Titulo: Cosas Difíciles I
Autor: Franmulder
E-mail: franmulder@yahoo.com
Spoilers: Emily, algo de Alpha .
Disclamers: Este fanfic no tiene intencion de lucro; los personajes son de Chris Carter y de la Fox. Feedback: Necesito comentarios para seguir escribiendo, malos o buenos.
Dedicado a la gran masa que dominara al mundo en poco tiempo= los x-philos.
COSAS DIICILES
FBI HEADQUARTERS
XFILES’s OFFICE
20:15 PM
Habia pasado ya media hora contemplando su poster de I WANT TO BELIEVE, aquel que aquella mujer le diera antes de morir. De vez en cuando desviaba su mirada hacia Scully, quien yacia imperturbable frente a la pantalla del computador, que por cierto no era el suyo, sino el de su compañero, ya que el de ella tenia un desperfecto. No era su costumbre dejarla trabajando sola, pero pareciera que no necesitara su ayuda. A pesar de verla cansada y algo triste (no sabia porqué), ella no daba señales de querer un descanso.
- Quieres un café? – ofreció Mulder, tratando de atraer la atención de su compañera.
- No, gracias. – contestó, sin girar la vista.
- Tal vez un cono de yogurt dietético descremado?- sonrió.
Negó con la cabeza, sonriendo hacia si misma.
- Suero intravenoso?- insistió, con la misma sonrisa.
Scully volvió su rostro hacia él, y le sonrió ella esta vez, modulando sin sonido un “No, gracias”.
- Bien.. veo que no necesitas mi ayuda, por lo que mejor me iré a casa. – Scully iba a decir algo para obligarlo a quedarse cuando un pito chirriante la hizo saltar. Venia del computador.
- Qué fue eso?! – gritó.
- No te agites.. supongo que esta máquina es bastante bulliciosa para decir “You’ve got a mail”.
- Es tu computador, Mulder.. debiste haberme avisado de esto – le encaró
- “Correo electronico”, bah.. – dijo, indiferente – revisalo pronto, quieres? Tengo que terminar este informe.. Mientras no sea de otra “Loca amiga de los lobos”.. – murmuró, maliciosa.
- No te burles de los muertos.. – comentó Mulder. Scully se sintió mal por lo que habia dicho, pero como Mulder no volvió a tocar el tema, ella tampoco. Es más; el que Mulder se acercara tanto a ella frente al computador hizo que se olvidara de todo su entorno por unos momentos
- Es de Frohike.
- Que dice? Mulder, al comenzar a leer, abrió los ojos de la impresión. Miró a Scully con algo de miedo, pero se obligó a si mismo a hablar.
- Byers encontró otro supuesto “Hogar de Ancianas”… aquel en que…
- No tienes que decirmelo, Mulder. Recuerdo muy bien ese momento de mi vida..
- dijo, con los ojos brillantes. Mulder no queria que Scully pasara de nuevo por esto, pero sabia que no sacaria nada con decirle que se quedara.
- Estas segura que quieres acompañarme a investigar?
- Sí. Hay varias cosas que quiero aclarar.
Mulder no se opuso. Tomó su abrigo y salieron al estacionamiento.
WASHINGTON D.C.
HOGAR SAINT ANN
20:59 PM
Todo parecia normal. No volaba ni una mosca. Entraron cautelosamente por la puerta de atrás, con sus armas listas para ser usadas. Caminaron unos cuantos pasos y se encontraron con un ambiente desolado y yermo. Habian limpiado todo ya; debieron interceptar el mensaje de Frohike y desidieron no dejar huellas.
Mulder estaba desepcionado; nuevamente estuvieron asi de cerca, y luego todo vuelve al principio sin nada. Revisaron los cuartos en caso de que hayan dejado algo que los delatara.. y fue en ese momento cuando una silueta que no fueron capaces de identificar corrió de una habitación a otra. Mulder se apresuró a perseguirla, consiguiendo tomarla de un brazo. Con fuerza, la arrastró hacia una puerta y encendió el interruptor.
- Diana?! Tú..? – dijo, impresionado por encontrarla ahi. Vio entonces que ella llevaba una caja pequeña.
- Qué hace usted aquí?
- preguntó Scully, quien se acercaba a ella con suave desagrado en la expresión de su rostro.
- La pregunta es qué hacen USTEDES aquí..
- evadió Diana.
- Seguro que no lo mismo que tú – murmuró Mulder. Diana miró fijamente a Fox, dejando en claro que de su boca no saldría ni una sola palabra. En eso, el sonido de un auto en movimiento quebró el ambiente.
- Me parece que la agente Fowley no piensa quedarse..
.- inquirió Scully, mirandola desafiante. Diana la miró con el mismo desprecio, aprovechando el momento para correr hacia la salida. Los excelentes reflejos de Scully le permitieron alcanzarla rapidamente, pero ella logró safarse, no sin antes dejar caer la cajita que tenia en las manos. Scully iria tras ella, pero Mulder la detuvo.
- No vale la pena – dijo, agachandose para comprobar el contenido de aquella caja, que desde el principio le sonó muy familiar. Un extraño líquido verde escurria con velocidad sobre el suelo, proveniente de varios frasquitos envueltos en una etiqueta, todos con el mismo apellido: Scully. Ella se sorprendió en demasia por lo que estaba presenciando…
- Son.. acaso son…
- Tus óvulos, Scully. Y me atreveria a decir que son los últimos..
- Pero se han roto todos.. no hay forma de recuperarlos.. – sollozó, mirando de reojo a su compañero. Él asintió, a lo que Scully no pudo evitar estallar en llanto. Pero era demasiado orgulloza para dejar que Mulder presenciara aquella escena, aunque ya lo habia hecho varias veces, por lo que salió intempestivamente hacia afuera. Mulder se levantó con lentitud, y pensó si habia llegado el momento de revelar a Scully un pequeño secreto… uno de los tantos secretos que, algun dia, tendria la obligación de revelar.
MULDER’s APARTMENT
22:09 PM
Permaneció ella asi, junto a la ventana, al menos unos minutos. Mulder escuchó atento los continuos e inconcientes suspiros de su compañera, mientras tomaba un sorbo de café. Pensó que no seria buena idea dejar que pasara por esto sola, asi que la convenció a quedarse un momento en su departamento. Se levantó entonces de su sofá, y se situó junto a ella.
- Estás bien? – preguntó. Scully movió la cabeza. Sin quitar la vista del tráfico en la calle, tomó aire para comenzar a hablar.
- Recibí esta mañana una.. llamada de Bill – dijo, para luego dar paso al más grande de los suspiros. Entonces su voz se quebró, y sus ojos volvieron a llenarse de lagrimas
- Queria contarme que… Tara está embarazada. Mulder entendió ahora el porqué de la tristeza de su compañera, como pudo notarlo en la mañana. Se acercó a ella y la abrazó, dejando que llorara. Murmuró algo de que se sentia culpable y egoista por no estar feliz por su hermano, pero es que todo esto la lastimaba. Mulder le dijo que no se culpara.. que entendia por lo que estaba pasando. Le tomó el rostro con las manos, mirandola con ternura.
Pensó algo en particular.. Y se alejó un poco en ese segundo. Caminó hasta su habitación, y al volver, hizo que Scully se sentara frente a él. Respiro hondo.. queria adquirir la mayor serenidad para lo que iba a decir…
- Ya no quiero verte sufrir por esto.. no más..
- Scully lo miró confusa, a lo que Mulder reaccionó extendiendo su mano, y tomando la de Scully. Dejó sobre su palma un frasquito verde idéntico a los que tenia Diana Fowley en su poder, y cerró su puño
-Toma, esto te pertenece. Si quieres tener un bebe, tal vez sea ésta tu única posibilidad. Sólo quiero que seas feliz.. tú te lo mereces más que nadie. Scully no supo qué decir. Estaba tan conmocionada con este asunto que no era capaz de razonar con claridad. Buscó en su mente algo que decir, mientras palpaba con delicadeza lo que tenia entre sus manos. No preguntó a Mulder de dónde lo habia sacado; tal vez no quisiera saber.
- Gracias – fue lo único que atinó a decir, al tiempo que las lagrimas que caian por sus mejillas se agolpaban suavemente sobre sus labios.
- No me lo agradezcas – dijo, con amargura en su voz
-Sólo lo hago por tí.. aun sabiendo que ese bebe nos separará..
- Separarnos..? – pensó Scully en voz alta, inquieta por lo que acababa de escuchar. No entendía porqué un bebe inofensivo, que nisiquiera sabia si tendria posibilidad de nacer, podria separarlos. Y no tuvo tiempo para preguntar a su compañero el porqué de su conclusión, pues reaccionó algo tarde y Mulder ya se habia levantado, caminando hacia la salida. Antes de verlo desaparecer en el pasillo, captó como él secaba de un manotazo una solitaria lagrima en su mejilla…
A LITTLE PARK WASHINGTON D.C.
23:34 PM
Mulder estaba concentrado en sus pensamientos, sentado en un banco cerca de una pileta. Habia dejado a Scully con una frase a medio decir y ella no se lo merecia. Pero.. como decirle que, si el consorcio se entera que ella posee algunos de sus ovulos robados, los separaran? Enterarse de ello seria una derrota para los conspiradores, pero no correrian el riesgo de matar a Scully. A cambio, y estaba seguro de ello, lo chantajearian para que trabajara con ellos y dejara los expedientes x, con tal de salvaguardar la vida de Scully.
Si le decia a ella lo que pasaria si se somete a la fertilización, seria capaz de desechar su felicidad. Y se prometió a si mismo no dar jamas a Sculy ese frasquito.. pero ver su tristeza lo conmovió. No se pudo resistir ante esa mirada…
- Las cosas que se hacen por amor son las mas dificiles, Sr. Mulder. Esa voz le sonó muy familiar. Volvió su cuerpo hacia atrás, y se encontró con el rostro de una persona que no veia hace mucho: Garganta Profunda.
- Usted?! Que hace aquí? – preguntó Mulder, bastante sorprendido.
- Siempre estoy pendiente de sus movimientos, Sr.Mulder. Pensé que ya lo sabia.
- Tiene razón; que me haya seguido no me sorprende.- disimuló.
- Lo veo angustiado.. – dijo, sentandose junto a Mulder.
- Supongo que ya sabe lo que hice, no tengo que repetirselo.
- Hizo lo correcto, Agente Mulder, se lo aseguro. Sepa que admiro su capacidad de poner a su compañera antes que cualquier cosa.
- Siempre ha sido asi. Pero si le sucede algo, yo…
- Sea inteligente.. confio en su intelecto. Hay muchas formas de burlar a una gran organización como la que conocemos…
- Burlarla? A que se refiere..? – preguntó, confundido.
- Adios, Sr. Mulder. Pronto tendrá noticias de mi. Y asi, sin mas ni mas, desapareció entre unos arbustos tan pronto llegó. Mulder no sabia que pensar; la extraña visita de su antiguo informante le dejó con una sensación particular. Burlar a la organización… sugirió Garganta Profunda, y tal vez esa era la única solución.
MULDER’s APARTMENT
23:56 PM
Scully seguia ahi. No queria marcharse.. no sin antes hablar con Mulder. Estuvo sentada en el sofa por bastante tiempo, pensando en el maravilloso regalo que tenia entre sus manos. Mulder se lo habia dado; él, siempre junto a ella, velando por su seguridad y felicidad.. Porqué este bebe podria separarnos..!, se preguntaba angustiada, al no encontrar una respuesta lógica. Entonces se quedó dormida, aferrandose a un cojin. Mulder, al llegar, podia sentir la presencia de Scully en el departamento. Abrió y cerró la puerta con sutileza, para no despertarla. Se agachó junto a ella, acariciandole el rostro, y sonriendo al ver que dormia con uno de sus cojines entre los brazos. Una gran tristeza le invadió al comprender que ella debia enterarse; no podia ocultarle la verdad.
- Mulder..? – dijo, soñolienta, agarrando su mano.
- Aquí estoy – susurró Mulder, sentandose junto a ella
- Tenemos que hablar. Scully escuchó atenta todo lo que su compañero decia, y cada vez predecía más lo que Mulder concluiria. Se sintió derrumbada..
- Quieres decirme que si llego a someterme a una fecundación, ellos nos separaran?
- Recuerda que fueron ELLOS los que te asignaron a mi, Scully – contestó.
- No lo permitiré, Mulder. Si ser madre significa que van a trasladarme, prefiero renunciar a la posibilidad de…
- Lo sabia! – dijo, angustiado
- Es por esto que dudé mucho si decirte la verdad o no. Sabia que te negarias a…
- Mulder – murmuró, acercandose a él y tomandole la mano -
No dejaré que ellos me aparten de ti, jamás… A Mulder le sorprendieron esas palabras. Estaba dejando a un lado su propia felicidad por permanecer junto a él. Lo hacía acaso por su compromiso con el FBI? O por la verdad que por siete años han buscado intensamente? .. o por una razón aún más fuerte que eso, pero que guardaba en el lugar más escondido de su corazón..?!
- No hagas que me sienta más culpable de lo que ya estoy… – pidió, mirandola profundamente a los ojos.
- Esto lo hago por mi, Mulder. – afirmó, con los ojos llenos de lagrimas
- Jamás imaginé cuanto deseaba ser madre hasta cuando supe que no podia concebir. Pero si esa opción de vida me aleja de la gente que quiero, entonces no sé si valga la pena. Mulder la miró con ternura y sorpresa.
- Estas diciendo que me quieres, Scully..? Ella se sonrojó. No se detuvo a pensar en lo que habia dicho, ya que las palabras brotaron directamente desde su corazón. Pero Mulder queria escucharlo de su boca; decir que lo amaba.
- Perdona.. ya no sé lo que digo…-
- No tienes a donde huir, Scully. No esta vez. – la encaró. – Ya me has hecho esto un par de veces, y no dejaré que lo vuelvas a hacer. Terminemos con esta horrible tensión que nos acosa cada vez que estamos solos. La seguridad de las palabras de su compañero la asustaron. Él tenia razón, ya no podia escapar. Tendria que ser valiente, y dejar a un lado el miedo a decir sus sentimientos.
- Que quieres que diga.. – murmuró, como rogandole que no la pusiera en esa situación.
- Lo que sientes. Dilo como quieras.. usa tu ciencia, por último.
- Lo que siento por tí escapa al campo que manejo, Mulder.. y es eso lo que me asusta..
- Entonces mírame – dijo, quedando sólo a unos centimetros de su rostro
- y dime que te soy completamente indeferente.. Sentia su respiración tan cerca de él que fue incapaz de resistir. Tomó impulsivamente su rostro y lo besó con tanta intensidad como si el mundo se fuera a acabar en cualquier momento. Mulder contestó a ese beso lo mejor que pudo, sintiendo cómo de a poco se liberaba la pasión que los consumia por dentro.
Se olvidaron por unas horas de sus problemas y preocupaciones, centrandose sólo en el otro, y en expresar con los labios todo lo que con palabras no eran capaces de decir. (….)
01:03 AM
- Burlar a la organización.. – pensaba Mulder, mientras veía dormir a su compañera. Jamás imaginó que en una mujer como ella existiera tanta pasión y dulzura entremezcladas. Sentirla como la había sentido fue espectacular, casi conmovedor, pero seguia preocupado. Las palabras de Garganta Profunda giraban sin cesar en su cabeza, sin que llegara a alguna conclusión.
- Esta gente no comete errores…
- Deja de pensar en eso, Mulder – dijo Scully, quien se habia despertado sin querer
- No hay forma de que ellos sepan lo que tengo en mi poder…
- Yo no me confiaria – comentó – vigilan nuestros movimientos en todo momento…
- Schhh.. – susurró, poniendo su mano sobre la boca de Mulder
- por primera vez siento que tengo la oportunidad de ser plenamente feliz..
.- Mulder le sonrió. Era cierto; queria aprovechar las pocas horas que quedaban hasta el amanecer… mañana se preocuparia de solucionar lo que tanto le aquejaba. Mientras tanto, preferia estar junto a la persona que amaba más que nadie, y a la cual no abandonaria jamás. Scully podia adivinar los pensamientos de su compañero, por lo que comenzó a besarlo apasionadamente, abrazandolo con fuerza. Ya habría tiempo para pensar en los demas…
MEMORIAL HOSPITAL
19:27 PM
No fue sino hasta muy tarde al dia siguiente cuando Scully se decidió a ir al hospital para hablar con un medico pertinente. Sabia que no podia operarse, para no perder a Mulder, pero pensó que tal vez cuando toda la conspiracion se sepa ante el mundo, ella podria someterse a una operación y asi cumplir su sueño… no todo estaba perdido. Mulder insistió en acompañarla; no queria dejarla sola ni un momento. Estaban esperando que el doctor volviera con los examenes que Scully acababa de hacerse. Ella estaba nerviosa.. Recordaba como si fuera ayer cuando vino aquí después de lo de Leonard Betts y le diagnosticaron cáncer. Además, sabía que las oportunidades de éxito en una fertilización eran muy pocas.
Mulder le advirtió que debia estar preparada para todo… En ese momento, el doctor apareció. Estaba pálido, muy serio. Scully se asustó, pensando lo peor.
- Dana – comenzó a decir, al sentarse tras su escritorio, frente a los agentes
- Escuchame. Quiero que tengas calma, por favor. – se quitó los anteojos con pesadumbre y tragó saliva
- Esto es muy extraño… tan extraño que no sé por dónde empezar..
- Qué sucede, doctor..? – preguntó Mulder, con más nerviosismo que la propia Dana.
- Tengo.. dos noticias: una extremadamente mala y… una extremadamente buena. Las dos son igualmente importantes.. y decisivas..
- Sea franco y directo, doctor. Digamelas juntas, al unísono.
- Scully trató que su voz sonara lo más tranquila posible, para no delatar que se estaba muriendo de la angustia por dentro.
- Bien.. – el doctor tomó aire y se armó de valor
- Dana, hay signos de cáncer en tu cuerpo otra vez… – dibujó en su rostro una leve sonrisa
- .. y, milagrosamente, estás embarazada.
- QUÉ..????!!!!!!!
———————-
Titulo: Cosas Difíciles II
Autor: Franmulder
E-mail: franmulder@yahoo.com
Spoilers: Figth the future, One son. Disclamers:
Los personajes son de Chris Carter y la Fox.
Feedback: No hay primera sin segunda.
“That you should know my heart,as I have come to trust no other..” Fox Mulder.
COSAS DIFICILES II
- Qué..??!!!! – gritaron Mulder y Scully a coro.
- Es cierto. No sé como explicarlo, de verdad.. el virus apareció prácticamente de la nada.. y bueno, para que decir lo del óvulo…
- No logro comprender, doctor – sollozó, shockeada, mientras Mulder le tomaba la mano en signo de apoyo
-Se supone que soy estéril.. y que no tendría una cáncer otra vez…
- Así es, pero no tengo una respuesta lógica que darte. Sólo puedo decirte lo que sale ahí – dijo resignado, dándole los papeles de los exámenes para que ella misma los corroborara
- te fijas..?
- Sí.. todo parece estar correcto Mulder – dijo, mirándolo con tanta tristeza que él tuvo que morderse la lengua para no llorar
- No sé si saltar de felicidad o llorar de amargura…
- Al parecer – interrumpió sin querer el doctor – ese óvulo que jamás detectamos y que siempre estuvo ahí, estaba infectado con el virus.. pero éste no se manifestó sino hasta que fue fecundado, hace varias horas, según el examen… La mente ágil de Mulder comenzó rápidamente a atar cabos. Una espantosa idea pasó fugaz por su cabeza.. y su cuerpo tembló al pensar en ello.
Se levantó de la silla con apuro, no sin antes tomar a Scully del rostro y besarla con toda la ternura que le fue posible, para demostrarle que ella siempre contaría con él, y que jamás la dejaría sola, menos ahora.
- Tengo que irme, Dana – aclaró, sorprendiéndose inconscientemente por haberla llamado por su nombre – estoy empezando a entender todo esto…
A LITTLE PARK WASHINGTON D.C.
20:09 PM
- Vamos, salga de donde quiera que esté! – gritaba Mulder, dando vueltas por el parque más enojado de lo que había estado jamás.
- Me estaba buscando, Señor Mulder? – dijo Garganta Profunda, mientras aparecía tras unos arbustos.
- Usted! Desgraciado.! – gritó, tomándolo de la solapa de la chaqueta y encarándolo contra un árbol – Por qué hicieron todo esto..?!
- A qué se refiere..?? – preguntó. Su voz parecía sincera.
- Sabe muy bien a qué me refiero – dijo – lo que hicieron con Scully! No es justo!
Garganta Profunda seguía sin entender, a pesar de las acusaciones de Mulder. El agente del FBI intuía que él no sabia nada de lo que le estaba diciendo, por lo que empezó a relatar los hechos uno por uno, logrando cada vez más el asombro de su informante.
- Lamentablemente no tengo sus respuestas – comentó, algo consternado – me temo que estoy tan sorprendido por esto como usted. Y créame: si quiere información, pídala al Señor Spender. Es él quien seguramente está detrás de todo esto…
En ese momento, un elegante auto negro se estacionó muy cerca de ellos. El chofer bajó rápidamente del él, y abrió la puerta trasera. Fue entonces cuando una figura conocida se hizo presente.
- Gusto en verlo, Agente Mulder – dijo Well Mancured Man, con la solemnidad que siempre lo ha caracterizado, enfatizando su acento británico.
- Veo que está bien acompañado… Garganta Profunda no demostó sentimiento alguno en su rostro. Mulder, en cambio, expresó sorpresa. La última vez que lo vio fue cuando él le dio la vacuna para salvar a Scully, y poco después su auto explotó. Al fin y al cabo, la ley se cumplió al pie de la letra: en los expedientes X nadie muere. De pronto comenzó a sentirse muy incómodo…
- Puede que yo tenga sus respuestas – aclaró, mirando a Mulder con curiosidad
- Señores.. – dijo, haciendo un ademán para que subieran al auto. Mulder pensó que nada sacaría con oponerse, por lo que se resignó y se acercó a la puerta con lentitud, seguido de Garganta Profunda. Pensaba en Scully… y en lo que les depararía el destino esta vez.
WHEREVER THAT NOBODY KNOWS
21:27 PM
- Podrían dejarse de juegos tontos? – pidió Mulder con dureza. Estaba sentado en una incómoda silla al centro de una comprimida habitación, bastante oscura, y obviamente contra su voluntad. Well Manicured Man había permanecido frente a él desde que llegaron, y no había dicho ni una palabra.
- Esperamos a alguien – dijo por fin.
- A quién? A Spender?!.. Tal vez murió de cáncer pulmonar en algún callejón- comentó, con mala ironía. Esta situación le ponía muy nervioso.. Y fue cuando alguien entró. En efecto, era Cancer Man. Pero no venía solo; Diana Fowley apareció tras él, cerrando la puerta. Spender se acercó a Mulder con su habitual cortina de humo, y le habló.
- Siento ser aguafiestas – comenzó a decir
- La maternidad no es algo seguro, sabe? – A dónde quiere llegar, Spender?! – le encaró, con mucho terror detrás. Sabía que toda esta conversación llevaba a una sola palabra: Scully.
- Recuerda el secuestro de Allentown? – dijo, de repente.
- Claro que sí.. conozco bien las consecuencias. Scully sufrió mucho por eso, y ahora que tenía la posibilidad de dejar todo atrás, vuelve al principio con más dolor aun!! Por lo que ustedes le hicieron..!!
- Pronto dejará de sufrir – dijo Diana, metiéndose en la conversación. Esa frase dejó helado a Mulder. Siempre se negó a creer que Diana estaba involucrada con el consorcio…pero Scully se lo advirtió tantas veces…
- No sólo robaron todos sus óvulos, sino que le inyectaron uno.. infectado con el virus…
- Usted hace que todo esto parezca macabro. Yo lo llamaría.. un exitoso experimento genético – opinó CancerMan , exhalando el humo de su cigarrillo.
- Maldito..!! – gritó, con los ojos llenos de lágrimas, lanzándolo contra la pared
- Va a darme la vacuna contra eso o lo mataré ahora mismo con mis propias manos!!!
- Queremos algo a cambio, Agente Mulder – dijo Well Manicured Man, en un tono extremadamente serio, obligando a Mulder a soltar al viejo fumador.
- Los colonizadores nos están presionando para que les entreguemos a uno de nosotros, como muestra sólida de nuestra fidelidad en el proyecto- pronunció Diana, mirando a Mulder directamente. Él entendió en el acto a qué se refería ella con eso, y no pudo dejar de sentir miedo.
- Quieren que me ofrezca como “voluntario” para no sé cuantos experimentos genéticos?!
- Sólo van a estudiarte, Fox. No te harán daño.. – murmuró, acercándose a él.
- No me toques! – le gritó, con un tono entre el dolor y la rabia.
- Es su decisión, Agente Mulder – concluyó Cancer Man, arreglándose su chaqueta
- Tendrá tiempo para pensarlo.. aunque no mucho, en verdad. En ese momento, unos hombres lo tomaron de los brazos y lo llevaron a otra habitación, más pequeña y oscura, donde lo dejaron a su suerte. Ahora él tenia la vida de Scully entre sus manos, y no sabia qué hacer. “Las cosas que se hacen por amor son siempre las más difíciles” había dicho Garganta Profunda, y tenía razón. Scully siempre estaba antes que su propia vida,y hoy era el momento para demostrarlo. De lo contrario, la vería morir poco a poco consumida nuevamente por un cáncer incurable…
- NO!! – gritó, llorando esta vez – Prefiero morir yo.
BASE MILITAR “EL RICO”
22: 30 PM
Se encontraba ahí, como un acusado esperando su sentencia de muerte. Ya había estado aquí antes con Scully, recordó Mulder, y muchas personas murieron calcinadas a manos de los rebeldes. Hoy, frente a los mismos escurridizos inescrupulosos del consorcio, escribía el punto final a una historia de siete años, entregándose a voluntad de los conspiradores.. sólo por Scully. Las brillantes y gigantescas puertas metálicas se alzaban desafiantes frente a él, como si quisieran comunicarle que se abrirían en cualquier momento,saliendo a la luz la prueba fehaciente de todas sus suposiciones y poco ortodoxas convicciones: Un ente extraterrestre en todo su esplendor.
- Es la hora – dijo uno de ellos, fijando la vista en las puertas. Un sonido angustiante se apoderó de todo el sitio en unos segundos, y el metal comenzó a moverse hacia los lados, dejando entre las puertas una luz cegadora y fulminante. Mulder no quería perderse ni un minuto de este espectáculo.. Una parte de él estaba emocionado, expectante.. pero la otra arte quería llorar a gritos por tener que irse, sin ni siquiera haberse despedido de Scully… Cancer Man le hizo un gesto para que se adelantara un poco. Mulder obedeció, algo indignado por estar siguiendo instrucciones del fumador. Cuando ya comenzaba a divisar vagamente unas siluetas de baja estatura y extraña contextura, sintió una presencia. Sólo tenía esa sensación cuando una persona estaba cerca…
- MULDER..!!!!!!!!!!- Era Scully. Tenía los ojos hinchados y estaba pálida, pero eso no le impedía correr con todas sus fuerzas por entre los viejos amargados acercándose más a Mulder. Él se volvió hacia ella, y una lagrima rodó por su mejilla. Scully se detuvo a unos metros de él.
- No te vayas, Mulder.. – rogó, tratando de recuperar el aliento
- No mereces pagar por algo que sólo a mí me concierne… La figura de Marita Cuvarrubias apareció de pronto tras Scully, entendiéndose que fue ella la que avisó a su compañera de lo que estaba sucediendo. Su rostro estaba desfigurado y demacrado por las secuelas del cáncer negro que también la infectó, pero sonreía al ver que daba a Mulder la oportunidad de despedirse de Scully.
Well Manicured Man y Diana la miraron perplejos.. nunca se sabía cuando se podía confiar en ella.
- No digas nada, Scully.. por favor..sólo déjame hacerlo.. – tartamudeó.
- Vas a sacrificarte.. a rendirte frente a las personas contra las que hemos luchado por siete años..? – dijo, acercándose lo suficiente a él como para mirarlo a los ojos.
- Debo hacerlo.. – Ni siquiera te quedarías.. por tu hijo? – preguntó, rogándole, casi a punto de explotar en llanto.
- Es por él que estoy haciendo esto.. y por tí. Sé que si me voy, aseguro tu vida, y la del bebé… y eso es lo único que me importa. Saber que voy a ser padre sólo me da más fuerzas para regresar algún día… La ternura y generosidad de Mulder la emocionaban… pero más aún su amor por ella. Lo abrazó con toda la fuerza que le fue posible, derramando las lágrimas que ya no podía contener. En eso, divisó que una figura entre la luz refulgente se destacaba entre las demás, que seguramente eran los extraterrestres que ella siempre se negó a aceptar como reales. Era una figura femenina…
- Mulder.. – susurró Scully, logrando que su compañero se diera vuelta y viera lo que ella estaba viendo. Mulder ahogó un grito de sorpresa.. la reconoció de inmediato.
- Fox..? – dijo la figura a la lejanía, extendiendo los brazos hacia el agente federal. Mulder se alejó un momento de Scully, y caminó cauteloso hacia la mujer.
- Samantha..? – preguntó, aunque en realidad ya sabía la respuesta.
- Vámonos, Fox. Hace mucho que espero por este momento… Él sintió un halo de alegría al escuchar la voz de su hermana, después de tantos años sin saber nada de ella. Quería preguntarle tantas cosas; dónde había estado todo este tiempo, qué fue de ella. Pero pronto recordó a Scully… Se volvió hacia ella… La hora del adiós era inevitable. Se miraron un momento, profundamente, amargamente.. y entonces Scully no pudo más; corrió hacia él con desesperación, le tomó el rostro con las manos y lo besó con toda la pasión que lograba liberar. Mulder comenzó a llorar en silencio, respondiendo al beso de Scully lo mejor que podía, presionándola más contra él.
La escena era conmovedora para algunos conspiradores… indiferente para CancerMan.. repugnante para Diana, quien fruncía la frente en señal de repudio. Marita se alegraba de haber hecho algo bueno en su vida, después de haber hecho tanto daño en el anonimato.
Entonces Mulder se echó hacia atrás, enjugando las lágrimas de su rostro. Antes de irse, había algo más que debía hacer. Mulder miró a Well Manicured Man con severidad, y él comprendió inmediatamente. Pasó a Marita un pañuelo rojo de terciopelo, que envolvía algo en su interior. Ella caminó hasta los agentes, y pasó a Scully el pañuelo, quien lo abrió y descubrió un pequeño frasquito con un líquido viscoso amarillento, y una jeringa.
- Un trato es un trato – aclaró Marita, antes de retroceder
- El viejo británico es un hombre de palabra. Mulder siempre sintió un cierto respeto por aquel elegante e imponente inglés, o alguna vez algo de confianza, y hoy no había elección. Debía confiar en que aquel antídoto era el correcto. Scully, en un acto deliberado, sacó de su cuello el crucifijo que le regaló su madre y se erguió ante Mulder, poniéndoselo. No era la primera vez que él lo tenía; recordaba que lo conservó todo el tiempo en que Scully estaba desaparecida, y mientras lo tuviera sabía que ella estaría bien donde quiera que se encontrara. Mulder tomó la cruz con su puño y la apretó fuertemente. No quería irse… de eso estaba seguro, pero la vida de ella estaba primero. Scully lo abrazó por última vez, pero no fue capaz de mirarlo a los ojos.
Él tampoco se atrevía, pero se obligó a hacerlo. Le dijo adiós con la mirada… sin palabras.Se separó de ella lentamente, sin perderla de vista, caminando hacia atrás…Samantha lo tomó de la mano. Él sintió un ligero escalofrío ante ese contacto, pero se calmó al encontrarse con la tranquilidad y dulzura del rostro de su hermana. Avanzó hasta las puertas metálicas, al tiempo que muchos seres de baja estatura los rodeaban…Scully vio cómo la figura de su compañero se desvanecía entre la luz…
- Ya está hecho – dijo Diana en voz alta.
- Sí. Sabrá Dios si volverá… – suspiró Well Manicured Man.
- Lo hará – dijo Scully, con la garganta atragantada de tantas lágrimas pero con un tono de gran decisión – Lo hará, pues ustedes tan sólo han ganado una batalla, pero no la guerra… una guerra que Mulder y yo siete años luchamos por vencer, y así me tome otros siete, ganaré a costa de quien sea…
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Titulo: Cosas Difíciles III
Autor: Franmulder
Spoilers: One Son, FTF
Disclamers: Los personajes son (creo yo) propiedad de David y Gillian. The X Files es de Chris Carter, 1013 y la Fox.
Feedback: Tercera parte y final. Gracias a todos por sus comentarios, juro que los contestaré. Pero por sobre todo, gracias a todos los fieles fanáticos que dan vida a esta gran serie.
TRUST NO ONE TRUST NO ONE TRUST NO ONE TRUST NO ONE TRUST NO ONE TRUST NO
El aroma marino llegaba hasta su nariz como una suave brisa. Estaba vestida con un veraniego ensamble de maternidad, que combinaba a la perfección con sus ojos. Sentada en una silla playera sobre la terraza,leía una carpeta que parecía ser un expediente X, mientras acariciaba tiernamente su vientre abultado. Arregló sus gafas torpemente, cuando una sombra le cubrió un momento.
- Hay lugar para mi? – dijo Fox sonriente, señalando la ancha silla.Llevaba unos pantalones cortos y una camisa casual, y estaba descalzo.Dana lo miró de arriba a abajo, y le sonrió.
- Tú que dices? – dijo, dirigiendose a su vientre
- Qué..? Oh, ya veo.
- Qué dice? – Lo siento, Fox. Emily dice que has sido un padre desconsiderado y que no mereces sentarte junto a nosotras.
- Hey! Estás poniendo a mi hija en contra mía. Eso no es justo – levantó las cejas
- Crees que pueda hacerla cambiar de opinión?
- Porqué no lo averiguas? – Fox no se hizo esperar y se sentó cómodamente a un lado de Dana. La miró con ternura, y luego se acercó a su vientre.
- Escuchame bien, Emily Ann Mulder – sonrió – sé que he sido un mal padre, pero es que estoy bajo muchas presiones. Pero no te preocupes; todo está bajo control. Trata de entenderme..
- Te entendemos, Fox – murmuró Dana, con algo de seriedad – pero no lo aceptamos. Ya no soporto más estos sueños..
- Crees que es fácil para mi visitarte sólo cuando estás dormida? Lucho con todas mis fuerzas para…
- Volverás? – preguntó interrumpiendolo, con tanto miedo y angustia que esa palabra sonó como veneno en su boca.
- Qué más quisiera.. – respondió, mientras una lágrima bajaba por su mejilla..Despertó llorando. Otra noche más él se había aparecido en sus sueños sólo para mostrarle que se encontraba bien. Ya se cumplían dos meses de la desaparición de Mulder en aquella base militar, y desde entonces no ha tenido noticias de él mas que estos continuos <escapes nocturnos de su inconciente>, como ella le llamaba. Miró su reloj = 6:20 am. Se levantó sutilmente de la cama, y se detuvo frente al espejo. Cerró los ojos, evocó en su mente el rostro de Fox, y sonrió amargamente.
- Buenos Días, Mulder – murmuró, casi corriendo al baño a ver si detenía esas lágrimas que constantemente se agolpaban en sus ojos y que ya no podía disimular.
7:30 AM
MARZO 6, 2000
FBI HEADQUARTERS
- Como se siente hoy, Agente Scully? – preguntó Skinner, mientras cerraba la puerta de su despacho y comprobaba que las otras también estuvieran con llave. Dijo a Scully que se sentara en uno de los sillones y no en la silla frente a su escritorio. Se sentía muy preocupado por su inesperado embarazo.
- Estoy bien, Señor – sonrió Scully, levemente. El director le devolvió la sonrisa.
- No quiero que me cuente los detalles de su repentino embarazo. Sólo.. si se encuentra bien.
- Agradezco su preocupación. Ya le dije que estoy bien
- Scully sabía que Skinner se refería a Mulder, pero no quería hablar de ello
- Lo noto nervioso. Pasa algo? Era cierto. El director Skinner dejaba a relucir un nerviosismo extraño, y no paraba de caminar a través de la oficina. Frotaba sus manos constantemente, y se secaba el sudor de la frente con un pañuelo. Entonces se sentó, mirando a Dana con algo de miedo. Bajó la mirada, como buscando las palabras exactas a decir.
- Usted es la única que puede ayudarlo..
- hizo una pausa, para que Scully terminara de procesar aquello que había oído
- Ellos quieren regresarlo, pero la organización no dejará que eso pase. Necesita su ayuda.
- Ellos? Se refiere a ..
- Sus “hombrecillos verdes”, agente Scully. Nada saca con negarse a creerlo después de todo lo que ha visto.
- No sé cómo ayudarlo – sollozó.
- Yo le diré cómo – dijo, clavando su mirada en ella
- Mi vida terminará cuando ellos se enteren que le he contado esto, pero ya no importa. Ya no seré un títere.. no más. Se asustó un momento sólo de pensar en lo que iba a escuchar. Respiró profundo.. Skinner estaba arriesgando su vida, una vez más, para el bien de sus agentes predilectos.
- Escucho. – Vuelva lo antes posible a la base EL RICO.
- Ya lo había pensado, Señor, pero es muy obvio.
- Ellos pensaron lo mismo; saben que usted es demasiado inteligente para buscar a Mulder en el lugar más evidente. Es por eso que ahí está la respuesta. Lo dicho por Skinner sonaba comprensible.
- Y qué puedo encontrar ahí.. – dijo, aún no entendiendo a dónde quería llegar.
- El camino que la llevará hacia su compañero. La puerta hacia el otro mundo.. Los ojos de Scully se abrieron anonadados. <Al otro mundo?!> pensó, creyendo que haría la peor de las locuras. Skinner siguió relatando una por una las cosas que ella debía hacer, pero Scully no estaba convencida. Aún así, era la única, o tal vez, la última salida.
10:13 P.M.
BASE EL RICO
Dejó su auto en un lugar desolado cercano, y anduvo a pie el resto del camino. Quería pasar lo más desapercibida posible. Tuvo que detenerse a descansar varias veces, pues comenzaba a sufrir dolor de espalda.
- Sólo tengo dos meses y ya estoy en éstas. Cómo será a los nueve – murmuró, en una sonrisa fugaz. Entonces divisó la gran edificación, que se alzaba misteriosa y desafinaste. Se acercó a paso lento, tratando de ser lo suficientemente valiente para entrar y atenerse a lo que sea que presenciaría. Entró por un pequeño hueco en la reja, y contempló asustada las altas puertas de latón. Se escondió tras unas cajas, y se sentó a esperar un ruido ensordecedor, como le había dicho Skinner, a las 10:30 en punto. -
- – - – - – - – - – - – - – - – - – - – -
Unos pasos la despertaron. El cansancio y tristeza acumulados no la habían dejado dormir en esos dos meses de angustia, por lo que sentía mucho sueño la mayor parte del tiempo. Alzó la vista rápidamente, y se encontró con un auto elegantísimo estacionado muy cerca de ella. Dio gracias a Dios por no haber sido descubierta. Se ubicó lo mejor que pudo frente a las puertas, pero siempre exitosamente camuflada. CancerMan, Well Manicured Man y Strughold se hallaban erguidos uno junto al otro, en un insoportable silencio. Hasta que aquello cambió. Las puertas se iluminaron repentinamente, y comenzaron a moverse hacia los lados con velocidad. De entre la luz, una silueta conocida comenzaba a hacerse presente. Una figura que Scully reconocería en cualquier momento o circunstancia: Su Mulder.
Él se acercó con solemnidad hasta los conspiradores, caminando sin apuros. Traía en sus manos una cajita azul metálico, que sabrá Dios qué contenía. La pasó a Well Manicured Man, intercambiando luego una mirada de pseudo pesimismo. <Al menos se ve bien> pensó Scully, al verlo sano y salvo, ocupando la misma ropa con la que lo vio la última vez. Strughold dijo algo a Mulder que ella no alcanzó a oír; sólo captó cómo su compañero asentía pesadamente. Y fue entonces cuando los tres hombres retrocedieron sobre sus pasos, dejando a Mulder estático mientras ellos se alejaban. Bajó la cabeza, y a Scully le pareció que él sonreía. < Sería posible?> El motor del auto comenzó su marcha.
El destello de luz proveniente del encerado vehículo se perdió tras la reja, dejando una oleada de polvo tras de si. Scully sintió que era su oportunidad, y salió de su escondite hasta hacerse notar. Mulder ya había dado media vuelta y caminado hacia las puertas, pero se detuvo. Sintió una presencia tras de él. Cerró los ojos para comprobar su sensación, y le pareció tan real que quiso salir de dudas. Volteó lentamente su rostro, y se encontró con los ojos de Scully bordeando en llanto. No se dijeron nada. Simplemente corrieron hasta unirse en un abrazo desesperado y agonizante.
Scully no paraba de llorar, y Mulder trataba de tranquilizarla. Se sonrieron el uno al otro, y él tomó la palabra.
- Qué haces aquí.. – susurró tiernamente, secando sus lágrimas
- Si ellos te hubieran visto..
- Vine por ti – aclaró
- Skinner me dijo que vendrías hoy. Por eso estoy aquí; me dijo que estabas en peligro, y lo mismo creo yo. Qué te han hecho..? Estás bien?
- Sí, sí.. – rió, a lo que Scully se extrañó
- No estoy en peligro; ya no. No sabes lo que he descubierto, Scully.. Es increíble… Dana lo miró pidiendo explicaciones, y Mulder acarició su mejilla.
- Garganta Profunda dijo “Burlar a la organización”, recuerdas? Pues ahora lo entiendo! Él lo sabía todo, pero quería que yo lo descubriera..! – Saber qué?! Qué has descubierto?! – preguntó, intrigada.
- La cura – pronunció, y Scully abrió sus ojos de perplejidad – La inmunidad científicamente respaldada al cáncer negro, no el “intento” de salvación que por años estos viejos decrépitos han creído poseer.. – Pero cómo..? Mulder hizo que se sentara. La veía muy nerviosa, y no había porqué estarlo, aunque él miraba constantemente hacia las puertas esperando que algún “hombrecillo verde” viniera en su búsqueda.
- Samantha – sonrió – Sam ha estado trabajando en la cura durante todo este tiempo.. por eso no podía comunicarse conmigo; temía que los conspiradores se enterasen de sus experimentos. Les ha hecho creer que trabaja para ellos, pero en realidad sólo se estaba ganando su confianza, para que no interfirieran en su proyecto personal. Allá afuera he descubierto una altísima organización de vida, Scully. Y Sam ha trabajado a sus espaldas desde siempre.. La inteligencia la heredó de mi – bromeó.
- A espaldas de los colonizadores..?
- Y también de los conspiradores. Sólo ella y yo sabemos de esto. Ahora tú..
- le sonrió.
- Cómo es posible..?
- Scully, a pesar de las palabras de Mulder, estaba muy confundida.
- Yo tampoco lo creí al principio, hasta que Sam me mostró su laboratorio. Trabaja en experimentos genéticos para la colonización. Ha elaborado en secreto la supuesta cura para ellos, trabajando en contacto directo con el virus. Pero sólo les ha dado pinceladas de un gran cuadro.. Ella sabía que algún día yo la encontraría y entonces..
- Esto es muy importante, Mulder – comentó, como demostrandole que la hazaña de su hermana era más crucial de lo que había pensado
- Si ese descubrimiento es cierto, entonces muchas vidas se salvarán.. Mulder asintió. Saco de su bolsillo un frasquito con un líquido blanquecino, y lo puso sobre la mano de Scully.
- La sustancia milagrosa, Dra. Scully.. – sonrió satisfecho
- Sam ha probado los prototipos.. todos en ella misma, lo que la ha dejado muy mal, aunque no quiera decírmelo. Ella es.. un híbrido real, Scully – se enserió – ahora sufre síntomas parecidos a los provocados por nanocritters defectuosos.. o manipulados – dijo, aludiendo a Skinner sin disimular.
- Pero halló la cura definitiva – concluyó Scully, palpando el frasquito.
- Esa es su excusa – suspiró – pero yo quiero sacarla de ahí. Ya cumplió su objetivo.. puede irse si se lo propone, al igual que yo. Pero no podemos precipitarnos.. No alcanzó a decir más, ya que varios seres aparecieron entre la luz. Mulder se reincorporó lentamente y comenzó a caminar hasta ellos.
- Mulder..? – murmuró a la lejanía
- Cómo puedo sacarte de ahí..?!
- Yo iré hasta ti.. – gritó. Se detuvo un momento, la observó cuidadosamente y sonrió, mientras la luz que se reflejaba en sus lágrimas hacía brillar toda su cara
- Feliz Aniversario.. Scully también le sonrió. Se levantó e inconscientemente quiso caminar hasta él, pero una presencia tras de ella la hizo detenerse.
- No tan rápido, Agente Scully! Se volteó con suavidad y no le gustó mucho a quien se encontró en frente. Diana Fowley.. tan desagradable e inoportuna.. Dana jamás se alegró de odiar a nadie, pero la Agente Fowley era la gran excepción. Estaba parada ahí, apuntándole sin dudas a la cabeza.
- Diana! Qué haces aquí?! – grito Mulder, al ver que la vida de Scully peligraba. Los extraños seres permanecían quietos tras de él, como simples espectadores.
- No dejaré que lo hagas, Fox! Un trato es un trato.. – decía, mientras se acercaba a Scully con cautela. – No pretendo nada, Diana! Sabes bien a qué vine hasta acá hoy.. estoy regresando ahora!
- La Agente Scully vino para salvarte, lo sé. No puedes engañarme.
- Diana.. – Mulder trato de hablar más pausadamente
- No hagas una locura..
- Lo siento, Fox. Lamento que no haya otro destino para tu compañera.. Estaba dispuesta a apretar el gatillo cuando Scully se le acercó lo suficiente para lograr un pequeño forcejeo. Las dos eran muy fuertes, y no se dejarían vencer tan fácilmente.. Hasta que se oyó un disparo. Quedaron frente a frente en una mirada penetrante y llena de pánico. Mulder ahogó un grito de angustia al pensar cual de las dos fue herida. Pero su respuesta no se hizo esperar: Diana cayó de rodillas al suelo, y luego de bruces, arrojando el arma unos cuantos metros lejos de su cuerpo. Scully estaba pálida, sin habla. Cayó de rodillas también, y Mulder corrió hasta ella.
- Te encuentras bien..?! Estás herida..?!
- Estoy bien, Mulder – balbuceó, tratando de recuperar el aliento, apoyandose en Mulder para levantarse. Él se agachó un segundo ante el cuerpo de Diana, y comprobó sus signos vitales.
- Esta muerta – concluyó seriamente.
- Perdóname.. yo no quería..
- Schhh.. – Mulder la abrazó – no fue tu culpa. En eso, Scully diviso que el número de seres había aumentado considerablemente. Mulder entendió que algo malo estaba sucediendo, cuando descubrió que algunos de ellos cargaban a alguien sobre sus espaldas, caminando hasta él. Palideció al comprender que se trataba de Samantha, quien se encontraba en pésimas condiciones.
Ellos corrieron hasta ella, mientras los seres la dejaban sobre el piso. Mulder miró fijamente a uno de ellos, que se veía más grande e imponente que los demás. Un especie de líder, según Scully. Al parecer se comunicaban por telepatía, lo que dejó a Dana aún más absorta.
- Qué sucede..?! – preguntó Scully.
- Hay que sacarla de aquí. Me está pidiendo que nos la llevemos… que salgamos de este lugar lo antes posible. No sé que está sucediendo, Scully.. pero no me gusta nada. Scully estaba confundida, pero no había tiempo para reflexiones. Tomaron a Samantha entre los dos, y corrieron despavoridos. No muy lejos, encontraron el auto de Scully. Subieron rápidamente, pero la maniobra automovilística de escape de Mulder se vio interrumpida por una gran explosión tras de ellos. Ante sus consternados ojos, la base EL RICO era historia.
12:52 P.M.
MULDER’s APARTMENT
Mulder estaba esperando, sentado en la sala, a que Scully saliera de su habitación y le dijera algo sobre el estado de su hermana. Estaba nervioso.. la alfombra comenzaba a llenarse poco a poco de miles de cáscaras de semillas.. hasta que Scully apareció.
- Cómo está?! – preguntó Mulder, levantándose en el acto.
- No voy a ocultartelo, Mulder – susurró – Creo que.. no pasará de esta noche. No podemos llevarla a un hospital; sabes bien que ni el mejor médico del mundo puede contra esto. A pesar de que supuestamente debería ser inmune al virus, su estado de hibridez mezclado con la innumerable cantidad de prototipos autoinyectados organizó un caos en su sistema. Temo que.. – subió el tono de voz – esos bastardos sabían todo acerca de sus experimentos desde un principio, pero también sabían que el cuerpo de Samantha, al probar la cura en ella misma, no sobreviviría para contártelo.
- Pero lo hizo – dijo, quebrando su voz – y juro que esto no se va a quedar así..
- Quiere verte. Entraron a la habitación a oscuras, ya que uno de sus síntomas es una extrema sensibilidad a la luz. Mulder, desesperadamente triste y serio, se sentó en una silla junto a ella, tomándole la mano. Dana se sentó a los pies de la cama, arrugando su frente por un repentino dolor en su abdomen. Trató que Mulder no lo notara; ya eran demasiadas preocupaciones.
- Fox..?
- Aquí estoy – sollozó.
- Te extrañé tanto.. – dijo, comenzando a llorar.
- Y yo a ti.. – lloró, abrazandola como tantos años quiso hacerlo.
- Tienes que dejarme morir, Fox.. Ya hice todo lo que debía hacer..
- No.. no puedo. Después de tantos años ahora te encuentro.. y no quiero dejarte ir.. Por favor, no me dejes solo..
- Nunca has estado solo, Fox.. – dijo, tomando la mano de Scully y poniendola sobre la mano de Mulder
- Tienes una vida ahora, como la que siempre soñaste. Tú debes terminar este camino por mí.. y dejarme ir..
- No..! Samantha..!
- No son tan malos como parecen, Dana.. – balbuceó, con una voz cada vez más débil, aludiendo a los extraterrestres
- Ahora tienes la cura en tus manos. Sabes bien qué hacer con ella. De ti depende que la raza humana permanezca..Dana sintió que un peso muy grande caía sobre ella.
- Haré lo que pueda.. – Tienes que prometerme que.. vas a cuidar a Fox..
- Lo prometo – murmuró.
- Sam, no te duermas.. te lo ruego..!
Pero ya era tarde. La vida de Samantha se escapaba entre sus frágiles manos, dando una última mirada de ternura a su único hermano. Mulder la abrazó más fuerte contra él, llorando desconsoladamente. Scully se le acercó sutilmente, y lo separó de su hermana.
- Déjala ir, Mulder – sollozó
- Ya ha sufrido bastante.. Mulder la apartó con suavidad, besándole la frente, para luego salir con rapidez de la habitación. Scully salió poco después, y lo encontró sentado en el sofá, tomandose la cabeza con las manos.
- Acaban de llamar. Skinner está muerto – balbuceó Mulder, buscando algo de tranquilidad en su interior. Scully lo miró consternada, pero en el ondo sabía que eso sucedería. Se sentó en silencio, y tomó una de las manos de Mulder, llevándola hacia su vientre abultado.
- Puedes sentirlo? – dijo, tratando que las lágrimas no salieran esta vez
- Es cierto: tenemos una vida ahora. Es tiempo que todo esto termine, para poder vivir en paz.. La miró profundamente. Se llevó un momento las manos al cuello, y se quitó la cruz que Scully le había dado antes de irse. Se acercó a ella y se la puso, besándole la frente.
- Ya no la necesito.. Desde hoy, siempre estarás conmigo, pase lo que pase..Iba a decir algo más.. pero le fue imposible, pues una luz cegadora entró por la ventana con violencia. Se acercaron a ésta con lentitud, y no podían creer lo que estaban presenciando. Una nave de gigantescas magnitudes se posaba sigilosa sobre la ciudad, abarcando varios kilómetros, según Mulder. Era idéntica a la nave que vieron en la Antártida, y que luego desapareció.
- Ha comenzado.. la colonización? – dijo Scully, con temblor en su voz. Mulder permaneció en silencio, y luego abrió los ojos de espanto al comprender lo que sucedía.
- Lo saben! Lo descubrieron todo, maldita sea!
- A qué te refieres?!!
- Los experimentos secretos de Samantha. Los colonizadores lo descubrieron, por eso vimos explotar la base militar. Se sintieron amenazados.. traicionados. Adelantaron el proceso como una simple venganza.. Scully sintió cómo sus piernas comenzaban a tambalearse, impidiéndole permanecer de pie. Retrocedió en busca del sofá, y al sentarse, el dolor en su vientre comenzó otra vez, pero ahora con más fuerza. Mulder se asustó al verla así, y al preguntarle por aquello, ella no supo qué decir.
- No lo sé, Mulder. Supongo que he estado muy nerviosa últimamente.. Los gritos provenientes de la calle llamaban a un gran pánico colectivo. Muchas sirenas se encendieron simultáneamente, y Scully tuvo que tapar sus oídos para que no estallara su cabeza. <Es el fin>, pensó Mulder, al notar que varias naves más pequeñas se aglomeraban en torno a la nave nodriza. De pronto tuvo una idea. Saco del bolsillo de Scully el frasquito con la cura y se la inyectó aprovechando su debilidad. Ella, al sentir una extraña sensación en su brazo, y al ver el frasco vacío en la mano de su compañero, lo miró con miedo.
- Pero.. Mulder.. qué pasara contigo? No tuve tiempo de reproducir la sustancia..
- No pienses en eso. Lo importante es que tú y la bebé sobrevivan. Ya veremos como salgo de este lío.. – sonrió tan forzadamente que Scully supuso que Mulder tenía tanto miedo como ella
- Vamonos. Dentro o afuera nos encontrarán de todos modos. Salgamos de aquí. La tomó de la mano y se levantaron. Miró por última vez hacia su cuarto dónde yacía el cuerpo inerte de Samantha, y suspiró. Caminaron fuera del departamento, y una vez en la calle, se sumaron inconscientemente a la confusión global. En el horizonte visible, se podía apreciar un sin número de personas que se acercaban a paso ligero. Casi al mismo tiempo, las naves comenzaron a desaparecer tan pronto como aparecieron, como si escaparan..
Mulder no necesitó de mucho para develar la identidad de aquellas personas. Casualmente no tenían rostro.. Exacto. Los Rebeldes.
- Mulder, tengo miedo..
- También yo. Uno de los rebeldes se les acercó, y dirigió su cabeza hacia la gente de los alrededores. Tomó el aspecto de uno de ellos, y con una mirada de furia, provocó fuego en cada centímetro del pavimento. Los agentes trataron de alejarse de las llamas, pero los paralizó una fuerte luz, como la que atestó el departamento hace unos minutos. Pudieron ver ahora que ésta provenía de una nave extraña, no como las otras, que se posó justo sobre ellos. Aquel destello los envolvía, mientras mucha gente moría calcinada frente a sus narices..
- Esa luz.. – susurró Scully
- Mulder, recuerdo esa luz.. la luz que vi momentos antes de ser secuestrada..
- Se apegó lo más que pudo a su compañero
- No me dejes..
- Jamás.. Cerraron los ojos. Un silencio aterrador inundó su entorno en ese momento, y se abrazaron en un inservible acto de protección, mientras sus pies se despegaban lentamente del suelo tibio..
Presente: Confuso. Futuro: Incierto. Sería un viaje largo..
THREE YEARS LATER FBI HEADQUARTERS
WASHINGTON D.C.
Al centro del oscuro despacho, Blevins se retorcía tras su escritorio encontrando una cómoda posición. A su lado, CancerMan aplastaba una colilla de cigarrillo, sin despegar la vista de aquel nuevo agente, de unos 35 años, sentado frente a él visiblemente nervioso.
- A quien esperamos? – preguntó el novato.
- A su compañera – contestó CancerMan. <COMPAÑERA> pensó, <Sigo pensando que es innecesario. Las mujeres creen cualquier cosa que se les pone por delante.. Espero que no se convierta en un estorbo>. Sus pensamientos volátiles se vieron interrumpidos por unos cuantos golpes a la puerta. Ésta se abrió, dando paso a una chica con traje ejecutivo, de unos 30 años, poseedora de un rostro suave e impasible. Blevins le dijo que se sentara junto al otro agente, quienes intercambiaron una sonrisa cortés.- Iré directo al punto sin rodeos. Como ya sabrán, se les ha asignado la sección de los “Expedientes X”. Debo suponer que no necesito detallarles de qué se trata.
- Esa sección es bastante renombrada entre la academia, Señor. Es un honor para mí que me la hayan asignado.
- Pienso igual – sonrió el agente.
- Bien. Quiero un informe completo, y racional – enfatizó esa palabra – de cada caso.. Y ya que es la primera vez que se ven, haré las presentaciones: Agente Special Simon Dexther.. Agente Special Marion Faraday..Se miraron con curiosidad, estrechandose la mano.
En ese momento Blevins recibió una llamada, y se excusó por tener que salir unos minutos. CancerMan le siguió, quedandose los dos agentes frente a frente.
- Ya que seremos compañeros, Faraday.. – comenzó a decir Dexther, tras un suspiro – me gustaría saber algo de ti.
- Claro – sonrió.
- Dime si me equivoco: Psicóloga, doctorado en Yale de Parapsicología, egresada con méritos de la academia del FBI.
- Yo no pude decirlo mejor – murmuró, y luego lo miró a los ojos – Doctor en Medicina, master en Oxford de Física Cuántica, primero de su clase en la academia del FBI.Dexther asintió, conforme.
- Somos un buen equipo. Supongo que trabajaremos lo mejor posible con tal de solucionar la mayoría de casos y, así, cerrar esta sección de charlatanería.
- Disculpa?- pronunció Faraday, algo dolida – Estar en los Expedientes X ha sido el sueño de mi vida, luego de la desaparición de los agentes Mulder y Scully.
- Si, conozco la historia. Se le relaciona con el gran supuesto aviamiento OVNI de hace tres años. Nunca más los volvieron a ver. Mucha gente dice que están entre los varios cuerpos calcinados que encontraron aquella vez.
- Otros dicen que simplemente escaparon y se refugiaron fuera del país, ya que el FBI los separaría al enterarse de su relación. Deben haber sido una hermosa pareja..
- Sí, sí.. basta de romanticismo. Esto de las “Ciencias Ocultas” o lo paranormal son nada más que ociosidades. No hay nada que la biología o a física no pueda explicar.
Faraday no pudo evitar soltar una carcajada, lo que irritó un poco a su compañero.
- No puedo esperar a mi primer caso – le encaró sonriendo, caminando hasta la puerta – me encantará ver cómo se lleva más de una sorpresa, agente Dexther..
Dexther le devolvió la sonrisa, aunque un poco más amarga, admirando por primera vez la belleza de su compañera.
- Ya lo veremos.. Salieron al pasillo caminando con soltura, uno al lado del otro, pensando en la nueva vida que comienza. En dirección al ascensor, Dexther captó en el maletín de Faraday una carpeta sobresaliente. Leyó disimuladamente la inscripción, y no se sorprendió al enterarse del contenido. “Expediente n-07738/ Agentes Especiales Dana Scully y Fox Mulder”
- Veo que ya conozco el primer caso. Muy interesante.. – comentó cerca de su oído, adivinando su reacción – Porqué creo que nos está prohibido investigar ESE caso en particular..? Deberíamos seguir el protocolo..
Faraday suspiró, como si reconociera que aquella carpeta la “robó” del material confidencial del FBI. Era un tópico en ella desobedecer a sus superiores, y tentar constantemente a su suerte.
- No confíes en nadie, Dexther.. sólo en tu compañera..
THE END