Estrella Fugaz/Shooting Star VI

•noviembre 20, 2009 • 1 comentario

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Estrella Fugaz/Shooting Star 6
Autora : Jenna Tooms
Idioma Original: Inglés
Traducción y Adaptación: paolabaru
Disclaimer : No son míos. Legalmente son propiedad de Chris Carter y Twenthy Century Fox.
Tipo : MSR, Angst, algunos que estarán debidamente marcados son NC-17.
Resumen: Hace diecisiete años, Mulder desapareció. Reunidos después de todo este tiempo, Mulder y Scully luchan para ser la familia que deberían haber sido. Fue escrito en 1998, por lo tanto no parte de la desaparición de Mulder en Requiem.
Nota del Autor: Nunca he escrito un fanfic y no creo que nunca lo haga. Hace algunos días este en particular me estuvo dando vueltas en la cabeza, ya que lo leí hace un par de años, pero no me acordaba donde, ni en qué idioma, así que lo estuve buscando en el en la Fanficteca. Finalmente lo encontré en Gossamer y lo releí, me pareció igual de bello y emocional que la primera vez que lo hice. Como parece que mi búsqueda produjo curiosidad, decidí arriesgarme y tratar de traducir esta bella historia. Espero hacer justicia a la autora y a su relato. El fanfic es un poco largo por lo que lo estaré trabajando y la vez publicando por partes.
Feedbacks: Claro, para ver si vale la pena seguir traduciendo este y luego si puedo otros más

===== Seis =====
Sola en su celda, Scully estaba en su cama y miraba al techo. Era gris y liso, sin manchas o incluso cuadros que contar. Esto la exasperaba: Quería hacer algo sin sentido, algo para no pensar más. O más bien, quería algo para distraer su mente de la constante letanía MulderMulderMulderMulder, el anhelo por él era más fuerte después de su breve contacto, su necesidad por él era tan fuerte que era casi doloroso físicamente. Oh, esto es inútil, pensó, poniéndose las manos sobre los ojos y se puso a recordar. Tenía fotografías, por supuesto, pocas y muy preciadas, pero aún así había piezas de él que se habían desdibujado en su memoria. Su voz, sobre todo, se había olvidado el timbre exacto de su voz. Su voz ronca, dulce.
La forma en que plegó su boca al pronunciar su nombre – nadie ha dicho su nombre como él lo hizo. Había pensado que estaba preparada para cualquier cambio en él, pero ninguna planificación podría haberla preparado para como lo vio, para cómo sonó.  Su pelo se había vuelto completamente gris, su cara llena de líneas, cuando lo acercó se sentía tan delgado que podía contar sus costillas. Parecía frágil, mucho mayor que sus cincuenta y seis años, como si el dolor constante y el miedo bajo el que vivió lo estuvieran carcomiendo desde dentro.
Pero él la había reconocido. A pesar de todo, él la había reconocido. Había sabido su nombre – sabido, más o menos, quién era. Eso tenía que decir algo, ¿no? Estaba segura de que su evaluación de su condición era correcta: se acordaba de las cosas, pero no podía procesarlas. La necesitaba a ella para explicar sus propios recuerdos.
Y que terrible era que sólo pudiera recordar las cosas malas que había pasado, como su cuerpo había sido invadido o como habian jugaba con su mente. Y a ella. Scully sonrió. También se acordaba de ella.
. . MulderMulderMulderMulder. . .
Por siete años había deseado todo de él, todo, hasta vivir por él, pero apenas si se atrevió incluso a tocarlo. Y entonces todas las barreras cayeron y se entregaron el uno al otro – no sólo se entregaron, se dieron un festín el uno con el otro – por exactamente setenta y nueve días. Setenta y nueve días de pasión y ternura como nada que jamás hubiera  experimentado antes, setenta y nueve días de hacer el amor en cada oportunidad, de quedarse dormida con el sonido de su respiración, de despertar con sus besos, de bromas y de jugar y relajarse y hacer planes, de creer que tenían un futuro juntos, por fin.
“Dime algo”, le había dicho a él, estando acostados en su cama, la primera vez que hicieron el amor.
“Dime cualquier cosa y yo te creo.”
“La luna está hecha de queso”
“Te creo”
“Los truenos son en realidad causada por ángeles jugando béisbol”
“Te creo”
“Tienes los senos más hermosos que he visto nunca”
Ella había reído. “Te creo”
“Quiero pasar el resto de mi vida haciéndote feliz, Scully”
El deslizó su dedo suavemente sobre sus labios y ella le susurró: “Te creo”, tiró de él hacia ella, ambos lloraron un poco, se besaron mucho y sus manos temblaban tanto que apenas pudieron desabrocharse la ropa.
Scully abrió los ojos y puso sus manos sobre su estómago. Nunca fue capaz de señalar con seguridad cuando concibieron a Ben, pero a ella le gustaba pensar que había sido un fin de semana especialmente indulgente, cuando hicieron el amor en cada habitación de su apartamento, que no estuvieron vestidos con más que batas de baño y donde decidieron, después de hablarlo seriamente una y otra vez, que querían tener un hijo. Le gustaba pensar que una vez el pequeño espíritu de Ben, sabía que sería bienvenido, no perdió tiempo en lograr su nacimiento. Sabía que era sentimental de su parte, pero aún así le gustaba pensar eso.
Días sesenta y ocho, sesenta y nueve y setenta. Cuando parecía que nada podía ir mal y que tenían el resto de sus vidas para estar juntos como quisieran.
Y entonces se acabó. Fue arrancado de su lado de una manera tan completa que casi parecía que él nunca había estado allí, dejándola solamente con un hijo alto, de ojos oscuros para así demostrar que alguna vez había amado a un hombre llamado Fox Mulder.
Ella no lo iba a perder otra vez. No sin pelear y a ella no le importaba contra quien tenía que hacerlo, si contra Lucas, el hospital, la ley, Krycek, quien fuera que estuviera pagando las facturas o contra cualquier otra persona que se interpusiera en su camino. Mulder la necesitaba. Mulder necesitaba volver a casa.
“¡Dana Scully!” la guardia vociferó y Scully se incorporó rápidamente. “Tiene un visitante” La guardia quitó el seguro de la puerta de su celda y llevó a Scully a la sala de visitas. Esperaba que fuera Ben otra vez, o tal vez uno o más de los Pistoleros, pero no reconoció al hombre que se sentó en la mesa. Su cabello era gris y sus ojos verdes, que se levantaron perezosamente de la lectura de una ajada carpeta.
“Scully”, dijo mientras ella se sentaba.
“Sabes, para una agente federal tienes un historial interesante”
Ella conocía esa voz. “Krycek”, dijo. “Las ratas salen de entre las paredes a veces, ¿no?”
“Creo que la expresión en que estás pensando es, las ratas son las primeras en desertar cuando el barco se hunde. ¿Cómo te va?”
“Tengo una excelente vista”, dijo Scully secamente, cruzando los brazos. “¿Cómo conseguiste esto?”
“Tengo conexiones. Sabes, te ves bien. Los años han sido realmente amables contigo”
“Tu te ves como la mierda”, dijo y Krycek se rió.
“Eso es por vivir huyendo gracias a ti. Podría ser peor. Tengo que saber, Scully, ¿con honestidad qué esperabas lograr, irrumpiendo allí de esa manera? ¿Qué creíste que podrías hacer?”
“Pensé que podría llevarlo a casa. Claro que si me hubieras dicho sobre su situación hace diecisiete años, ahora no estaríamos teniendo este cara a cara, cierto?”
“Yo no lo sabía hace diecisiete años. A él lo trajeron conmigo hace doce años unas personas que conocía. Me dijeron que cuidara de él, así, que lo he hecho. También me dijeron que no me contactara contigo”
“¿Por qué?”
“Yo no lo sé. Yo no pregunté. Ellos no son el tipo de personas, que se toman amablemente muchas preguntas”
Scully sintió una lágrima caer por su mejilla y la secó a toda prisa. “¿Qué te dijeron? ¿Nada en absoluto?”
Krycek sacudió la cabeza. “Nada que te pueda ayudar. Mira, Scully, yo sé que no lo quieres oír, pero esto no tiene razón de ser. El no va a mejorar. Todo lo que podían hacer por él, lo han hecho. Él no va a mejorar, Scully”
Scully respiró profunda y lentamente. “No puedo aceptar eso. Tengo que creer que puedo ayudarlo”
“Puedes creer todo lo que quieras, pero es una ilusión. Lo siento. De verdad. Si yo hubiera pensado por un segundo que podrías ayudarlo, que sabrías qué hacer por él, te lo hubiera llevado, ¿sabes? Pero todas tus esperanzas y tus deseos. . . sólo te desgastan y consumen, Scully. Creo que puedo convencer al hospital de retirar los cargos si tú te comprometes a no volver. Vete a casa, Scully. Cría a tu hijo, enseña tus clases. Olvídate de Mulder”
“No puedo” Le estaba tomando toda su voluntad mantener el control. “No puedes sinceramente esperar que me vaya y lo olvide, no después de que lo he estado buscando tanto tiempo. No le viste la cara cuando se dio cuenta que era yo, que yo estaba realmente con él. No le viste la cara cuando me arrastraron fuera”
“Y tú no le has visto cuando esta incontrolable, cuando se necesitan cuatro hombres para sujetarlo y drogas suficientes como para dormir a un elefante solo para conseguir que se quede quieto. ¿De verdad crees que puedes hacerte cargo de él, en el estado en que está?”
“Sí. Creo que puedo hacer que mejore”
Krycek sacudió la cabeza. “Ya veo”
Se quedaron allí incómodos por un momento. Scully dijo, mirando hacia sus manos fuertemente apretadas, “Creo que necesito un abogado”
“No”, dijo Krycek en voz baja y Scully lo miró. “No vamos a llegar a eso. Voy a hablar con Lucas, a ver qué puedo arreglar. Puedo hacer al menos que tu y Ben puedan visitarlo”
“Lo quiero fuera de ese lugar”
“Un paso a la vez, ¿vale?” Se puso de pie y Scully sintió a la guardia acercarse a ella. “Volveré tan pronto como sea tengo noticias”
“Si lo ves -” Scully comenzó y su garganta se cerró sin dejarla hablar. Krycek esperó, y finalmente susurró, “Si los ves dile que lo echo de menos”
“Muy bien”, dijo Krycek, y salió de la sala de visitas.
Scully apoyó la cabeza en las manos por un momento, luego se levantó y seguido de la guardia se dirigió de nuevo a su celda.
^*^*^*^*^*
Ben estacionó el carro en el garaje y apagó el motor. Se sentó allí por un momento, mirando la casa. Sus luces automáticas, se habían encendido adentro, dándole la apariencia de hogar – pero, sólo la apariencia, pensó. Suspiró, se bajó del carro, sacó su maleta del baúl y corrió hasta la escalinata.
Desactivó la alarma y entró en la casa. Era demasiado tarde para llamar a nadie. Decidió llamar a su abuela en la mañana y los demás podían esperar hasta después que hubiera hablado con ella.
Llevó la maleta a su habitación y regresó a la cocina para conseguir algo de comer. Abrió la puerta de la nevera y se quedó mirando su contenido por un tiempo, luego suspiró y la cerró. Él no tenía hambre. Él estaba solo, preocupado y disgustado. Quería hablar con su mamá. Quería averiguar qué estaba pasando con este tipo Krycek. Él quería oír el resto de la historia, que, obviamente, nadie había pensado que necesitaba saberla antes de ahora.
Por encima de todo, quería ver a su padre. Quería saber qué tipo era realmente su padre. Su papá. Caray. Se había acostumbrado tanto a no tener un padre que el simple pensamiento era increíble. Su papá. Su padre. El tipo que había dormido con su mamá para hacerlo – ¡Asco!
Ben se estremeció ante la idea y se fue a la despensa por una bolsa de palomitas de maíz. Scully odiaría que él tuviera palomitas de maíz para la cena, así que tomó una lata de espaguetis también. Un vaso de leche y así tendría los cuatro grupos de alimentos.
Puso las palomitas de maíz en el microondas, sacó una olla para los espaguetis y se dio cuenta de la luz estaba del contestador parpadeaba. Por un momento se quedó mirando, pensando frenéticamente quien podría ser. ¿La abuela? ¿Skinner? ¿Tendría Krycek su número de teléfono? Bien, pensó, está bien. Será probablemente Chris o Jeff. No es gran cosa. Se preguntaran dónde he estado todo el fin de semana.
Apretó Play y se sirvió un vaso de leche que casi escupió al oír la voz de la máquina.

¿Ben? Mi nombre es Emma Hicks. He sido asignada para ser tu tutor de cálculo. Imagino que saliste esta noche – es viernes, por cierto – así que dame una llamada, mañana o algo así, ¿de acuerdo? Y podemos acordar una reunión y empezar antes de que termine el trimestre. Mi número es -”
Ben presionó en el botón Detener y se quedó allí, mirando a la máquina.
“Mierda”, dijo en voz alta y tomó una toalla de papel para limpiar lo que había derramado. Emma Hicks. Tenía que haber una docena de chicos en el programa de tutoría y le tocó ella.
El microondas sonó y el sacó las palomitas de maíz poniéndolas en un recipiente. Podría ser peor, pensó. Pero no por mucho. Emma Hicks era bonita. Emma Hicks era popular. Emma Hicks era todo lo que él no era y algo más. Emma Hicks era de un mundo completamente diferente del de él y no había una maldita forma de que él fuera capaz de sentarse ni a un metro de distancia de ella y concentrarse en las matemáticas.
La primera vez que había visto a Emma Hicks fue el primer día de guardería. La recordaba perfectamente: tenía puesto un vestido azul estampado con unas flores blancas y tenía un lazo azul a juego en su rizado cabello rubio. Le había sonreído por un momento, cuando se dio cuenta que él estaba mirándola – Bueno si, viéndola fijamente- pero la primera vez que intentó acercarse a ella estaba rodeada por sus compañeros de clase más ruidosos y más risueños, así
que apenas el apenas le dirigió una palabra desde jardín de infantes, primer grado, de segundo grado. . .
De ninguna manera, ¡no!, pensó. Olvidémoslo. Prefiero perder cálculo. Porque también podía recordar perfectamente la primera vez que un niño lo había llamado bastardo y el niño lo empujó y se burló de él, hasta que Ben corrió hacia él, con sus puños cerrados. Y Emma había estado allí. Y Emma – linda, Emma – popular, la que quería a todo el mundo y a la que todo el mundo quería – se quedó allí.
Púdrete, Emma Hicks, pensó y quitó la olla de hirviendo de los espaguetis de la estufa. Lo haré muy bien sin ti.
Sacó una cuchara de sopa, se sirvió otro vaso de leche y se fue a la sala para comer la cena y ver televisión antes de irse a la cama.
^*^*^*^*^*^
Por primera vez, en no sabe cuánto tiempo, Mulder está impaciente.
¿Dónde está Scully? ¿Por qué no está aquí? Él espera verla cada vez que se abre la puerta y siempre se decepciona. Una enfermera, un asistente, incluso Lucas, pero no Scully.
Él oye la puerta abrirse de nuevo y mira hacia arriba. “¿Scully?” dice con entusiasmo, pero no es ella.
Sólo es Alex, que le sonríe.
“William. Estás levantado”
“Quiero a Scully.”
Alex suspira y se sienta a su lado. “Ya lo sé, amigo. Scully se demorará un tiempo. Ella tiene algunos problemas”
En sus memorias turbulentas del pasado, la cara de Alex es la única constante. Mulder siempre ha estado feliz de verlo antes. Alex es su hermano, Alex le ama, Alex siempre cuida de él. Pero ahora piensa, Alex no me ha dicho toda la verdad y se pregunta qué otra cosa esconde Alex.
Cuando Alex toca su hombro Mulder se aleja. “Quiero a Scully”, dice de nuevo y se acuesta de espaldas a él. No dice adiós cuando Alex se va.
Continuará

[Fanfic] Estrella Fugaz/Shoting Star V

•noviembre 19, 2009 • Dejar un comentario

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Estrella Fugaz/Shooting Star 5
Autora : Jenna Tooms
Idioma Original: Inglés
Traducción y Adaptación: paolabaru
Disclaimer : No son míos. Legalmente son propiedad de Chris Carter y Twenthy Century Fox.
Tipo : MSR, Angst, algunos que estarán debidamente marcados son NC-17.
Resumen: Hace diecisiete años, Mulder desapareció. Reunidos después de todo este tiempo, Mulder
y Scully luchan para ser la familia que deberían haber sido. Fue escrito en 1998, por lo tanto no parte de
la desaparición de Mulder en Requiem.
Nota del Autor: Nunca he escrito un fanfic y no creo que nunca lo haga. Hace algunos días este en
particular me estuvo dando vueltas en la cabeza, ya que lo leí hace un par de años, pero no me acordaba
donde, ni en qué idioma, así que lo estuve buscando en el en la Fanficteca. Finalmente lo encontré en
Gossamer y lo releí, me pareció igual de bello y emocional que la primera vez que lo hice. Como parece
que mi búsqueda produjo curiosidad, decidí arriesgarme y tratar de traducir esta bella historia. Espero
hacer justicia a la autora y a su relato. El fanfic es un poco largo por lo que lo estaré trabajando y la vez
publicando por partes.
Feedbacks: Claro, para ver si vale la pena seguir traduciendo este y luego si puedo otros más
===== Cinco =====
“¿Qué demonios estaba pensando?” dijo el Dr. Lucas tan pronto como abrió la puerta de la oficina.
“¿Quién diablos es usted? ¿Pensó que podría entrar aquí como un caballero andante y tan solo
llevárselo? “
“Mi nombre es Dana Scully. Yo soy médico y agente del FBI” Scully cruzó las manos. Ella había estado
observando la oficina, mientras esperaba, furiosa y encolerizada, pero se contuvo de hacer algo más.
Estaba en problemas. Lo sabía, como también sabía que
sería difícil zafarse de eso. Una cosa a la vez, pensó.
Lucas sacudió la cabeza. “Scully. Usted vino hoy”
“Lo hice”
“Así que como no pude verla, usted decidió tomar el asunto en su propias manos. ¿Y es una agente
del FBI? debe saber, entonces, que esto era un proyecto temerario – y además ilegal. Tan pronto como
llegue la policía la haré arrestar por allanamiento de morada e intento de secuestro”
“No es secuestro. Yo lo llevo a casa”.
“Agente – Dra. Scully, William no es capaz de vivir en el exterior. Apenas puede funcionar”
“Su nombre no es William. Su nombre es Mulder. Fox Mulder”
Lucas hizo un gesto con la mano. “El no es capaz de vivir fuera. Necesita de supervisión constante,
medicamentos y mucha atención. Incluso si usted es médico y agente del FBI, no puede cuidar de él”
“Él me habló”
Lucas la miró fijamente.
“Se levantó por su propia voluntad. Tuve que animarlo, pero se puso de pié. Se paró. Habló conmigo.
Según entiendo, él ha estado catatónico durante varios meses. Dígame usted, Dr. Lucas, ¿no cree que
sería bueno para él seguir viéndome?”
“Hemos tenido que sedarlo cuando nos la llevamos a usted”
“Estoy seguro de que él pensaba que iban a hacerme daño. O él sabía que iban a hacerle daño”
“Ha sido bien tratado aquí, Dra. Scully. Hemos hecho todo lo posible dentro de nuestras capacidades
para hacerlo sentir cómodo”
“No. El tiene que estar conmigo, eso es lo único que le ayudará. Él necesita estar con la gente que se
preocupa por él. Él necesita estar con sus amigos y su familia”
“Supongo que va a decirme que Alex Davis no es su hermano”
Scully levantó la barbilla. “Mulder tiene dos parientes de sangre con vida. Su hermana, y su hijo”
Lucas la estudió. “El joven que estaba con usted”
Scully le sostenía la mirada fríamente y no respondió.
Lucas suspiró y sacudió la cabeza. “Yo no sé qué pensar de esto. Le iba a devolver la llamada en la
mañana”
“Momento en el que me hubiera dicho que Mulder no tenía permitido visitantes, lo sentimos mucho,
adiós. Y yo hubiera vuelto aquí”
“Dra. Scully, no sé cuánta experiencia ha tenido con enfermos mentales-”
“Mulder no es mentalmente enfermo. Él ha sido abusado, torturado, no sé cuantas cosas más- pero
él no es un enfermo mental. Él se acuerda de las cosas, pero no sabe cómo procesar esos recuerdos
o ponerlos en contexto. Puedo ayudarle a recordar, le puedo explicar sus recuerdos. Él tiene que estar
conmigo – por lo menos tiene que verme. Él necesita-”
“Para alguien que no lo ha visto durante casi veinte años, usted está muy segura de lo que él
necesita”
Scully apretó la mandíbula, y alcanzó a decir: “Eso no fue obra mía. Si yo hubiera sabido dónde
estaba, yo habría estado allí. Habría estado aquí. Le puedo garantizar que si se me hubiera permitido
ver a Mulder años atrás, el no estaría en el estado que está ahora”
“Muy conmovedor, pero no nos equivoquemos, vamos a presentar cargos en su contra. Esto es serio.
Usted probablemente ha devuelto meses el progreso de William”
“¿Qué progreso? Estaba catatónico! ¿Usted por lo menos habla con él, doctor o trata de entender
lo que está pensando, lo que está pasando en su mente?, ¿O sólo lo alimenta y lo mantiene sedado y
atado?”
“Ya es suficiente, Dra. Scully.” Lucas se puso de pie detrás de su escritorio.
“Usted tendrá que esperar aquí hasta que llegue la policía.”
“Quiero ver a Mulder”
“Nunca en la vida”. Empezó a salir de la oficina.
“Vamos a ver Mulder antes de que llegue la policía o créame, tendrá muchos problemas”
“Voy a tener eso en mente, para decirle a la policía”, dijo Lucas, tiró la puerta de la oficina y la
aseguró.
Scully apretó las manos, luchando por mantener su ira bajo control. Esto no había terminado. Incluso
estando en la cárcel no podrían evitar que Ben viera a Mulder y los Pistoleros tendrían algunas ideas más
para llevar a cabo – ellos estarían molestos porque ella se había ido sin ellos.
Debería haber esperado, pensó. Podría haber usado algunos refuerzos.
Y Mulder, su pobre Mulder, debilitándose en su celda en el piso de arriba – y era una celda, no
importaba como la llamaron – sedado como un elefante loco.
Scully cerró los ojos queriendo que él sintiera su amor, incluso a través de estas paredes.
La lucha acaba de comenzar, pensó. Ellos son los locos si piensan lo contrario.
~*~*~*~*~
“Sabes,” dijo Ben mientras miraba a Scully sobre la mesa, “yo siempre pensé que tu tendrías que
sacarme de la cárcel, no al revés”
“No sé de cuanto es la fianza todavía. Va a ser una cantidad grande, estoy segura, así que deja que
los Pistoleros la tomen de nuestra cuenta” Ella se pasó la mano por el cabello. Parecía más pequeña
de lo normal con el overol naranja que la cárcel le había dado y Ben se preguntó cómo estaba lo estaba
afrontando.
Dijo en voz baja, “¿De verdad lo viste, mamá?”
“Si, lo vi”, apretó los labios. “Hablé con él. Él – él nos necesita, Benjie”
“¿Sabía quién eras?”
“Se acordaba de mi nombre”
“Bueno, eso es bueno, ¿no?”
“Es una buena señal, creo. Cariño, quiero que te vayas a casa y esperes hasta que todo se haya
solucionado aquí, ¿vale? Yo no quiero que pierdas más días de clase”
“Pero mamá -”
“Ben, hablo en serio. Vete a casa con los Pistoleros. Llame a la abuela de Maggie y a Walter y a Janine
llámala al trabajo el lunes en la mañana. A Janine cuéntale la versión editada”
“Pero, ¿y tú?”
“Voy a tener que esperar hasta que establezcan la fianza para poder hacer algo más”
“Me gustaría que me hubieras llevado”
“Lo último que necesitas es un registro de antecedentes penales”
“¿Y qué pasa con tus antecedentes?”
Ella sonrió. “¿Te he contado alguna vez sobre cuando fui encarcelada por desacato al Congreso?”
“Mamá… tú estás loca”
“Sí, querido, es posible. Pórtate bien, ¿de acuerdo? Sólo uno de nosotros en problemas a la vez”
“Voy a ser bueno. ¿Te dije que estoy buscando un tutor para cálculo?”
“¿Ah, si? Bien”
Se miraron por un momento, entonces Scully alcanzado su mano por encima de la
mesa dijo, “Te quiero, cariño”, añadiendo en voz baja. “Voy a volver a casa tan pronto como pueda”
Ben asintió con la cabeza, suspirando. Le apretó la mano y la dejó ir, ella se levantó y siguió a la guardia
fuera de la sala de visitas.
Después de un momento Ben se levantó también y salió de la estación de policía. Al salir el oficial en
el mostrador sacudió la cabeza como si estuviera diciendo, ¡Qué vergüenza, visitando a su madre en
la cárcel!, Ben quería decir algo – “No te atrevas a juzgar a mi madre” – pero sólo lo miró y salió de la
estación con las manos en los bolsillos.
Cuando ella lo llamó desde la cárcel, Scully había sonado tan tranquila, que él pensó que ella estaba
en shock. Entré en el asilo. Fui arrestada. Hablé con tu padre. Tan simple como si estuviera diciendo,
poner gasolina al carro, o voy al banco más tarde.
Él no sabía qué le molestaba más, que ella hubiera estado planeando todo esto durante todo el
tiempo, o que no se lo dijera antes. Fue tan extraño pensar en su madre irrumpiendo en un asilo de
locos…ese de todos los lugares, además esperando no sólo encontrar a su padre, sino sacarlo de allí
junto con ella.
Pero, entonces, esa era realmente su madre: hizo su plan, actuó en él, se adaptó cuando las
necesidades surgieron. Su apariencia externa de serenidad, probablemente significaba que su mente
corría hacia el siguiente movimiento.
Ben había tomado un taxi desde el hotel, pero decidió volver a pie. Los Pistoleros no estarían allí al
menos dentro de otro par de horas de todos modos, él los había llamado
tan pronto como habló con Scully. No había nada que él pudiera hacer hasta que ellos llegaran.
Él sólo había caminado una o dos cuadras cuando comenzó a tener una sensación extraña en la
espalda, la misma que se tiene cuando alguien está mirándolo a uno en la clase, o la que a veces había
tenido en la calle – justo antes de que Scully lo agarrara por el brazo, tirándolo y metiéndose ambos en
una tienda, donde esperaban hasta que ella sentía que era seguro volver a salir. Nunca le preguntó de
quien se escondían. Deseó haberlo hecho.
No tenía ningún deseo de entrar en una cafetería y esperar a que quien le seguía se fuera. Confrontarlo,
decidió. ¿Por qué ser un cobarde, hoy de todos los días? Su mamá siempre le había dicho que debía
ser valiente.
Ben se detuvo y se volvió. Unas pocas personas lo miraron y siguieron caminando, pero un hombre,
uno alto con cabello oscuro y gris y una chaqueta de cuero, también se detuvo y se inclinó para mirar a
un quiosco de periódicos. Ben respiró hondo y se acercó a él.
“Oye”, dijo, y agradeció que su voz no chillara como a veces lo hacía cuando estaba nervioso. “¿Me
estás siguiendo – ¿por qué?”
El hombre se enderezó. Tenía tal vez cincuenta años, tal vez más – era difícil
de decir, porque su rostro estaba muy gastado. Con cicatrices y vejado, como que había pasado la
mayor parte de su vida entrando y saliendo de apuros. Sus ropas eran demasiado juveniles para él,
chaqueta de cuero, camiseta, pantalones vaqueros y botas. Todo estaba desgastado, demasiado, como
si fueran lo único que había estado usando durante meses.
Le sonrió a Ben y le tendió la mano. “Eres Ben Scully.”
“Yo sé quién soy”
“Tenemos algunos amigos en común, Ben. Te he estado observando durante mucho tiempo” Retiró su
mano hacia atrás y dijo: “Mi nombre es Krycek. ¿Por qué no nos tomamos una copa?”
“Soy menor de edad”
“Entonces te compro una taza de café. Vamos”
Ben vaciló, y luego le siguió hasta la cafetería. Ambos pidieron tazas grandes de café regular y se
sentaron en una mesa cerca de la ventana. Krycek frente a la puerta. Bebía su café negro, Ben decidió
renunciar a su azúcar normal. Era un café tostado mucho más amargo que el de Scully y él hizo una
mueca.
“Entonces”, dijo, “Tú eres el famoso Alex Krycek”
“En carne y hueso”
“Así que ¿por qué te presentas ahora?”
“Parecía un buen momento. Está pasando mucha mierda, me imaginé que debería estar aquí”
“Sí, mi mamá es detenida y entonces decides mostrar la cara”
“En realidad, he estado aquí un par de días”
Ben dejó su taza de café. “¿Un par de días? ¿Qué has estado haciendo, nos observabas?”
“Sí, yo tenía que averiguar qué estaba pasando”
“Usted ha sabido dónde hemos estado todo el tiempo?”
“Siempre te encontraría, sí. Tu mamá es… Importante. Para mí”
“¿Quiero saber por qué?” Ben gruñó y Krycek se rió.
“No te enojes. Tu mamá es una señora muy agradable, eso es todo”
“Ella dice que usted sabe dónde ha estado mi padre todo el tiempo”
“¿Eso te dijo?”
“¿Es cierto?”
Krycek asintió. “He estado cuidando de él, sí” Él sorbió su café. “Tu padre ha pasado por muchas
cosas graves, por mucha mierda, Ben”
“Me di cuenta. ¿Qué pasa con él? ¿Qué le hicieron?”
“No estoy seguro de todos los detalles. Sé que hicieron un montón de cosas con su mente. Ellos podían
elegir, ¿sabes?, que hacerte recordar y que hacerte olvidar. Podrían hacer que la gente recuerde cosas
que nunca han sucedido. Lo que se me ocurre, es que borraron completamente la memoria de tu papá,
lo dejaron limpio”
“¿Por qué?”
“Yo no lo sé. No sé lo bueno que pensaban obtener. El ya había expuesto su Proyecto. Tu mamá sabía
tanto como él al respecto. Yo, no lo sé. . . tal vez algo salió mal. Tal vez fueron demasiado lejos y no se
podía arreglar. No lo sé. Pero un día se apareció con unos hombres que yo conocía, ellos me dieron un
montón de dinero y me dijeron que cuidara de él. Eso he estado haciendo” Se encogió de hombros.
“¿Pero por qué? ¿Por qué no mi mamá?”
“No lo sé. Tal vez pensaron que tenía suficientes preocupaciones contigo”
“No me eches esa culpa”
“Hey, yo soy sólo estoy suponiendo aquí. Dios sabe que nadie esperaba que existieras…de todos
modos, sabían que yo iba a cuidar de él”
“¿Por qué? No eran amigos”
“No” Bebió un sorbo de café. “Pero no tampoco éramos enemigos”
Ben sonrió a regañadientes. “Sabes, cuando le pregunté a mi mamá quien eras, ella dijo que eras el
elemento de caos en un sistema ordenado. Estoy empezando a entender”
Krycek se echó a reír de nuevo. “¿Así me llama? Interesante. Ella probablemente tenga razón. A
menudo la tiene. Mira, um” se aclaró la garganta, “ Voy a ir a verla. Le diré lo que te he dicho. Además
supongo que necesitamos arreglar algunas cosas”
“Yo no sé si va a ser feliz de verte”
“Yo tampoco lo sé. Probablemente no. Está bien. Hablamos mas en otra ocasión Ben, ¿de
acuerdo?”
Ben asintió. “Muy bien”
Krycek asintió y se levantó, puso un billete sobre la mesa para pagar la el café y se marchó. Ben le
vio irse y lenta, calmadamente terminó su propia taza, pensando.
~*~*~*~*~*~
El deriva.
Poco a poco se da cuenta de que sus ojos están abiertos y es de día. Las ataduras han sido eliminadas,
mientras estaba drogado. Flexiona sus manos y los pies y con cautela se sienta.
El recuerdo es claro y completo. La vista, los sonidos, los toques y los olores. Él cree que podría
incluso saborearla en el aire y abre la boca y respira, lamiéndose los labios secos.
El aire tiene el mismo sabor, pero él sonríe de todos modos. Se siente extraño en su
la cara y se toca los labios. Una sonrisa. Se siente. . . feliz.
Scully estuvo aquí. Ella es real, no es un sueño. Ella es real y ella lo ama.
Él no sabe cuándo volverá, pero puede sentir su presencia tal como si estuviera de pie junto a él. Ella
estará de regreso. Ella es Scully, el ángel de la misericordia y el ángel de la ira.
Se sienta en el borde de su cama. Ella volverá pronto y él va a esperar.

Continuará

Estrella Fugaz/Shoting IV

•noviembre 16, 2009 • 2 comentarios

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Estrella Fugaz/Shooting Star 4
Autora : Jenna Tooms
Idioma Original: Inglés
Traducción y Adaptación: paolabaru
Disclaimer : No son míos. Legalmente son propiedad de Chris Carter y Twenthy Century Fox.
Tipo : MSR, Angst, algunos que estarán debidamente marcados son NC-17.
Resumen: Hace diecisiete años, Mulder desapareció. Reunidos después de todo este tiempo, Mulder
y Scully luchan para ser la familia que deberían haber sido. Fue escrito en 1998, por lo tanto no parte de
la desaparición de Mulder en Requiem.
Nota del Autor: Nunca he escrito un fanfic y no creo que nunca lo haga. Hace algunos días este en
particular me estuvo dando vueltas en la cabeza, ya que lo leí hace un par de años, pero no me acordaba
donde, ni en qué idioma, así que lo estuve buscando en el en la Fanficteca. Finalmente lo encontré en
Gossamer y lo releí, me pareció igual de bello y emocional que la primera vez que lo hice. Como parece
que mi búsqueda produjo curiosidad, decidí arriesgarme y tratar de traducir esta bella historia. Espero
hacer justicia a la autora y a su relato. El fanfic es un poco largo por lo que lo estaré trabajando y la vez
publicando por partes.
Feedbacks: Claro, para ver si vale la pena seguir traduciendo este y luego si puedo otros más
===== Cuatro =====
Ben se bajó del carro y se ajustó la corbata, mirando hacia el Instituto de Cove Point-Punto de
Ensenada.
“Parece una casa de retiro”, dijo a Scully.
“Y no una ensenada”, respondió ella, cerrando la puerta del carro. “O un punto” Los alrededores del
instituto eran calmados y con muchos árboles y aunque tenía un muro alto alrededor de la propiedad, no
parecía una prisión. No había alambre de púas, ni guardias en las torres. Ben no estaba seguro de lo que
esperaba – algo sacado de una película de guerra, tal vez – pero esto no lo era.
“¿Tenemos nuestra historia clara?” dijo Ben a medida que se acercaban a los escalones de la
entrada.
“La verdad, Benjie. La verdad. O una versión editada de la verdad “, dijo Scully y lo tomó del brazo.
“Estoy seguro de que eso irá mejor con el personal. *Hola, soy la pareja y ex compañera de uno de
los reclusos y este es su hijo*. Como si nos fueran a creer, mamá. “
“Somos su familia, Benjie. Vamos a decirles eso”. Hizo una pausa ante la puerta, y Ben miró,
esperando. Ella le sonrió nerviosamente.
“Estoy listo. Vamos a hacer esto”.
El abrió la puerta y siguió al interior. Después de todo la esperanza, de la antelación, del largo viaje y
de sus dudas, por fin, iba a ver a su padre. No estaba seguro de cómo se sentía. Nervioso, preocupado,
calmado. Ambivalente – ¡Oh, las palabras!”, pensó, y sonrió.
En el interior del vestíbulo estaba el escritorio de la recepcionista y Scully se acercó a ella con
confianza. “Hola, soy la Dra. Dana Scully. Estoy aquí para ver a uno de sus pacientes, William Davis. “
La recepcionista asintió con la cabeza, tecleó algo en su computadora y luego miró de nuevo. “Lo
siento, doctora – Scully, ¿verdad? al Sr. Davis no se le permiten visitantes“
“No se le permiten”, repite Scully.
“No, señora. Por órdenes expresas de su médico”
“¿Puedo hablar con su médico?”
La recepcionista la miró irritada, pero dijo: “Voy a ver si él está” y se volvió hacia el conmutador. Apretó
un botón y habló en voz baja, demasiado baja para que Ben pudiera oír. Después de un momento ella se
volvió hacia ellos. “El Dr. Lucas está en una reunión. Si gusta dejar un mensaje se lo entregaré”
“Un mensaje,” Scully repite en voz baja. “Ya veo.”
Ben se movió incómodo. ¿Un mensaje? ¿Para el médico? ¿ Eso era todo? Miró con incredulidad.
Scully escribió una nota a mano y se la entregó a la recepcionista con mano firme.
“Voy a estar en contacto”, dijo en voz baja, y tomó el brazo de Ben para llevárselo.
“¡No lo puedo creer!” Ben dijo tan pronto como salieron. “Ya estamos aquí – hicimos todo este viaje –
¿qué tan peligroso puede ser el, si está en un lugar como éste?”
“Benjamín, silencio.” Abrió el carro y entró en él, pero Ben caminó con impaciencia, rozando los
zapatos en el pavimento del estacionamiento.
“¿Qué se supone que vamos a hacer? ¿Llamarlo y hablar cordialmente? ¿Mendigar? Esto es tonto”.
“Sube al carro, Ben.”
“¡Joder, mamá!”
“Cuida tu lenguaje”.
“¡Lo siento. No puedo creer que estás cediendo ante este tipo!”
Ella dio una pequeña sonrisa y dijo: “¿Es eso lo que crees que estoy haciendo? ¿Cediendo? súbete,
Ben. No hemos terminado todavía”
Empezó a sonreírle. “¿No hemos terminado?”
“No hemos terminado”
Ben dio la vuelta al carro y se metió en el lado del pasajero. “Así que. ¿Entraremos ahí, blandiendo
armas?”
“No sé qué tan sensato sería eso”, dijo Scully y se puso las gafas de sol. “Pero confía en mí, Benjie,
¿de acuerdo? Va a tomar más que un par de burócratas para que me vaya”
“Entonces, ¿qué vamos a hacer?”
“* No vamos * tu no vas a hacer nada. Vas a volver al hotel y yo voy a hacer algunas llamadas
telefónicas “.
“Pero tienes un plan, ¿verdad?”
Estaba mirando sobre su hombro mientras retrocedía el carro fuera del espacio de estacionamiento y
ella no respondió durante un minuto o dos. Finalmente dijo, mientras sacaba el carro al camino que les
llevaría a la carretera, “Una vez que se hayan agotado los mecanismos legítimos, usaremos…métodos
menos tradicionales”.
“Tu esperabas que te dijeran que no”.
“Estaba preparada, Benjie”, respondió ella, sonriéndole.
~*~*~*~*~
Cenaron en el restaurante del hotel y Ben hizo sin entusiasmo un poco de tarea, mientras que Scully
utilizaba el teléfono. Tenía el televisor como ruido de fondo y Scully llevó el teléfono al baño por lo que
su voz era sólo un murmullo. Ben se había tirado en la cama en medio de sus libros y cuadernos, lo que
era, pensó medio dormido, una especie de error. Puso la cabeza sobre su brazo. Cinco minutos. Sólo
cinco minutos.
Cuando abrió los ojos de nuevo la habitación estaba oscura y vacía. Había una nota en el tocador.
Ben se levantó y se frotó la cara, encendió una luz y leyó la nota.
“Benjie, los Pistoleros vienen hacia acá. He vuelto a Cove Point. No sé qué va a suceder. No sé cuánto
tiempo estará ausente. Espero traer a tu padre a casa conmigo. No te preocupes. Te quiero. Mamá”
Ben suspiró y se sentó en su cama. Sin un carro no podía ni siquiera seguirla para ayudar. Y, maldita
sea, el había querido ayudar. Ella era una entrenada Agente del FBI, él lo sabía, pero aún así habría
querido ayudar, estar ahí, para ver a su padre.
Se recostó de nuevo. Muy bien. Esperaría, e iba a tratar de no preocuparse. Cuando los pistoleros
llegaran, podrían explicarle lo que estaba pasando.
Esperaría.
~*~*~*~*~*~
Él puede oírlos murmurar, cuando quiere escuchar. -El no come, Doctor. No creo que haya dormido
anoche. No responde. No se ha movido en todo el díaÉl
puede sentirse a si mismo apagarse. ¿Alguna vez fue fuerte? A veces cree que sí. El ángel lo
sabría. El ángel podría decírselo.
Pero el ángel no viene más.
¿Ha venido alguna vez? ¿Ha sido solo un sueño, todo este tiempo? ¿Alguna vez ha estado fuera de
esta habitación?
La habitación es oscura. Por la noche. Debería dormir, pero en vez de eso observa las tenues sombras
jugar a través de la estrecha ventana enrejada. Ellos no lo han atado, sin embargo él sólo yace aquí, en
su cama. Él no sabe por cuánto tiempo ha estado aquí, así.
A veces piensa, yo quiero morir, y no se sorprende. Tiene sentido. Él quiere morir. Tal vez ya está
muerto. Debe ser por eso que todo lo que quiere hacer es yacer aquí y mirar. ¿Por qué no se ha dado
cuenta el personal todavía? ¿Por qué no se lo han llevado a enterrarlo?
¿Es por eso que el ángel no viene? ¿Porque está en el infierno?
Se oye el seguro y la puerta se abre, pero a él no le importa. Las guardias y las enfermeras entran y
salen todo el tiempo, con las píldoras y la comida. A veces
hablan con él. A veces le tocan. Su reacción es siempre la misma: ninguna.
El que entra no enciende la luz, eso es diferente. Se alegra, odia la luz fluorescente parpadeando y sus
duras sombras. El intruso camina con pasos suaves, se acerca y se arrodilla al lado de su cama.
Ella habla. “¿Mulder?”
Esa voz. Ese olor. ¿Es. . . ella?
Ella toma su mano. Tiene pequeños y delgados dedos. Su piel es suave y fresca. Ella le acaricia la
mano, la besa y aprieta contra su cara.
“Mulder,” susurra. “¡Oh, Mulder!.”
¿Por qué lo llama Mulder? ¿Es ese su nombre? No puede recordar.
Hay tanto que no puede recordar. Ella empieza a acariciar su rostro y luego lo besa suavemente. Su
rostro está mojado. ¿Está llorando? ¿Por qué llora?
Ella está llorando. Llorando y llamándolo por su nombre, Mulder, en un suave
susurro que de alguna manera le hace sentir que el nombre significa mucho para ella.
El desea que ese sea su nombre.
“Mulder”, susurra, “He venido a sacarte de aquí. He venido para llevarte a casa. Te he estado buscando
y buscando – finalmente te he encontrado – ¡Oh!, Mulder, te he echado tanto de menos. Te he extrañado
mucho. ¿Mulder? ¿No puedes contestarme? “
Cuando le suelta la mano esta queda suspendida en el aire y ella exclama apagadamente “¡Oh!,
Mulder.” Ella recuesta la cabeza sobre su hombro. “¿Qué te han
hecho?” Después de un momento levanta la cabeza y se mete en la estrecha cama junto a él. Le pone
su brazo sobre el pecho y lo atrae con hacia ella cuidado. Le acaricia el rostro con la mano.
“Vamos, Mulder,” susurra. “Necesito que lo intentes. Necesito que resurjas para mí. Inténtalo, Mulder.
Sé que tu – que no has sido tú mismo por largo tiempo-. Por favor, Mulder. Inténtalo. Así te podemos
sacar de aquí. Para que puedas moverte. No espero que estés bien en un instante. Pero, ¿te puedes
mover, Mulder? ¿Puedes sentarte por mí? ¿Puedes levantarte? Voy a necesitar tu ayuda para sacarte
de aquí. Por mí, ¿Mulder?”
El cierra los ojos, y luego los abre. Su lengua se mueve lentamente en su boca, parte los labios y les
pasa saliva. Él sabe su nombre. Puede decirlo. Quiere decirlo, el nombre de su ángel de pelo rojo. Él dice
con voz ronca, “Scully.” Su cabeza se levanta e incluso en la oscuridad, el puede ver su sonrisa.
“Así es, Mulder. Es Scully. He venido a llevarte a casa.”
“Scully.”
“Mulder”, responde ella, y lo besa en la boca.
Su brazo está tieso y adolorido, pero se las arregla para levantarlo y tocar su mejilla con la mano.
“Scully”, dice de nuevo. “¿Eres real, Scully?”
“Sí”. Ella toma su mano y la aprieta contra su pecho, donde pueda sentir su calor y el golpe constante
de los latidos de su corazón. “Soy real. No soy un sueño. Te amo y quiero sacarte de aquí “.
“Te soñé”, le dice. “Me dijeron que te soñé”.
“Estoy aquí, Mulder.”
“Me dijeron que no hay ángeles.”
Le besa la mano de nuevo. “Así me llamabas ¿te acuerdas?, cuando éramos amantes? Me tomabas
fuertemente y me decías que era tu ángel de la guarda. ¿Te acuerdas, Mulder?”
“Recuerdo a mi ángel.”
“Puedes pararte, por mi, ¿Mulder? Así te podemos sacar de aquí. Yo tengo un carro al otro lado del
muro. Vamos a tener que subir por una cuerda, ¿crees que puedes hacer eso?”
“Tu nos puedes hacer volar”.
Ella le dice, acariciándose la mejilla con el pulgar, “Yo no soy realmente un ángel, tú lo sabes. Sólo soy
una mujer que te ama. No puedo volar, no puedo caminar a través de las paredes. Si pudiera, te habría
sacado de aquí hace mucho, mucho tiempo, antes de que te lastimaran tanto. Pero no puedo. Así que
tenemos que salir a escondidas de este edificio y subir por una cuerda sobre la pared “.
“Puedo ver tus alas, Scully.”
Ella da un pequeño sollozo y presiona la cara contra su cuello. “Mulder, por favor trata de quedarte
conmigo. Tienes que ponerte de pie. Tienes que caminar. Yo no te puedo cargar, por mucho que me
gustaría. Por favor, Mulder. Trata de ponerse de pie. “
Él sonríe. No puede evitarlo. Él sabe que ella está triste y sabe que el la está haciendo entristecer,
pero no puede detener la sonrisa. Ella es tan linda y su voz es tan dulce, tiene sus alas doradas y blancas
alrededor de ellos. Se pregunta por qué ella no sabe que están allí.
“Ahí, ahí”, dice, secándole las lágrimas con sus dedos.
“No llores, hermosa Scully. Estoy listo para ir donde tú quieras”
“Entonces, levántate, Mulder. Yo te ayudaré”. Ella se sienta y pone las manos bajo sus brazos.
“Levántate, Mulder.”
Él lo hace, gimiendo. El mundo va y viene fuera de foco, pero ella sigue ahí, brillando en la oscuridad.
Ella tiene que mantenerlo en posición vertical mientras el recobra el aliento.
“Ha pasado tiempo para ti”, dice ella y él sabe que ella sigue triste a pesar de que lo está haciendo
mejor. Tal vez se pondría más feliz si se pone de pie.
Pone las piernas fuera de la cama y ella también se levanta. Él respira profundamente, se empuja a
sí mismo, sosteniéndose en sus manos, se balancea sobre sus pies y se aferra a ella. Pero está de pie.
Él le sonríe con orgullo.
“Llévame a casa, ángel”, dice, y ella lo besa otra vez. Ella es pequeña, el recuerda eso también,
recuerda que cuando la abrazaba se llenaba de la necesidad de protegerla. ¿Pero, de quién? Había
gente mala, sin rostros…un hombre que arroja humo. . .
Hay voces y pasos por el pasillo y el la oye exclamar con sofoco. Aprieta los brazos alrededor de él,
y le susurra: “No te muevas”.
Se aferra a ella y cierra los ojos. Ella podría hacerlos invisibles, así los enfermeros pasarían sin
verlos.
Pero en vez de eso, la puerta de su habitación se abre y la luz se enciende.
Él esconde el rostro en su cuello y espera el milagro.
Pero en su lugar, ella es arrancada de sus brazos. Él mira con horror como un guardia se la lleva de allí
y los otros dos lo empujan a su cama y Lucas ya tiene la aguja – No, no la aguja, por favor, no la aguja,
el quiere recordar esto –
“Scully!” , grita y la puede ver retorciéndose para deshacerse del hombre que la tiene fuertemente
agarrada. Los guardias lo ponen contra el suelo, él lucha contra ellos, gruñendo y gritando,
“Scully! Scull-leeee!”
El siente el pinchazo de la aguja en el brazo, y Lucas dice, “Atenlo, a ella llévenla a mi oficina. Llamen
a la policía. Llamen al Sr. Davis. Creo que está en Europa, pero llámenlo de todos modos”
“Scully”, susurra cuando siente las ataduras en las muñecas y los tobillos. Un par de lágrimas le
resbalan por la cara. “Scully”
Continuará

Estrella Fugaz/Shoting III

•noviembre 15, 2009 • 1 comentario

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Estrella Fugaz/Shooting Star 3
Autora : Jenna Tooms
Idioma Original: Inglés
Traducción y Adaptación: paolabaru
Disclaimer : No son míos. Legalmente son propiedad de Chris Carter y Twenthy Century Fox.
Tipo : MSR, Angst, algunos que estarán debidamente marcados son NC-17.
Resumen: Hace diecisiete años, Mulder desapareció. Reunidos después de todo este tiempo, Mulder
y Scully luchan para ser la familia que deberían haber sido. Fue escrito en 1998, por lo tanto no parte de
la desaparición de Mulder en Requiem.
Nota del Autor: Nunca he escrito un fanfic y no creo que nunca lo haga. Hace algunos días este en
particular me estuvo dando vueltas en la cabeza, ya que lo leí hace un par de años, pero no me acordaba
donde, ni en qué idioma, así que lo estuve buscando en el en la Fanficteca. Finalmente lo encontré en
Gossamer y lo releí, me pareció igual de bello y emocional que la primera vez que lo hice. Como parece
que mi búsqueda produjo curiosidad, decidí arriesgarme y tratar de traducir esta bella historia. Espero
hacer justicia a la autora y a su relato. El fanfic es un poco largo por lo que lo estaré trabajando y la vez
publicando por partes.
Feedbacks: Claro, para ver si vale la pena seguir traduciendo este y luego si puedo otros más
====== Tres ======
Cuando sonó la campana todos los estudiantes se levantaron de un salto para dejar el aula, la profesora
lo llama rápidamente, “Ben Scully, ¿se queda conmigo unos minutos, por favor?”
Ben miró a su amigo Chris, quien se encogió de hombros y dijo: “Te veo en el carro” y se fue. Ben tomo
su mochila y se fue hacia la profesora.
“¿Pasa algo, Sra. Olivette?”
“Estoy preocupada acerca de su desempeño en esta clase, especialmente con todas las fallas que
ha tenido últimamente.
Ben movió los pies, incómodo y dijo: “Yo hago toda mi tarea – pero nunca he sido muy bueno en
materias teóricas – tendría que haber visto mis notas en geometría – “
“He visto sus calificaciones en geometría, Ben. Espero que su familia no planee más viajes durante
el año escolar”
“Mi madre quería que fuera con ella en un viaje de negocios”.
“Aún así”. La Sra. Olivette le entregó la última prueba que había hecho, una C – en negrilla y rojo en
el papel. “Sé que es capaz de mejorar esto. Si necesita ayuda adicional, para eso es el laboratorio de
matemáticas. “
“Sí, señora” Scully no estaría feliz de ver esto. Pero tomar cálculo había sido idea de ella idea de todos
modos, el le había dicho que sería demasiado duro. Ya había tomado física y con biología fue tan lejos
en la ciencia como quería llegar. Scully se había puesto tan contenta cuando el pasó al curso avanzado
de Inglés, que lo había dejado pasar.
“Ben”, la Sra. Olivette, dijo en un tono más suave, “eres un joven inteligente. Yo conozco tus notas en
tus clases de lenguaje son suficientemente buenas como para que entres en cualquier universidad que
desees. No me gustaría que unas malas notas de matemáticas te retrasen”
“Sí, señora”, dijo de nuevo. La Universidad. Scully ya le había estado hablando de eso – ella quería
Ivy League, en cambio el estaba pensando en un lugar como Bennington en Vermont. Algún lugar donde
pudiera escribir.
“Prométeme que irás al laboratorio de matemáticas en busca de ayuda cuando la necesites”
“Claro que sí. Gracias.”
“Ben, todo está bien en casa, ¿no?”
Odiaba esa pregunta. Claro, todo estaba bien. Su madre y los muchachos estaban buscando un tipo
llamado Krycek que puede o no saber dónde está su padre – además estaba todo el tema de su padre
para empezar. Claro que si, quería hablar de eso ahora…ja!
Así que dijo, “Sí, todo está bien. Gracias, Sra. Olivette”. Metió la prueba en su mochila, sonrió y salió
del aula rápidamente.
Los laboratorios de estudio estaban en el primer piso del colegio, se detuvo en el laboratorio de
matemáticas y miró hacia adentro donde habían unas diez personas, la mayoría de ellos al rincón del
salón resolviendo un problema juntos en el tablero. Cerca de la puerta había una hoja de inscripción para
las personas que necesitaban de tutores. Suspiró, y escribió rápidamente en uno: Ben Scully, Cálculo,
y su número de teléfono.
Cómo Scully esperaba que él se mantuviera al día con un tema en el que no estaba para nada
interesado, con todo lo que estaba pasando? él no lo sabía.
Suspiró de nuevo y se fue rápidamente al estacionamiento donde su amigo Chris lo estaba esperando
en su carro. Sólo quería llegar a casa y ver si había alguna noticia.
“¿Estás bien?” dijo Chris cuando Ben se subió al carro.
“Sí. Todo está bien”
“¿Estás seguro? Olivette te está molestando por algo?”
“Olivette, está bien. No es nada malo. Sólo la mierda de siempre” Se inclinó para atrás en el asiento
y puso los pies en el salpicadero. Chris le empujó los pies.
“Lo siento”. Se puso el cinturón de seguridad y salieron del estacionamiento del colegio.
“¿Quieres venir a mi casa un rato?” le dijo Chris.
“No. Gracias. Mi madre necesita que vaya directo a casa.”
“Tú no estás castigado o algo, ¿verdad?”
“No, sólo algo de mierda que está pasando y ella necesita que esté ahí. Es complicado “.
“Ben Scully, el hombre del misterio,” Chris dijo secamente y Ben sonrió aunque no pensaba que fuera
gracioso.
“Es complicado”, repitió.
“Ultra secreto del gobierno?”
“Ni siquiera. Cosas de familia”.
“¿No era tu mamá un espía? “
“Ella era una agente del FBI, estúpido. Ella y mi p – su compañero – salvaron a todo el jodido mundo
un día “
“Los libros de historia no dicen nada acerca de eso.”
“Los libros de historia no saben un carajo” Pensó que a veces la razón por la que pasaba historia
era porque era bueno en la memorización de hechos, aunque los hechos que le enseñaron eran muy
diferentes a las historias de los Pistoleros Solitarios. Estaba la limpia y segura, Historia Oficial y estaba
La Verdad.
Me pregunto si las personas que escriben los libros de historia son los mismos que se llevaron a mi
papá, pensaba Ben y se estremeció. Incluso los Pistoleros no podían decir quiénes eran los buenos y
quiénes eran los malos.
Chris detuvo el carro frente a la casa de Ben. “Hasta mañana”
“Gracias por traerme” Ben se bajó del carro y cerró la puerta, se despidió de Chris y subió los
escalones del porche. La puerta de entrada todavía estaba cerrada, era demasiado pronto para su mamá
estuviera en casa de todos modos. Él abrió la puerta y entró, cerró la puerta detrás de él y fue primero
hacia el contestador. Nada. Muy bien. No estaba sorprendido – los Pistoleros nunca dejaban mensajes
y sus propios amigos odiaban los contestadores automáticos. Pero había una nota para él en la nevera:
“Ben, recuerda me voy al asilo esta tarde. Debo estar en casa después de 7. Te quiero. Mamá.” Suspiró
y tomó la nota de la puerta del refrigerador y la arrojó en la basura. El había querido ir, pero Scully había
pensado que no debería hacerlo. No sabía qué clase de cosas pensaba su madre que podría haber allí
y que serían difíciles para él, solo era su forma de protegerlo.
Ben puso una bolsa de palomitas en el horno de microondas, encendió la radio y desempacó su
mochila en la mesa de la cocina. Si hacía su tarea ahora, tendrían más tiempo para hablar cuando ella
llegara a casa.
~*~*~*~*~*~
Era una casa de tres pisos completamente normal en las afueras de Richmond. Había una cerca baja
con una puerta, y un jardín. Scully estacionó el carro, apagó el motor y se quedó allí por un momento,
mirando a la casa y se mordió el labio.
Aunque Ben, Skinner y los tres Pistoleros se habían ofrecido a acompañarla, Scully había decidido ir
sola al asilo. Querría su apoyo más tarde, ella estaba segura, pero por ahora, pensó que podría hacerlo
sola. No era nada más que una misión de investigación. Ella podría manejar eso.
Abrió la puerta del carro, salió y se paró en la acera un momento, respiró profundamente y se dirigió
hacia la puerta con determinación.
La puerta principal se abrió a su llamada, y un muchacho con cara de bebé le sonrió dulcemente.
“Hola”, dijo. “Soy Mitchell.”
“Hola. Soy Scully. ¿Está la Dra. Bradley aquí?”
“Uh-huh”, dijo Mitchell, pero siguió sosteniendo la puerta y sonriéndole.
“¿Puedo verla, por favor?”
“Ella está en la parte de atrás. Estamos cultivando zanahorias”, dijo con orgullo. Finalmente abrió la
puerta lo suficiente para que Scully entrara en la casa y le hizo un gesto para que lo siguiera. “Por acá,
Scully” Ella lo siguió por toda la casa hasta el patio trasero, donde cuatro o cinco personas de diversas
edades estaban trabajando en el huerto. Una mujer de cabello gris arrodillada miró hacia arriba y sonrió
cuando Mitchell llevó Scully hacia ellos. “Dra. Bradley, esta es Scully” dijo y la Dra. Bradley se levantó y
estrechó su mano.
“Gracias por venir, Dra. Scully” dijo. “¿Se sienta conmigo en el columpio? Podemos hablar allí “.
“Gracias”, dijo Scully, y la siguió hasta el porche trasero de la casa. “¿Tuvo usted la oportunidad de
buscar los archivos?”
“Si, los tengo en mi oficina. Sin embargo me gustaría hablar con usted primero”
“Por supuesto”.
“William no estuvo con nosotros por mucho tiempo”, dijo la Dra. Bradley vacilante. “Era…difícil”.
“¿Cómo es eso?” Aunque Scully podía fácilmente imaginar a Mulder como un paciente difícil.
“Somos una casa para personas aprendiendo a cuidar de sí mismos. No estamos equipados para una
persona con el alto nivel de mantenimiento que exigía William. Huía constantemente, se negaba a comer
o dormir o bañarse, tenía rabietas y pesadillas que aterrorizaban a los otros residentes. La última vez
que se escapó nos tomó ocho meses encontrarlo. Había estado viviendo en las calles de Washington,
sin hogar y mendigando. Cuando por fin lo encontramos fue porque había sido detenido. Entonces
contactamos a su hermano y le dijimos que le buscara otro sitio a William para vivir. Él necesitaba una
mejor atención de la que podíamos darle”
“¿A dónde lo llevó su hermano?”, preguntó Scully en voz baja. Ella no podía decir el nombre de Alex.
No todavía.
“Un asilo privado a las afueras de Williamsburg. La dirección está en sus archivos.”
“Asilo? ¿Se refieres a un manicomio?”
“Dra. Scully, el había sido detenido por asalto. Atacó a personas en la calle. Los acusó de ser
monstruos, zombies, alienígenas – todo tipo de cosas terribles. Él incluso me dijo una vez: “Tú no eres
quien eres”, lo cual es una de las cosas más extrañas que he escuchado”
Scully se estremeció. El recordó, recordó un poco, pero ¿por qué esas cosas terribles? ¿Por qué no se
acordaba de ella? ¿Por qué no recordaba la forma en que se amaban?
“Es un asilo de buena reputación”, dijo la Dra. Bradley, como Dana seguía en silencio, ella continuó.
“Estoy segura de que ha sido bien cuidado”.
“Estoy” -Se detuvo un momento para respirar hondo. “Estoy segura de que lo ha sido. Es que…yo
conocí a Mulder – William – hace mucho tiempo. Este es el último destino que imaginé para él”.
La Dra. Bradley guardó silencio un momento y luego dijo: “¿Qué pasó con él, Dra. Scully? Siempre he
tenido la impresión, de cuando su hermano lo venía a visitar, de que él había sido muy diferente alguna
vez”
“No estoy realmente segura de lo que le pasó. Desapareció un día. Creo que fue muy lastimado, en
formas que ni siquiera puedo empezar a imaginar”
“¿Cree que alguien le hizo esto a propósito?” dijo la Dr. Bradley, horrorizada.
“Dra. Bradley… hace mucho tiempo existían hombres poderosos y peligrosos que temían y odiaban
a William”
“¡Oh, mi Dios”, dijo la Dra. Bradley después de un momento. “Usted es ella. Es usted, ¿no? Usted y
William. Es la pieza que falta en la historia. Usted es la razón – “
“Yo no sé de qué está hablando”, dijo Scully a toda prisa. “Estoy tratando de encontrar un viejo amigo”
“¿Cuánto tiempo hace que desapareció?, nunca pude obtener una respuesta directa de su hermano.

“Diecisiete años”, dijo Scully con la garganta cerrada. Diecisiete años que ni siquiera empezaban a
resumir lo que significaba la búsqueda, la esperanza, la desesperación, el asombro y las oraciones. Ella
sentía que ya casi lo tenía a su alcance – pero deslizándose tan rápido –
La Dra. Bradley se puso de pie, “le traeré sus archivos. El asilo nos envió copias de ellos”
“Por supuesto”.
“Ya vuelvo” Entró en la casa.
Scully se inclinó y apoyó los brazos en su regazo. Mulder indigente. Mulder atacando a la gente en la
calle. No estaba segura de que la molestaba mas, si que él hubiera tenido que pasar por estas cosas
terribles, o que hubiera estado tan cerca durante tanto tiempo y ella no lo hubiera sabido. Habría ella
pasado por su lado un día sin reconocerlo por la suciedad y la cuota que los años habían tomado en él?
¡Oh, Dios, que tal que lo hubiera hecho, que hubiera pasado junto a él!!…
La Dra. Bradley volvió a salir con los archivos y Scully se enderezó y tomó las carpetas con entusiasmo.
“No puedo agradecerle lo suficiente por esto”.
“Espero que lo encuentre bien”, dijo la Dra. Bradley. “Estoy segura de que está bien. Tal vez ellos han
sido capaces de lograr avances que nosotros no pudimos”
“Tal vez”, dijo Scully, y se levantó para estrechar la mano de la Dra. Bradley de nuevo. “Gracias”.
La doctora la llevó a través de la casa de nuevo a la puerta principal y Scully se metió en su carro. Ella
no se fue ahí mismo, en vez hojeó la carpeta para encontrar algo nuevo, una imagen, tal vez, cualquier
cosa. El deseo de VER a Mulder era tan fuerte que temblaba con él.
Pero no había fotos, sólo los informes clínicos acostumbrados y una dirección escrita a mano del asilo
en donde Mulder – ella esperaba – que estuviera ahora.
Scully cerró los ojos. El fin de semana, iba a esperar hasta el fin de semana, ella no podía tener más
días de permiso este mes. Tenía que llegar a casa. Tenía que hablar con los pistoleros y ver lo que
habían descubierto de Krycek. Tenía que hablar con Ben. El deseo de ver a su hijo era tan fuerte como
el deseo de ver a Mulder. Puso en marcha el carro. Ella a veces no sabía, cómo habría sobrevivido los
últimos diecisiete años sin Ben, sin tener que cuidarlo o sin tener que preocuparse por él. El la había
mantenido en tierra. La había mantenido en sano juicio.
Quién habría podido volver a Mulder del hombre amable que había sido en un hombre que atacaba
a los extraños?
“Mulder”, dijo suavemente, “qué te hicieron?”
~*~*~*~*~*~
Tiempo.
Él una vez, sabía lo que era.
El tiempo pasa como un latido del corazón.
El conoce el sonido de los latidos de su corazón. Son su única compañía.
Hay personas que vienen a hablar con él, pero nada de lo que dicen importa.
Sólo el tiempo, que es tan invariable como la habitación en que está.
Ella se ha ido.
Cuando los doctores le preguntan por su ángel, sólo puede llorar. Él está abandonado, solo. El la
anhela, pero ella no viene.
Solloza, “¿Dónde estás? ¿Por qué me dejaste? Te necesito. Vuelve. Por favor, vuelve”
Se acurruca en la esquina de su pequeño cuarto y se abraza a sí mismo, sin prestar
atención a todo lo que dicen los médicos. Él solo la quiere a ella.
Pero ella no viene.
Él no duerme. El no sueña
Continuará

Estrella Fugaz/Shooting Star II

•noviembre 14, 2009 • Dejar un comentario

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Estrella Fugaz/Shooting Star 2
Autora : Jenna Tooms
Idioma Original: Inglés
Traducción y Adaptación: paolabaru
Disclaimer : No son míos. Legalmente son propiedad de Chris Carter y Twenthy Century Fox.
Tipo : MSR, Angst, algunos que estarán debidamente marcados son NC-17.
Resumen: Hace diecisiete años, Mulder desapareció. Reunidos después de todo este tiempo, Mulder
y Scully luchan para ser la familia que deberían haber sido. Fue escrito en 1998, por lo tanto no parte de
la desaparición de Mulder en Requiem.
Nota del Autor: Nunca he escrito un fanfic y no creo que nunca lo haga. Hace algunos días este en
particular me estuvo dando vueltas en la cabeza, ya que lo leí hace un par de años, pero no me acordaba
donde, ni en qué idioma, así que lo estuve buscando en el en la Fanficteca. Finalmente lo encontré en
Gossamer y lo releí, me pareció igual de bello y emocional que la primera vez que lo hice. Como parece
que mi búsqueda produjo curiosidad, decidí arriesgarme y tratar de traducir esta bella historia. Espero
hacer justicia a la autora y a su relato. El fanfic es un poco largo por lo que lo estaré trabajando y la vez
publicando por partes.
Feedbacks: Claro, para ver si vale la pena seguir traduciendo este y luego si puedo otros más
===== Dos =====
Cuando Ben regresó de la escuela que no se sorprendió al ver a los Pistoleros Solitarios con su madre
en la mesa de la cocina. Tres o cuatro veces a la semana por lo menos uno de ellos pasaba por ahí, para
darle las últimas noticias del oscuro mundo en que vivían. Los tres estaban raros y además la forma en
que dejaron de hablar y lo miraron cuando llegó le dijo que era algo más que de una charla amistosa.
“Hey, chicos. Hola, mamá.” Volteó una de las sillas de la cocina y se sentó a horcajadas apoyándose
en el espaldar “¿Qué pasa?”
“Oye, Ben.”
“Hola, Ben.”
“Benjie”, dijo Scully en voz baja, “los chicos han descubierto algo. Otra pista de tu padre”
“Oh, Dios mío, mamá!”
“Benije, escucha. Esta vez sí que puede ser él. Voy a Nashville por unos pocos días, para seguir la
pista”
“Mamá”- Él movió la cabeza en señal de frustración. “Cada vez que van a buscarlo vuelves peor que
cuando te fuiste. ¿Por qué no va uno de ustedes chicos?, si es él, entonces llaman a mamá. No la hagan
sufrir más “.
“Ben”, dijo Byers, y Ben suspiró. Sabían que Ben lo escuchaba a él más que a cualquier otro. “Ben,
esto es lo que está ocurriendo, ¿vale? Creemos que hemos encontrado un lugar donde Mulder estuvo
hace unos años. Vamos a ir a ver si era él y si saben a dónde se fue. Y tal vez en ese próximo sitio sepan
dónde está. Necesitamos las credenciales de tu madre y su capacidad de investigación. Nos gustaría
evitarle tanto dolor como podamos, sabes?”
“Pues háganlo”
“Ben”, dijo Scully “, por favor, cariño, no hagas esto más difícil. Vuelvo en unos días. La abuela Maggie
le gustaría venir a quedarse contigo si necesitas compañía”.
Ben miró a todos, hoscamente. Amaba a su madre y quería a sus amigos, pero esto era – ¡Oh, Dios,
odiaba esto. “Creo que voy a estar bien solo “, dijo finalmente.” Tengo dieciséis años, no? “
“Lo sé”, dijo Scully en voz baja, sonriéndole, agradeciéndole con los ojos.
“No me voy por mucho tiempo, cariño.”
El se sentó, con el ceño fruncido, mientras los escuchaba hacer planes y los analizaba. Langly, con
su larga cola de caballo. Frohike, con cabello gris alrededor de las orejas. Byers, que su barba había
empezado a platearse. Y su madre, hermosa, el pelo todavía vibrante y rojo, sólo unas pocas líneas
alrededor de la boca y los ojos.
Sabía cómo era su padre. Había visto fotos. Durante años había estado en su mesa de noche, en un
portarretratos doble, con una foto de su hermanita muerta años antes de que él naciera. También sabía
que todo el mundo decía que se parecía a su padre, hasta en el tamaño del labio inferior y el de sus
pies. Cuando era muy pequeño había querido tanto que su padre regresara, que había corrido a abrir
la puerta cada vez que sonaba el timbre, pensando que finalmente era él. Se había imaginado todo con
detalles: su padre, alto y guapo, con flores para su madre y un regalo para él y le daría vueltas a Ben
en sus brazos besándolo, y luego… Bueno, él no sabía qué pasaba luego. Suponía que su padre sería
como los papás de sus amigos, que iría a trabajar en la mañana, llegando a sus juegos de fútbol, sentado
en la cabecera de la mesa. A medida que crecía la fantasía se desvaneció. Su padre no iba a volver. Y
Ben no quería que volviera. La forma en que lo veía era así: Su padre los había abandonado, simple y
llanamente él no quería ser encontrado. A menos que quien se lo había llevado – y Ben no estaba seguro
de si creía esa parte del cuento de hadas – lo hubiera matado. Ben pensaba que él prefería que su madre
encontrara la tumba de Fox Mulder, a que ella mantuviera una esperanza donde no había nada.
“Mamá,” dijo Ben de repente, interrumpiendo la conversación: “Mamá, quiero ir también.”
“Oh, cariño, no quiero que faltes al colegio”
“Quiero ir. Quiero ayudar a encontrarlo. Y mamá, si no es él, yo quiero que esta sea la última vez”
“¡Benjie!” Podía ver el impacto en el rostro de su madre. Normalmente el no hacía demandas, pero
tenía que hacerlo, maldita sea: esta era su madre. “Quiero decir mamá. Esta es la última vez. ¿No te
parece que después de diecisiete años habrías encontrado algo sólido? Dime que esta va a ser la última
vez mamá”
“No puedo rendirme así, Benjie”.
“Yo no creo que sea darse por vencido, creo que es superarlo. No creo que debas estar persiguiendo
mas a un fantasma”
Sus labios temblaban, y Ben suspiró. Quizás era pedir demasiado. Pero no había nadie para protegerla,
sino él.
“Muy bien”, dijo Scully en silencio, y los cuatro pares de ojos la miraron con sorpresa. “Muy bien. Si no
es esta vez… Es todo. Y vas a venir, también.”
Ben asintió. “Está bien. Dime lo que está pasando”.
~*~*~*~*~*~
El cartel decía: Shady Acres Sanatorio, con muros altos y una puerta asegurada. A Dana le temblaba
la mano mientras presionaba el botón del interfono, pero su voz se mantuvo firme cuando se identificó
a sí misma. “La Dra. Dana Scully a ver al Dr. Mahler” La puerta se abrió lentamente y Scully volvió al
carro. Había venido sola a este lugar: Ben y Byers la estaban esperando en el hotel. Frohike y Langly
estaban haciendo algunas investigaciones propias en Nashville. Lamentó no haber traído a Ben, que
podía sonreírle y hacerle una broma que calmara los latidos de su corazón. Conducía lentamente por
el largo tramo hasta el edificio principal. A lo largo de la vereda pudo ver enfermeros de blanco y a sus
pacientes, algunos apoyados en andadores o muletas, pero la mayoría en sillas de ruedas. Parqueó el
carro de alquiler en un lugar de visitante y salió, respiró profundamente antes de comenzar a subir los
escalones. Mulder no está aquí, se
recordó a sí misma, pero eso no impidió que un temblor de emoción pasara a través de ella. Mulder
ha estado aquí. Probablemente. Se anunció a sí misma a la enfermera en la recepción, y esperó unos
pocos minutos a que el Dr. Mahler saliera de su oficina. El suelo y paredes de la sala de espera eran
de un blanco alegre, con estampados de suaves paisajes en las paredes y un gran jarrón con girasoles
en el escritorio de la enfermera. Parecía un lugar bastante agradable, si uno podía pagarlo. Entonces,
¿cómo Mulder había terminado aquí?
Finalmente el Dr. Mahler salió al vestíbulo. Era un hombre alto y delgado de unos cincuenta años,
con pelo canoso y una barba oscura. Saludó a Dana con la mano. “Un placer conocerla, Agente Scully.
Vamos a mi oficina”. Él la condujo a través de unas puertas de vidrio y otro pasillo, a una oficina que
estaba llena de libros y mobiliario en madera oscura. Señaló con un gesto hacía un sillón mullido, ella
se sentó y puso su maletín en el suelo. El Dr. Mahler se sentó detrás de su escritorio y cruzó las manos.
“¿Cómo puedo ayudarle, Agente Scully?”
“Estoy buscando a un ex colega. Su nombre es Fox Mulder. Desapareció hace varios años en
circunstancias misteriosas. Yo entiendo que el pasó algún tiempo aquí” Scully tomó una foto de Mulder
de su maletín y se lo dio a Mahler.
El estudió la imagen, con el ceño fruncido. “Sí, lo reconozco. Nos dijeron que su nombre era William.
William Davis. Estuvo con nosotros durante cinco años. Él estaba en muy malas condiciones cuando
llegó acá “
“En qué condiciones?”
“Había tenido algún tipo de accidente – los detalles nunca fueron claros para nosotros – pero tuvimos
que enseñarle todo. Cómo caminar, cómo hablar, cómo vestirse, cómo cuidar de sí mismo. Todo “.
“¿Qué clase de trauma físico que tenía?”
“Eso es lo extraño. Cuando llegó por primera vez acá estaba desnutrido, pero eso era todo. No hubo
trauma en la cabeza que le causara un problema de este tipo. Era como si alguien hubiera borrado su
memoria, reduciéndolo a un bebé recién nacido. Su hermano dijo – “
“Lo siento. Su hermano?”
“Sí, su hermano. Su hermano lo trajo con nosotros, pagaba sus cuentas y finalmente se lo llevó, para
un asilo, dijo. “
“¿Podría describir a su hermano?”
“Unos pocos años más joven que William, ojos y cabello oscuro, casi la misma altura, la misma
contextura, pero una cara muy diferente. No parecían familiares en realidad, pero por supuesto, nunca
le pregunté. Ah, y tenía un brazo de prótesis. Recuerdo que yo me preguntaba si había ocurrido en el
mismo accidente. “
“¿Cuál era su nombre?” Scully, preguntó en voz baja. El. De todas las personas él.
“Alex. Alex Davis. Pero supongo que no era su verdadero nombre, ya que William no era el nombre
de nuestro paciente. “
“No, no era su verdadero nombre. No era el hermano de Mulder.”
“Bueno, William siempre parecía feliz de verlo. Cuando finalmente habló, fue con Alex.”
“¿Qué le dijo?” Scully preguntó, esperando que su voz no sonara muy necesitada.
“Él dijo, ‘quiero ir a casa.” No muy claramente, por supuesto, había apenas recuperado sus funciones
motrices”
“Entonces Alex se lo llevó a casa?”
“Oh, no. William no estaba listo para irse”.
“Cuando él se fue, ¿en qué estado se encontraba?”
“Podía hablar con bastante claridad, caminar por sí mismo, comer y vestirse a sí mismo, estaba
aprendiendo a nadar – le encantaba el agua – y esperábamos enseñarle a leer” Hizo una pausa. “¿Cómo
era antes? “, preguntó en voz baja.
“Brillante”, dijo Scully, igualmente en voz baja. “Atlético. Y gracioso y animado”.
El doctor movió la cabeza tristemente. “Si ese era el caso, me alegro de que no recordara nada. A
veces, la parte más difícil de la recuperación es saber que solía ser normal “.
“Él no recordaba nada? Nombres, rostros, lugares?”
“Nada. Hablaba de que quería ir a casa, pero no podía decirnos donde estaba su casa. Bueno, yo
debería rectificar lo que dije – no recordaba nada conscientemente. Tenía terribles e inexplicables
pesadillas. Eran peores al principio, cuando él no podía decirnos nada. Y aun cuando podía decirnos lo
que soñaba, no tenían ningún sentido. Los monstruos y los extraterrestres y personas con sangre verde.
Nuestro psicólogo no podía darle ningún tipo de sentido”.
Scully cerró los ojos por un momento. Su pobre y querido Mulder. “Así que”, dijo ella abriendo los ojos,
“cuando se fue era porque lo habían rehabilitado todo lo que pudieron. “
“Bueno, podríamos haber avanzado más, estoy seguro, pero su hermano – el Sr. Davis – lo quería
más cerca de casa, dijo. En Virginia. Tengo la dirección en los archivos de William, si le gustaría verlos“
“Sí, por favor.”
“Un momento.” Apretó el botón del interfono.
“Sí, Dr. Mahler?”
“Jessie, por favor, tráigame los archivos de William Davis. Están en la sección de pacientes antiguos”
“Sí, doctor.”
Mahler miró a Scully con simpatía. “¿En qué año desapareció?”
“1999.”
“Interesante. Él no llegó acá sino hasta 2003”.
“¿Ah sí?”.
“Eso deja a cuatro años sin conocer su paradero. Me pregunto lo que podría haber pasado para
dejarlo en ese estado “
“No puedo imaginarlo”, susurró Scully, aunque en realidad podía. Había pasado cuatro años en sus
manos. Posiblemente torturado, posiblemente pasando hambre. En pruebas, empujado y encerrado,
despojado de su dignidad, de su humanidad. . .tragó saliva.
La asistente del médico llegó con los archivos y los puso en su escritorio. Esbozó una leve sonrisa a
Scully, el médico le dio las gracias y salió de la oficina. Mahler hojeó los archivos, con el ceño fruncido.
“Aquí esta. Le voy a anotar la dirección”
“¿Podría yo tener una copia de esos?”
La miró por un momento y luego le entregó las carpetas.
“Consérvelos. Aquí están solamente archivados. Encuéntrelo.”
“Gracias”. Puso los archivos en el maletín, y se levantó para estrechar la mano del médico. “Voy a
encontrarlo.”
~*~*~*~*~*~
Ben había estado paseando la habitación del hotel durante casi una hora. Sabía que Byers estaba
molesto, pero tenía la amabilidad de no decirlo. Estaba en cambio, escribiendo en su portátil, parando de
vez en cuando para repasar sus notas escritas a mano.
Por último, Ben se sentó en la cama, recogiendo sus largas piernas y envolviendo sus brazos alrededor
de sus rodillas. “Era un buen amigo tuyo, mi papá?” -preguntó de repente.
Byers miró. “Cómo?”
“Mi papá. Era realmente amigo tuyo?”
“Uno de los mejores que he tenido, Ben, ¿por qué?”
-“Porque… Porque… Fue realmente un buen tipo? “
-“Sí. Tienes que creer en eso. Era un buen hombre. No huyó, no te abandonó a ti o a Scully. Por el
bien de tu madre, trata de creer eso, Ben “
“Estoy tratando. Solo que me parece demasiado fantástico para ser real, ¿entiendes? Las
conspiraciones y los secuestros y los virus del espacio exterior” Vio a Byers sonreír y le dijo: “¿Qué?”
“Oh, eres definitivamente el hijo de tu madre, eso es todo.” Se levantó de la de la mesa y se sentó
junto a Ben en la cama, poniendo el brazo alrededor de los hombros de Ben. “Mira. Sé que ha sido difícil
para ti. Sé lo difícil que ha sido para Scully. Pero trata, Ben, trata de creer que si él hubiera podido habría
estado con ustedes todos estos años. Y cuando lo encontremos, todos vamos a recuperar el tiempo
perdido”.
Ben asintió con la cabeza, aunque se preguntaba cómo este milagro que todos parecían esperar, se
iba a producir. La puerta de la habitación se abrió y una Scully cansada entró, ella lanzó su maletín en
la otra cama y se sentó al lado de Ben. El puso su brazo alrededor de ella. “¿Y?” -preguntó en voz baja.
“Él estuvo allí. Durante cinco años. Él estuvo allí y se olvidó de todo, de todos. Todos nosotros” Suspiró
y Ben la abrazó más fuerte.
“¿Y ahora qué, Scully?” preguntó Byers. “Tengo la dirección donde fue trasladado. Es en Virginia.
Vamos a ir allí. Además, Byers, necesito que tu y los chicos descubran todo lo que puedan sobre lo que
Alex Krycek ha estado haciendo durante los últimos quince años”
“Krycek, Scully? ¿Está aún vivo?”
“Lo estaba hace seis años. Si todavía lo está quiero saberlo. Quiero encontrarlo”
“¿Quién es Alex Krycek, mamá?”
Scully miró a Ben, pensativa y le dijo: “El elemento de caos en un sistema ordenado”
~*~*~*~*~*~
El doctor dice: No podemos dejarlo ir, si usted siempre está tratando de huir.
Estamos aquí para ayudarle. Vamos a quitarle las restricciones durante una hora
mañana, pero si usted comienza a hacerse daño una vez más se las vamos a poner de nuevo. No se
está ayudando a sí mismo al hacerlo. ¿Está escuchando?
Deme alguna señal de que usted entiende.
Él no está allí. Él está muy lejos con el ángel. Ella le dice, mientras le quita suavemente el cabello de
su rostro, ya voy por ti. Siempre estoy más cerca. Me puedes sentir? Yo te siento a ti. Te siento cerca
de mí. Siento tu fuego. El ángel le dice, déjame darte calor y lo abraza con fuerza. Déjame impedir que
el frío te envuelva.
Hubo un tiempo cuando no tenía suficiente para comer o un lugar para dormir, cuando vagaba por las
calles de una ciudad enorme y fea y él no pudo encontrar el ángel en ninguna parte. Había gritado al
cielo: ¿Dónde estás? Por favor, ven por mí. Por favor, llévame a casa.
Pero vino otro y le prometió que algún día encontraría de nuevo al ángel. Le había mentido, él no
sabía dónde estaba el ángel. En lugar de eso lo trajo aquí, a este lugar, donde el ángel le encontró de
todos modos, en sus sueños.
No puedo abrazarte. Ellos no me dejan usar mis brazos.
Yo estoy siempre contigo, dice el ángel, y lo besa.
El médico dice, no se está ayudando a usted mismo, ¿sabe? Usted no va a mejorar si nunca me habla.
No existe ningún ángel.
“No sé”. Hundió la nariz en su cabello oscuro. Todavía olía como un bebé, y su piel era todavía suave.
Ella hace mucho que había dividido las características de su hijo entre las suyas y las de su padre. Él era
guapo, como su padre, y sabía que para su adolescencia ya iba a tener la misma personalidad, “sálvame
con tu amor”, era la expresión de su padre había usado a menudo. Ella lo había intentado. Dios, cómo lo
había intentado. “Yo no sé dónde está. Hombres malos se lo llevaron antes de que nacieras “.
“¿Por qué?”
“Porque él sabía cosas, bebé, cosas peligrosas”.
“¿Los hombres malos van a llevarte?” La miró aterrado y ella lo besó y lo abrazó.
“No, bebé, nunca. Nadie nunca me va a llevar lejos de ti. Te lo prometo.”
“Pero si se llevaron a mi papá también te pueden llevar a ti. ¿No?”
Una vez más, suspiró. Tenía razón, pero no tenía porque decírselo. “Pero no quieren, Benjie. Te lo
prometo, ellos no quieren hacerme daño. O a ti. Siempre vas a estar a salvo”.
Ahora estaban entrando en un territorio familiar y él dijo: “Porque tengo cuatro ángeles de la guarda, y
sus nombres son Walter, Melvin, John y Ringo. “
“Exacto. Siempre van a cuidar de ti. Y tal vez algún día encontraran a tu papá y lo traerán a casa”
“¿Mañana?” y la miró ansiosamente.
“No, no mañana. Algún día”. Ella miró el reloj. 4 a.m. Tal vez dormiría una hora antes de levantarse
para ir a trabajar. “¿Quieres dormir conmigo esta noche, bebé?”
“Sí, mamá”. Ella apagó la luz y él se arrastró bajo las mantas y se acurrucó a su lado. Ella puso su
brazo alrededor de él, le besó la frente y le acarició el cabello hasta que se durmió.
~*~*~*~*~*~*~
Al principio había sido muy duro. Cada día con nuevas pistas que no llevaban a ninguna parte. Informes
de que la gente lo había visto en Boston, en Nueva York, en Orlando y más tarde en Topeka, en Los
Angeles, en Ontario. Luego los informes dejaron de ser tan comunes y pronto era sólo un nombre en
la lista de personas desaparecidas, otra imagen en un tablón de anuncios de la policía de la estación.
Incluso siendo un agente del FBI.
Scully no sospechaba que estaba embarazada hasta que los síntomas comenzaron a
hacerse notar. Las posibilidades parecían astronómicas – su supuesta infertilidad añadido al hecho de
que habían sido amantes tan poco tiempo – pero una prueba de embarazo casera y el examen de un
médico lo confirmaron. Treinta y seis, embarazada, soltera, y sin ninguna idea de dónde estaba el padre.
El día que se enteró, se fue a casa de su madre y lloró en su regazo como no lo había hecho desde
que era una niña. No era una cuestión de qué hacer con el bebé – por supuesto que tendría al bebé de
Mulder – pero es que él lo quería y ahora no lo sabría. El había querido ser padre.
Aunque rompió su corazón, dejó los Expedientes X. Ella no podía hacerlo sola, no con su vientre
creciendo y con las preocupaciones de una madre soltera. Volvió a la enseñanza. Era un trabajo de
nueve a cinco, estable y pacífico y era gratificante a su manera. Durante meses, cada vez que un
extraño caso surgía las llamadas telefónicas venían, y las personas que llamaban lamentaban que
Mulder hubiera desaparecido. Algunos hicieron bromas sobre abducciones. Ella deseaba que fuera así
de simple. Que se tratara de una luz brillante y un ruido extraño y de tiempo perdido, entonces podría
entender un poco. Pero había sido Mulder yendo fuera a recoger el periódico solo con los pantalones de
su pijama, ni siquiera llevaba zapatos o una camisa, y nunca regresó.
Él no la dejaría media hora después de hacer el amor. No voluntariamente. No Mulder, que la amaba
más allá de la razón.
Ella nombró al bebé Benjamin William Scully. Tenía los ojos de Mulder.
Para cuando tenía dieciséis años, Ben medía mas de 1.80mt, con la forma larga, la cintura y las
caderas delgadas de un nadador. Prefería los deportes y actividades solitarias, lo que preocupaba
a veces Scully. Era lo suficientemente elocuente para el equipo de debate, pero él no quería hacer
nada que lo hiciera tan… obvio. Él escribía, pero no quiso unirse al periódico o el anuario del colegio.
Estudiaba, nadaba, corría durante horas. Él tocaba la guitarra rasgando suavemente las canciones de la
radio o las que sólo él podía oír. Tenía unos pocos, muy pocos, buenos amigos.
El era, se dio cuenta Scully entre suspiros, exactamente como ella.
Tuvo un breve período de rebelión, con un mechón mohicano teñido, aretes y un tatuaje, pero que
terminó rápidamente. Era poco lo el que podía hacer para sorprender a su madre. Cuando llegó a casa
después de hacerse su tatuaje, dijo: “Oye, mamá, mira lo que tengo”, y le mostró, ella le dijo, “¿De veras?,
nunca te mostré el mío, ¿verdad?” Y lo hizo. Ella le contó sobre cigarrillos a escondidas de su madre,
cosa que lo sorprendió. Le habló de su trabajo en los Expedientes X y cuando él no estaba riéndose de
lo ridículo de las historias, se quedaba boquiabierto de asombro por tiempo que habían sobrevivido.
A veces le preguntaba acerca de Mulder. Sus preguntas eran profundas, como
si hubiera estado dándole vueltas en su mente por semanas a las historias que ella contaba: “Mamá,
¿qué tipo de música le gusta a mi papá?” o “¿mi papá era bueno en matemáticas?”
Sólo una vez le preguntó: “¿De veras me quieres?” Ellos estaban peleando, discutiendo sobre la hora
de llegada, las calificaciones, los amigos y todos los temas habituales, cuando el disparó esa pregunta:
“¿De verdad me quieres?” Toda la rabia desapareció y ella abrazó a su hijo con fuerza. “Claro que te
quería. Desde el momento que me enteré de ti, yo te quise, Yo quería decirle a tu padre acerca de ti,
tanto que me dolía. Quería decirles a todos que realmente iba a ser madre. Siempre has sido querido,
Benjie, tú siempre has sido amado”.
Los momentos más difíciles para él, eran sin embargo, cuando ella se iba. Cada pocos
meses, ellos descubrían otro pista y ella se iba a Seattle o Springfield o Salem y ver si el John Doe
podría, por ventura, ser Mulder.
Nunca lo fue. Volvía con más desesperación y extrañándolo más que nunca, y Ben odiaba que esto la
haciera aún más infeliz. “Que los chicos lo encuentren, mamá”, decía.”Ellos sabrán si es el” Era claro para
ella, que Ben creía que nunca encontraría a Mulder, que tal vez Mulder ni siquiera estaba vivo. Pensó en
ocasiones que Ben tenía razón. Pero ella no podía darse por vencida. Simplemente no podía.
~*~*~*~*~*~*~
“¿Mamá?” Ben estaba tumbado en su cama, con la cabeza apoyada en los brazos.
“¿Quiere Walter casarse contigo?”
Scully levantó la vista de las notas que estaba preparando y se quitó las gafas de lectura. “¿Qué te
hace decir eso?”
“Se pasa mucho tiempo aquí. Te toca mucho. Te mira a veces como. . . No lo sé. Creo que es un
hombre enamorado “
“El nunca ha dicho una palabra o me ha hablado de eso y además nos conocemos por más de veinte
años “.
“Si te preguntara, ¿dirías que sí?”
Ella se rió con sorpresa. “Yo – No. No, Benjie. Yo no lo quiero de esa forma”.
El se quedó en silencio durante mucho tiempo. “Debido a mi papá”.
Ella no sabía cómo interpretar su tono. “Sólo se tiene un gran amor en la vida “, dijo al fin.
“Incluso cuando no ha estado por casi veinte años?”
“Es complicado, Benjie. Espero que algún día lo entiendas”
Saltó de la cama y dijo: “No quiero entender por qué mi mamá no puede renunciar a un tipo que salió
corriendo y la dejó valiéndose por sí misma “.
“Benjamin Scully, el no huyó. A él se lo llevaron.”
“¿Cómo lo sabes?”
Ella lo miró fijamente, su rostro tan parecido y querido como el de Mulder, que quería llorar. “Debido a
que tu padre fue al fin del mundo por mí, con las pequeñísimas posibilidades de que algo que un hombre
en el que no tenía motivos para confiar le había dado, podía salvarme, de que podría encontrarme, y
de que podríamos salir de ese lío vivos. Tu padre arriesgó su vida por mí más veces de las que puedo
contar. Nosotros esperamos mucho tiempo para sólo decir las palabras, Benjie. Él no se habría ido, no
tenía nada de que huir. Yo era – Yo era su refugio “.
“Probablemente está muerto”.
“Hasta que no lo sepa a ciencia cierta, tengo que creer que está vivo y que va a regresar a casa algún día “.
“¿Y luego qué, mamá?” dijo Ben amargamente, entrando en su habitación y cerrando la puerta.
Scully suspiró y empujó las notas a un lado. Media hora más para se calme, entonces hablaría con
él. Tenía que haber alguna manera de hacerle ver que este no era el apego desesperado de una mujer
solitaria – que tenía que encontrar a Mulder porque sabía que, aun después de todos estos años, todavía
él, la necesitaba.
~*~*~*~*~*~
El sueña.
Cuéntame de tus sueños, dice el doctor.
Hay una mujer en mis sueños, un ángel.
Describe al ángel.
Ella me mira con confianza y amor.
Pero, ¿qué aspecto tenía?
Como el fuego. Como la nieve. Al igual que el cielo. Ella lleva una espada de fuego me envuelve en
sus alas para curarme.
¿El ángel de te habla?
Ella me dice que duerma, que descanse mi cuerpo fatigado en su regazo y ella canta para mí.
¿Qué hace al ángel cantar?
Ella canta de alegría. Su toque cura mis heridas. Ella ilumina los lugares oscuros.
¿Cuáles son los lugares oscuros?
Él sostiene su cabeza entre las manos y las rocas. No lo sé. No lo sé. Déjame en paz.
Lo llaman por un nombre que no es el suyo. Le dan pastillas que reducen lo que él sabía que una vez
fue vibrante y colorido a un gris y aburrido lugar. Le ataron los brazos y lo metieron en una habitación
donde no pueda hacerse daño a sí mismo. El siente sus sentidos, como si estuviera bajo el agua. Todo
es apagado, borroso y él no puede recordar, no puede recordar nada.
Había algo, alguien tan importante que él se enfrentó a la muerte por ella… pero ¿quién?
La respuesta está en lugares oscuros y el no quiere ir allí.
Sueña con ella y le pregunta en los sueños, ¿Dónde estás?
Buscándote. Ayúdame a encontrarte dice, pero cuando intenta alcanzarla y tocarla, ella desaparece.
Le dicen que el ángel es sólo un sueño. No hay nadie más aquí, solo tú.
Continuará.

Estrella Fugaz/Shooting Star I

•noviembre 13, 2009 • 1 comentario

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Estrella Fugaz/Shooting Star

Autora : Jenna Tooms
Idioma Original: Inglés
Traducción y Adaptación: paolabaru
Disclaimer : No son míos. Legalmente son propiedad de Chris Carter y Twenthy Century Fox.

Tipo : MSR, Angst, algunos que estarán debidamente marcados son NC-17.

Resumen: Hace diecisiete años, Mulder desapareció. Reunidos después de todo este tiempo, Mulder y Scully luchan para ser la familia que deberían haber sido. Fue escrito en 1998, por lo tanto no parte de la desaparición de Mulder en Requiem.
Nota del Autor: Nunca he escrito un fanfic  y no creo que nunca lo haga. Hace algunos días este en particular me estuvo dando vueltas en la cabeza, ya que lo leí hace un par de años, pero no me acordaba donde, ni en qué idioma, así que lo estuve buscando en el en la Fanficteca. Finalmente lo encontré en Gossamer y lo releí, me pareció igual de bello y emocional que la primera vez que lo hice. Como parece que mi búsqueda produjo curiosidad, decidí arriesgarme y tratar de traducir esta bella historia. Espero hacer justicia a la autora y a su relato.  El fanfic es un poco largo por lo que lo estaré trabajando y la vez  publicando por partes.
Feedbacks: Claro, para ver si vale la pena seguir traduciendo este y luego si puedo otros más
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
“Oh shooting star that fell into my eyes and through my body–/Not to
forget you. To endure.”
–”Death”, Rainier Maria Rilke.
“Oh Estrella Fugaz que caes ante mis ojos y por mi cuerpo–/No olvidar. Resistir.”
–“Muerte”, Rainier María Rilke.

===== Uno =====
Scully despertó tan pronto sintió el pequeño cuerpo a su lado. Se sentó, encendió la luz y atrajo a su hijo a su regazo. “Benjie, tuviste un mal sueño?” “Sí,” dijo, abrazándose a su cintura.
“¡Oh, mi dulce Benjie”, susurró Scully, y lo besó suavemente. “¿Qué has soñado, bebé?”
“¿Mami? “ Él la miró. “¿Qué es un bastardo?”
Scully suspiró. Siempre había sabido que algún día llegaría esa pregunta, pero había esperado que fuera más bien tarde que temprano. Cinco años es demasiado joven para entender esto. Pero ella debía explicarlo.
“Es una persona cuyos padres no estaban casados cuando nació. “Alguien te dijo así, Benjie? “
El vaciló, luego asintió.
Le dolió el corazón. No es culpa tuya, bebé, pensó, nunca es tu culpa. “¿Qué hiciste?”
“Le pegué”.
Sí, el tenía el genio de su padre. “No se debe golpear, Benjie”.
“Pues el no debería decirme así.”
Ella sonrío a su pesar. “No, él no debería hacerlo. Pero,  porque alguien te hace algo malo, no te da derecho a hacerle algo malo a ellos”.
“¿Mami? ¿Dónde está mi papá? “
“No sé”. Hundió la nariz en su cabello oscuro. Todavía olía como un bebé, y su piel era todavía suave. Ella hace mucho que había dividido las características de su hijo entre las suyas y las de su padre. Él era guapo, como su padre, y sabía que para su adolescencia ya iba a tener la misma personalidad, “sálvame con tu amor”, era la expresión de su padre había usado a menudo.  Ella lo había intentado. Dios, cómo lo había intentado. “Yo no sé dónde está. Hombres malos se lo llevaron antes de que nacieras “.
“¿Por qué?”
“Porque él sabía cosas, bebé, cosas peligrosas”.
“¿Los hombres malos van a llevarte?”  La miró aterrado y ella lo besó y lo abrazó.
“No, bebé, nunca. Nadie nunca me va a llevar lejos de ti. Te lo prometo.”
“Pero si se llevaron a mi papá también te pueden llevar a ti. ¿No?”
Una vez más, suspiró. Tenía razón, pero no tenía porque decírselo. “Pero no quieren, Benjie. Te lo prometo, ellos no  quieren hacerme daño. O a ti. Siempre vas a estar a salvo”.
Ahora estaban entrando en un territorio familiar y él dijo: “Porque tengo cuatro ángeles de la guarda, y sus nombres son Walter, Melvin, John y Ringo. “
“Exacto. Siempre van a cuidar de ti. Y tal vez algún día encontraran a tu papá y lo traerán a casa”  “¿Mañana?” y la miró ansiosamente.
“No, no mañana. Algún día”. Ella miró el reloj. 4 a.m. Tal vez dormiría una hora antes de levantarse para ir a trabajar. “¿Quieres dormir conmigo esta noche, bebé?”
“Sí, mamá”. Ella apagó la luz y él se arrastró bajo las mantas y se acurrucó a su lado. Ella puso su brazo alrededor de él, le besó la frente y le acarició el cabello hasta que se durmió.
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Al principio había sido muy duro. Cada día con nuevas pistas que no llevaban a ninguna parte. Informes de que la gente lo había visto en Boston, en Nueva York, en Orlando y más tarde en Topeka, en Los Angeles, en Ontario. Luego los informes dejaron de ser tan comunes y pronto era sólo un nombre en la lista de personas desaparecidas, otra imagen en un tablón de anuncios de la policía de la estación. Incluso siendo un agente del FBI.
Scully no sospechaba que estaba embarazada hasta que los síntomas comenzaron a
hacerse notar. Las posibilidades parecían astronómicas – su supuesta infertilidad añadido al hecho de que habían sido amantes tan poco tiempo – pero una prueba de embarazo casera y el examen de un médico lo confirmaron. Treinta y seis, embarazada, soltera, y sin ninguna idea de dónde estaba el padre.
El día que se enteró, se fue a casa de su madre y lloró en su regazo como no lo había hecho desde que era una niña. No era una cuestión de qué hacer con el bebé – por supuesto que tendría al bebé de Mulder – pero es que él lo quería y ahora no lo sabría. El había querido ser padre.
Aunque rompió su corazón, dejó los Expedientes X. Ella no podía hacerlo sola, no con su vientre creciendo y con las preocupaciones de una madre soltera. Volvió a la enseñanza. Era un trabajo de nueve a cinco, estable y pacífico y era gratificante a su manera. Durante meses, cada vez que un extraño caso surgía las llamadas telefónicas venían, y las personas que llamaban lamentaban que Mulder hubiera desaparecido. Algunos hicieron bromas sobre abducciones. Ella deseaba que fuera así de simple. Que se tratara de una luz brillante y un ruido extraño y de tiempo perdido, entonces podría entender un poco. Pero había sido Mulder yendo fuera a recoger el periódico solo con los pantalones de su pijama, ni siquiera llevaba zapatos o una camisa, y nunca regresó.
Él no la dejaría media hora después de hacer el amor. No voluntariamente. No Mulder, que la amaba más allá de la razón.
Ella nombró al bebé Benjamin William Scully. Tenía los ojos de Mulder.
Para cuando tenía dieciséis años, Ben medía mas de 1.80mt, con la forma larga, la cintura y  las caderas delgadas de un nadador. Prefería los deportes y actividades solitarias, lo que preocupaba a veces Scully. Era lo suficientemente elocuente para el equipo de debate, pero él no quería hacer nada que lo hiciera tan… obvio. Él escribía, pero no quiso unirse al periódico o el anuario del colegio. Estudiaba, nadaba, corría durante horas. Él tocaba la guitarra rasgando suavemente las canciones de la radio o las que sólo él podía oír. Tenía unos pocos, muy pocos, buenos amigos.
El era, se dio cuenta Scully entre suspiros, exactamente como ella.
Tuvo un breve período de rebelión, con un mechón mohicano teñido, aretes y un tatuaje, pero que terminó rápidamente. Era poco lo el que podía hacer para sorprender a su madre. Cuando llegó a casa después de hacerse su tatuaje, dijo: “Oye, mamá, mira lo que tengo”, y le mostró, ella le dijo, “¿De veras?, nunca te mostré el mío, ¿verdad?” Y lo hizo. Ella le contó sobre cigarrillos a escondidas de su madre, cosa que lo sorprendió. Le habló de su trabajo en los Expedientes X y cuando él no estaba riéndose de lo ridículo de las historias, se quedaba boquiabierto de asombro por tiempo que habían sobrevivido.
A veces le preguntaba acerca de Mulder. Sus preguntas eran profundas, como
si hubiera estado dándole vueltas en su mente por semanas a las historias que ella contaba: “Mamá, ¿qué tipo de música le gusta a mi papá?” o “¿mi papá era bueno en matemáticas?”
Sólo una vez le preguntó: “¿De veras me quieres?” Ellos estaban peleando, discutiendo sobre la hora de llegada, las calificaciones, los amigos y todos los temas habituales, cuando el disparó esa pregunta: “¿De verdad me quieres?”  Toda la rabia desapareció y ella abrazó a su hijo con fuerza. “Claro que te quería. Desde el momento que me enteré de ti, yo te quise, Yo quería decirle a tu padre acerca de ti, tanto que me dolía. Quería decirles a todos que realmente iba a ser madre. Siempre has sido querido, Benjie, tú siempre has sido amado”.
Los momentos más difíciles para él, eran sin embargo, cuando ella se iba. Cada pocos
meses, ellos descubrían otro pista y ella se iba a Seattle o Springfield o Salem y ver si el John Doe podría, por ventura, ser Mulder.
Nunca lo fue. Volvía con más desesperación y extrañándolo más que nunca, y Ben odiaba que esto la haciera aún más infeliz. “Que los chicos lo encuentren, mamá”, decía.”Ellos sabrán si es el” Era claro para ella, que Ben creía que nunca encontraría a Mulder, que tal vez Mulder ni siquiera estaba vivo. Pensó en ocasiones que Ben tenía razón. Pero ella no podía darse por vencida. Simplemente no podía.
~*~*~*~*~*~*~
“¿Mamá?” Ben estaba tumbado en su cama, con la cabeza apoyada en los brazos.
“¿Quiere Walter casarse contigo?”
Scully levantó la vista de las notas que estaba preparando y se quitó las gafas de lectura. “¿Qué te hace decir eso?”
“Se pasa mucho tiempo aquí. Te toca mucho. Te mira a veces como. . . No lo sé. Creo que es un hombre enamorado “
“El nunca ha dicho una palabra o me ha hablado de eso y además nos conocemos por más de veinte años “.
“Si te preguntara, ¿dirías que sí?”
Ella se rió con sorpresa. “Yo – No. No, Benjie. Yo no lo quiero de esa forma”.
El se quedó en silencio durante mucho tiempo. “Debido a mi papá”.
Ella no sabía cómo interpretar su tono. “Sólo se tiene un gran amor en la vida “, dijo al fin.
“Incluso cuando no ha estado por casi veinte años?”
“Es complicado, Benjie. Espero que algún día lo entiendas”
Saltó de la cama y dijo: “No quiero entender por qué mi  mamá no puede renunciar a un tipo que salió corriendo y la dejó valiéndose por sí misma “.
“Benjamin Scully, el no huyó. A él se lo llevaron.”
“¿Cómo lo sabes?”
Ella lo miró fijamente, su rostro tan parecido y querido como el de Mulder, que quería llorar. “Debido a que tu padre  fue al fin del mundo por mí, con las pequeñísimas posibilidades de que algo que un hombre en el  que no tenía motivos para confiar le había dado, podía salvarme, de que podría encontrarme, y de que podríamos salir de ese lío vivos. Tu padre arriesgó su vida por mí más veces de las que puedo contar. Nosotros esperamos mucho tiempo para sólo decir las palabras, Benjie. Él no se habría ido, no tenía nada de que huir. Yo era – Yo era su refugio “.
“Probablemente está muerto”.
“Hasta que no lo sepa a ciencia cierta, tengo que creer que está vivo y que va a regresar a casa algún día “.
“¿Y luego qué, mamá?” dijo Ben amargamente, entrando en su habitación y cerrando la puerta.
Scully suspiró y empujó las notas a un lado. Media hora más para se calme, entonces hablaría con él. Tenía que haber alguna manera de hacerle ver que este no era el apego desesperado de una mujer solitaria – que tenía que encontrar a Mulder porque sabía que, aun después de todos estos años, todavía él, la necesitaba.
~*~*~*~*~*~
El sueña.
Cuéntame de tus sueños, dice el doctor.
Hay una mujer en mis sueños, un ángel.
Describe al ángel.
Ella me mira con confianza y amor.
Pero, ¿qué aspecto tenía?
Como el fuego. Como la nieve. Al igual que el cielo. Ella lleva una espada de fuego me envuelve en sus alas para curarme.
¿El ángel de te habla?
Ella me dice que duerma, que descanse mi cuerpo fatigado en su regazo y ella canta para mí.
¿Qué hace al ángel cantar?
Ella canta de alegría. Su toque cura mis heridas. Ella ilumina los lugares oscuros.
¿Cuáles son los lugares oscuros?
Él sostiene su cabeza entre las manos y las rocas. No lo sé. No lo sé. Déjame en paz.
Lo llaman por un nombre que no es el suyo. Le dan pastillas que reducen lo que él sabía que una vez fue vibrante y colorido a un gris y aburrido lugar. Le ataron los brazos y lo metieron en una habitación donde no pueda hacerse daño a sí mismo. El siente sus sentidos, como si estuviera bajo el agua. Todo es apagado, borroso y él no puede recordar, no puede recordar nada.
Había algo, alguien tan importante que él se enfrentó a la muerte por ella… pero ¿quién?
La respuesta está en lugares oscuros y el no quiere ir allí.
Sueña con ella y le pregunta en los sueños, ¿Dónde estás?
Buscándote. Ayúdame a encontrarte dice, pero cuando intenta alcanzarla y tocarla, ella desaparece.
Le dicen que el ángel es sólo un sueño. No hay nadie más aquí, solo tú.

Continuará.

Hija/Terraform

•julio 21, 2009 • Dejar un comentario

TÍTULO: “Hija”
AUTOR: Angela Olmos
E- mail: scullyxolmos@usa.net, por favor escríbanme si creen que más bien me debo dedicar a la culinaria o a los cultivos hidropónicos en vez de escribir fanfics.
CATEGORÍA: X
SPOILERS: Todos y ningún capitulo en especial
KEYWORDS: Universo alternativo
SUMMARY: La búsqueda de la verdad será eterna.

Año 2027
Todo estaba muy oscuro. Era un lugar abandonado y húmedo, muy viejo. De la nada apareció un hombre, se acercó a una de las puertas destartaladas, sacó una tarjeta y la pasó por un lector, marcó la clave, y a pesar de lo vieja, la puerta se abrió. Entró en un cuarto lleno de agua, con cables por el suelo, se dirigió al fondo y con la misma tarjeta con la que abrió la puerta, accedió a un congelador dentro del cual había un feto congelado.

EDIFICIO EDGAR J. HOOVER.
9:12
5 de mayo
Ella estaba ahí sentada en su escritorio, concentrada leyendo un expediente acerca de un robo, nada distinto a lo que hacía todos los días. La luz que entraba por la ventana le hacía brillar aún más su pelo rojo. De repente su puerta se abrió.
- Buen día. Es usted Maggie White?
- No. ¿Para qué la solicita?
- Soy su nuevo supervisor, Pasé porque quería presentarme y me dijeron que en esta oficina trabajaba la agente White.
-¿Cómo es su nombre?
–Discúlpeme, no me presenté yo soy Kane, director adjunto Albert Kane.
- Bienvenido ciudadano. Yo soy la agente Mulder.
- ¡Emily Mulder! , Antropóloga de la Universidad de Maryland, he oído hablar mucho de usted.
- ¡Supongo!, Maggie está muy grave en un hospital. Se me hace raro que usted no lo supiera. El director adjunto Kane se sintió molesto por la forma grosera como le respondió Emily.
Y es que ella, Emily, siempre fue muy rebelde y lo representaba hasta en su forma de vestir. Su cabello era muy largo, enroscado a propósito en unos curiosos bucles y su vestido, no muy elegante, era simple y poco femenino. Todo totalmente fuera de la moda del momento. Sin embargo su belleza era muy notable.
- ¿Desea algo más director?
- Recordarle que ahora soy su nuevo jefe también.
- ¡Claro!, Emiliy no lo demostraba pero su nuevo jefe le causaba una gran atracción a pesar que hacía sólo 2 minutos lo acababa de conocer. . Aquel hombre tenía aproximadamente 60 años, pero su barba blanca y sus hermosos ojos lo hacían ver aún muy atractivo. Ella siempre sintió una gran debilidad por los hombres mayores que ella. Gracias a ello muchas veces discutió fuertemente con su madre. Los sicólogos decían que era la falta de una figura paterna en casa, Kane se adentró más en la oficina, y al dirigirse hacia una silla, observó dos posters que estaban colgados en la pared: uno decía “I Want to Belive” y tenía la foto de un OVNI y el otro llevaba escrito “Los Queremos fuera de aquí” y tenía la histórica foto tomada en el año 2018 del Presidente de Estados Unidos anunciando públicamente, que ya se había logrado el primer contacto con un ente extraterrestre, que pronto llegarían a visitarnos y que se les iba a recibir con mucha cordialidad y alegría en el planeta tierra.
- No entiendo agente Mulder, ¿Quiere creer en ellos y a la vez sacarlos de la Tierra?
- Este – dijo Emily señalando el poster del OVNI – es un recuerdo de mi padre, y este otro es el de un grupo el cual lidero. Albert Kane se acomodó en la silla sin permiso.
- No está de acuerdo con lo de “Los Huéspedes de Honor”, ¿Cierto? Emily tomó un respiro para empezar a contarle a Kane todas las razones que tenía para desconfiar en la visita de los extraterrestres, lo que le había contado su mamá y lo que estaba investigando… pero de repente se acordó de una frase que le decía su padre cuando ella era pequeña y él aún vivía: “No confíes en nadie”, entonces prefirió quedarse callada.

Hospital Universitario
Washington D.C.
14:35
- ¿Cómo se encuentra Maggie? – preguntó Emily al ver a la cirujana saliendo de la sala de cirugía virtual.
- No pudimos hacer nada. Avísele a sus familiares.
Emily entendió que quien atacó a su amiga en verdad quería verle muerta.

BALTIMORE, MARYLAND
22:54
Ella se acercó a la puerta, dudó mucho en poner su dedo en el lector de la cerradura pero cuando al fin lo hizo, esta se abrió. Entró y se dirigió a la sala, allí estaba su madre.
- ¡Que bueno que estés acá!
- Creí que habías borrado mi huella de la memoria de la cerradura de la puerta.
- Sabes que a pesar de todo no lo haría, siempre serás bienvenida a esta casa. Te ves mal, algo te pasa, siéntate.
- Es Maggie, murió. ¿Me puedo quedar esta noche en el sofá?
- Claro, ¿pero por qué no te quedas en el cuarto de huéspedes?
- Sabes que no me gusta esa cama y además me encanta dormir en el sofá. Emily se sentó.
- Mamá, ¿por qué la vida es tan injusta?. Si hubieras visto a la señora White, estaba inconsolable. Maggie era todo lo que ella poseía.
- ¿Por qué querrían matarla?
- No lo sé mamá. Nosotras sólo buscábamos la verdad.
- ¿Cuál verdad? Emily se quedó en silencio y agachó la cabeza; su madre, Dana, la miró fijamente – Entraron en ellos, ¿Cierto?
- ¿En que? – Los expedientes X, entraron en ellos. Te conozco hija, por favor ¡no!
- Tú y Papá trabajaron en ellos…
-…y por eso es que él ahora está muerto, y tu amiga también.
- Mamá, sé que a ti también te gustaría saber que pasó esa noche, tienes una idea general pero no los detalles, no sabes con exactitud las razones por las cuales mataron a papá.
- Hija, cuando tu padre y yo buscábamos la verdad, lo hacíamos conducidos por la inercia. Eramos ciegos, sé que en gran parte valió la pena, pero…
- … entonces, ayúdame, apóyame, sólo imagina tu vida si no hubieras conocido a papá, si no hubiesen buscado juntos la verdad
- no quiero perderte, Emily – dijo Dana – a veces siento a tu padre, es tan real, demasiado, pero sé que no es verdad y, a pesar de tanto tiempo me duele mucho pensar que murió. Tú y él han sido lo que más he amado sobre la tierra
- lo sé pero… necesito hacerlo. Entiéndeme. Y además quédate tranquila, no pudimos entrar en los expedientes. La señora Mulder se levantó del sofá donde estaba sentada con su hija, le deseó las buenas noches, se acostó en su cama pero sus propias lágrimas no la dejaron dormir.
Escuchó a Emily trabajando en su computador hasta muy tarde. Emily sacó su computador del bolsillo del gabán, lo conectó al cable de fibra óptica, se puso las pequeñas gafas virtuales y abrió su correo electrónico:
Subject: quiero volverte a ver
Mickie lo que esperaba x hasta cuando Danny (Abrir “lo que esperaba”, Play)
Un hombre virtual empezó a hablar ante ella:
- Confío en la seguridad de este canal de comunicación, esta es la receta de mi abuela. El hombre virtual le dio una hoja y se fue. La hoja era un acta de defunción
“Nombre completo: Fox William Mulder, edad, estatura…… causa del fallecimiento: Desconocida” (Comando: archivo x : encriptar, achivos Mickie y Frank: borrar . Apagar sistema)
Emily se quitó las gafas y volteó a mirar un retrato de su padre y ella que había encima de la mesita de centro, sus ojos verdes y rasgados soltaron una lagrimita:
- Ahí estoy yo, con él – pensaba – Emily Samantha Mulder (odio ese nombre, no combina) y Papá. (¿Quién te quitó de nuestro lado?, ¿quién te calló la boca?, ¿por qué te mataron entonces y no antes?, ¿quién se salió con la suya de nuevo?)

Cuartel general del FBI
9:05
7 de mayo
- Este caso es muy extraño, el hombre fue encontrado muerto en el mismo lugar que Jane Holland y las otras personas.
-¿Cómo lo explica agente Mulder?
- No sé, creo que…
- Que – Ese lugar, no sé, es como un “punto neurálgico” del planeta, o de todo el universo, tal vez. – No la entiendo
- Ya he escuchado de otros casos como éste, si tuviera acceso a algunos archivos de aquí, los expedientes x que manejaba mi padre, sé que hay podríamos encontrar algo que nos ayude en esta investigación, señor Kane
- Señorita Mulder, yo sé que usted quiere continuar con el legado que le dejó su padre, pero tiene que tener en cuenta que esos archivos fueron cerrados hace demasiado tiempo, causaron demasiados problemas. Además su teoría podría parecer algo fantasiosa.
- ¡No es tan fantasiosa y ridícula como usted cree!, es científicamente comprobable, o sino, no se lo estaría diciendo…
- No se altere, le aseguro que estas muertes están directamente relacionadas con el robo de “Las Meninas de Velázquez”, usted sabe que todo el mundo está detrás de ese cuadro. Mejor si quiere la invito a un café, conozco un lugar que le va a encantar.
- otro día – dijo Emily en tono serio, pero en el fondo se sentía halagada.
- A propósito, no la vi en el funeral de su compañera, ¿le puedo preguntar por qué?
- No me gusta asistir a funerales, me deprimen. A pesar de su negativa, Emily aceptó salir con su jefe, Albert Kane.
Ella aún no entendía que era lo que le agradaba de ese hombre, además de que era muy interesante y apuesto, había algo que la hacía confiar en él. Sin embargo esa noche hablaron de todo un poco, nada, aparentemente, sin importancia. A la salida del café se despidieron y cada uno se fue por su lado.

CUALQUIER LUGAR
Los tres misteriosos personajes se reunieron como era ya costumbre. Se hallaban en una sala elegante, sobria y muy grande. Una hermosa armadura de un soldado cruzado se encontraba en una esquina de la habitación. Un hombre muy bajo se acercó hacia el otro sujeto que llevaba gafas:
- ¿Cómo va ahora la primera parte de nuestro plan?
- Lo que esperábamos. El feto encontrado ya no era apto para el experimento.
- ¿Tenemos esperanzas de encontrar otros? El tercer hombre que se hallaba sentado y en silencio respondió
- Estoy a punto de encontrar las coordenadas del laboratorio que no alcanzó a ser destruido.
- espero que no falle – contestó el tipo bajo.
- Y la agente del FBI?
- Falleció
- Pero queda su compañera.
- No se preocupe. Le aseguro que yo no cometeré los mismos errores de nuestros antecesores.

Cuartel del FBI
11: 21
8 de mayo
Emily recogió su largo y rojo cabello en una extraña moña y se colocó las gafas del computador (Comando: Búsqueda global. Rango: ultra – secreto. Clave: *****. Sección: 1. Clave de seguridad: ***** . Nombre: desconocido. Apellido: Byers. Búsqueda. Buscó cuidadosamente entre la larga lista que le botó el computador de personas y eligió a las que se ajustaban a las características.

SAN MIGUEL LAS CRUCES
NUEVO MEXICO
11 de mayo
11:45
Golpeó de casa en casa, hasta que dio con Jhon Byers.
Una ventanita se abrió en la puerta del trailler.
-¿A la orden? -
¿Jhon Byers?
- ¿Quién lo busca?
- Agente Mulder del FBI, es una visita extraoficial. Por favor ábrame.
- Unos ojos gigantes de sorpresa se asomaron por al ventana. La puerta se abrió y salió a un hombre algo viejo, bien vestido, a la antigua, pero bien vestido.
- Si no fuera por tus ojos, no hubiera abierto esta puerta. ¡Como has crecido muchacha!. ¡Frohikie sal a ver! Otro hombre muy gracioso salió a la puerta.
- ¡Santo Dios! Es hermosa como la madre, sigue, sigue.
Emily demasiado extrañada, entró. -
Sabemos que lideras un grupo anti-alien
- Sí, con todo lo que me han contado mis papas como no hacerlo – Nos unimos.
- ¡Claro!, bienvenidos. Luego les mando los posters y las camisetas. Los tres hablaron por largo rato, Emily trataba de buscar alguna pista sobre la muerte de su padre
- Me acuerdo más o menos de aquella vez. Mulder se contactó con Langly, fue muy extraño porque él siempre que nos necesitaba venía directamente, pero aquella vez nos contactó por fuera.
- Luego supimos que nos iba a dar una información posiblemente relacionada con experimentos híbrido extraterrestres.
- Eran coordenadas, quería que le ayudáramos a encontrar un lugar.
- ¿Un lugar? – dijo Emily
- Si, un laboratorio dónde todavía quedan experimentos. No pudimos saber más, los dos hombres, que ya eran viejos, se miraron. Byers comenzó a hablar:
- Estuvimos con tu mamá averiguando por mucho tiempo. Ella, como siempre, arriesgó mucho intentando buscar la información que te acabamos de dar, pero tuvo que parar de buscar
- Un momento. ¿Ustedes hablan de mi mamá?
- Si, creo que te alcanzaste a dar cuenta que para ella fue muy dura la muerte de tu papá.
- Pero, ¿por qué dejó de investigar?- dijo Emily consternada.
Frohikie, la miró por encima de sus viejas gafas
- La amenazaron con matarte, sabrá Dios quién, pero Dana nos prohibió seguir averiguando, para no arriesgarte.
- Creemos que Mulder dejó esa información en algún lado. Búscala pero ten mucho cuidado, por eso lo mataron a él.

APARTAMENTO DE EMILY.
12 de mayo
3:21
Estando otra vez en su apartamento, Emily encendió su televisor y colocó en el MRV (Mini Real Video) la película que solían mirar con su papá: Alicia en el país de las maravillas. Quiso coger el teléfono y llamar a su madre, pero se arrepintió.
Luego, se quedó dormida viendo la película y soñó que su padre la tomaba del brazo le daba una llave y se dirigían a una puerta muy pequeña la abrían y alcanzaban a ver el hermoso jardín pero no podían pasar, él le alcanzaba un pastelillo que tenía en el bolsillo que decía cómeme, ella lo comía, se hacía pequeña y podía entrar.

9:30
Emily se levantó de su cama, tomó con cuidado la cruz que colgaba en su cuello (se la regaló su mamá en una navidad, cuando tenía 9 años), tomó el café recién hecho. El teléfono sonó, era su supervisor, Kane.
- ¿Cómo obtuvo éste teléfono?, si quiere hablar conmigo comuníquese por el celular.
- Lo siento, lo busqué en tus archivos. Tengo acceso autorizado a ellos, confía en mí
- ¿Por qué he de confiar en usted? – Porque te quiero y sería incapaz de hacerte daño Emily se quedó callada, pasmada. Una emoción le corrió por la espalda y el estómago.
- Perdóna que te exprese mis sentimientos de esta manera. Quiero verte, te espero en el cuartel para que vayamos a almorzar. Ambos colgaron el teléfono. Albert Kane, se dio la vuelta y por la puerta de la sala entraron dos hombre. Uno de ellos era muy bajo y se sentó en el sillón que se encontraba cerca de la armadura del soldado cruzado.
- Bienvenidos señores – dijo Albert. Siéntense. Supe que estaban buscando más aliados en el gobierno para nuestra causa.
- Así es – dijo el otro hombre.
- No lo creo conveniente, entre más incluidos hay más peligro de una fuga de información.
- Pero necesitamos aliados.
- Tenemos los suficientes.
- Entonces cumpla usted con su parte y nosotros haremos lo que nos pide. También le pedimos que controle a la agente que está a su mando. Mulder es su apellido, ¿Verdad? -
- Tranquilos, ella es la pieza clave para hallar la ubicación del laboratorio.Kane se sentó enfrente de ellos, con un vaso de Whisky en la mano:
– Sé quien tiene las coordenadas, no será muy fácil de quitárselas pues ni ella misma sabe que las tiene, pero lo haré como sea. Ya les dije que no cometeré los mismos errores de nuestros antecesores. Después de haber dicho esto, Kane cerró los ojos, tomó un sorbo de su bebida y se acordó cuando trabajaba con Smoking Man, era en aquella época en que se hacía llamar por su verdadero nombre… Alex Kraycek.
CONTINUARÁ…

Titulo: “Terraform”
Autor: Angela Olmos
E- mail: scullyxolmos@usa.net
Categoria: X
Spoilers: Todos y ningún capitulo en especial
Keywords: Universo alternativo
Summary: La búsqueda de la verdad será eterna.
Disclamer: Los personajes están inspirados en la serie original “X files” de la Twenieth Century Fox y 1013 producciones.
Terrafom Inc. es un proyecto real, pero con esta historia no pienso desacreditarlo, sólo es un recurso creativo.

TERRAFORM INC.
ROOSVELT, NUEVO MEXICO
Año 2000

- Bienvenido a la compañía señor Grossfeld. Tome asiento.
- Vengo a realizarle unas preguntas en nombre de la cadena CBS, Señor Lazar
- Con gusto.
- Cuentenos de Terraform Inc.
- Desde hace 2 años mi socio Jon Farhat y yo hemos trabajado para crear un ecosistema terrestre bajo tierra, para luego variar las condiciones ambientales y atmosféricas hasta convertirlas en las mismas que existen actualmente en el ecuador marciano.
- ¿Con qué objeto?
- Tratar de adaptar organismos al adverso clima marciano después de vivir en el terrestre.
- ¿Y continúan a pesar de los fracasos para llegar a este planeta?
- No importa, nada nos detendrá en la conquista de Marte.

Año 2027
Mayo 12
12:35 m
Emily y Kane almorzaban en el restaurante.
- ¿Qué ha sabido del asesinato de Maggie?
- No quería venir aquí contigo para hablar de cosas desagradables Emily, vine para hablar de ambos.
- ¿Ambos qué?
Kane rió.
- No seas así conmigo.
- Por ahora sólo me importa saber lo que le pasó a mi amiga Maggie y a mi papá.
- Todo indica que el asesinato de tu compañera fue por “Las Meninas”.
- ¡Ese cuadro otra vez!. Últimamente todo tiene que ver con eso. ¡Creen que soy estúpida, empezando por usted!
- Emily, mírame a los ojos.
Kane tomó sus manos por encima de la mesa.
- Jamás te mentiría, porque te amo, te amo sinceramente. No soy un hombre que tenga la edad para engañar mujeres porque si.
- Entonces deme los expedientes X.
- Me estás utilizando.
Emily soltó con fuerza la mano de Kane.
- Llámelo como quiera. Si en verdad me quiere me tiene que ayudar a demostrar que la muerte de Maggie y papá tienen que ver con la conspiración que él reveló.
- Ah!! Es ese secreto a voces del supuesto sindicato conformado por altos funcionarios del gobierno y del FBI que querían ayudar a los “marcianos” a conquistar el mundo. Emily, eso se tomó como un chiste de mal gusto y es un asunto muy olvidado.
- Usted sabe que hay “marcianos” y que quieren venir y tengo razones de demasiado peso como para desconfiar en ellos y sabe que comando una cruzada contra ellos, porque ellos intentaron invadir la tierra una vez y presiento que lo quieren volver a hacer. Son unos hipócritas.
Emily hizo una pausa mientras servían el vino, y como si un hechizo mágico la hubiera hecho cambiar de actitud, se acercó a Kane
- Albert, es algo que tengo que hacer, por favor créeme y apóyame. Sólo a Maggie le confiaba cosas como las que te estoy contando. Albert, yo a ti también te amo y te necesito ahora.

CASA DE DANA MULDER
BALTIMORE, MARYLAND

- ¿Ya acabaste tu cena?
- Sí madre gracias.
- Se me olvidaba decirte que te llegaron varios mensajes a tu correo. Revisa la unidad.
- No, prefiero mirarlos en mi computador de bolsillo, es más seguro.
Dana Scully hacía 15 años había enviudado pero conservaba su apellido de casada: Mulder. Cuando se casó con su compañero de trabajo en el FBI, Fox Mulder; acordaron renunciar a sus trabajos, dedicarse a ejercer sus profesiones y vivir en Baltimore. Ella seguía viviendo allá, una casa de dos pisos, con un lindo pórtico y garaje. En la sala se encontraba (como en la mayoría de casas del mundo) un monstruo ultra-interactivo que saciaba la necesidad de una comunicación rápida y avanzada que exigía el nuevo milenio.
Era conocido como La Unidad.
En el momento que Emily y Dana hablaban se encendió esta unidad: (Mensaje para Emily Mulder, remitente: x).
- Otro mensaje, te están buscando con urgencia.
- Ahora miro. – respondió Emily dándole poca importancia al mensaje que acababa de llegar.
- Mamá, sé que no te gusta que yo te pregunte esto pero… ¿Qué sabes tú exactamente de por qué mataron a papá?
- ¿Qué sabes tú?
- Nada, su acta de defunción dice que es una causa desconocida. Tú me habías dicho que fue un disparo.
- Fue un disparo. El que te dio esa información te quiso confundir. Mejor te dejo sola para que revises tu correo. Te espero arriba para que veamos una película.
Emily se quedó en silencio, sabía que su mamá le decía la verdad.
Dana había decidido consigo misma no involucrarse ni mostrar preocupación por los asuntos de Emily delante de ella, sin embargo rezaba a su eterno Dios para que nada malo le sucediera.

Todos los mensajes que le habían llegado a Emily eran de su informante, el mismo hombre virtual que le dio el acta de defunción. La citó al otro día en un parque cerca de allí. Emily incumplió la cita.

EDIFICIO EDGAR J. HOOVER
Mayo 16

- Como te puedes dar cuenta, estos archivos ni siquiera se molestaron en pasarlos en formato óptico, esto es basura para el FBI.
Kane abrió uno de los cajones del archivador.
- Pero no es mucho lo que hay aquí.
- La mayoría los quemaron.
- ¿Cómo sabes?
- Me lo dijo mi mamá
- ¡La brillante agente Dana Scully!. Escuchaba hablar mucho de ella y tu papá cuando yo trabajaba en Florida, hace ya tiempo.
Emily no ponía cuidado a lo que le hablaba su nuevo novio y protector, sólo miraba maravillada y algo emocionada el lugar donde hacia tanto habían trabajado sus padres.
- Cuando encuentres algo me avisas – dijo Kane mientras escarbaba entre los papeles.
- ¿Y qué de lo que haya aquí te interesa?
- No olvides que pudimos entrar aquí por el caso de la muerte Jane Holland, se supone que aquí encontrarás las pruebas para demostrar que su muerte fue por lo de lo que tú llamas “puntos neurálgicos terrestres”, y no por el cuadro de las Meninas.
- Lo sé, lo sé. ¡Y una vez más el maldito cuadro!.
Mientras ella decía esto revolcaba dentro de una carpeta llena de papeles sin importancia y algo llamó su atención. Encontró un volante publicitario de color azul en el que estaba dibujada la ubicación de un restaurante llamado Woody´s, quedaba en Roosvelt, pero lo que realmente  le impactó fue que al lado del mapa había una hamburguesita muy graciosa que decía en letras rojas: Cómeme; e inmediatamente se acordó del sueño que había tenido hacía poco.
- Encontré algo que nos puede servir ¿Qué es lo que tienes en la mano, Emily?
- Nada Albert, lo que encontraste me sirve, vámonos.
Al revés del volante la agente Mulder encontró una palabra escrita a mano:Terraform.

SAN MIGUEL , LAS CRUCES
NUEVO MEXICO
Mayo 20

Emily fue en busca de los dos pistoleros solitarios, y al llegar ya no estaban allí. Una mujer del lugar le había dicho que ellos se movían constantemente y que a veces demoraban meses en volver, no tuvo otra opción que regresar a Washington y esperar. Pero la urgencia de saber que era Terraform, la hizo tomar el riesgo de preguntarles por vía electrónica.

BALTIMORE, MARYLAND
Mayo 29
11:02 pm

- ¡Agente Mulder!
Emily alcanzó a ver la figura sombría que se escondía detrás de uno de los árboles del parque
mientras trotaba. Era su informante.
- Aléjese, no quiero hablar con usted.
- ¿Por qué no ha cumplido mis citas?
- Usted me mintió acerca de la muerte de mi padre.
- ¡Espere agente! – el informante hizo una pausa – Cuando se le realizó la autopsia al agente Mulder no se encontró causa alguna de la muerte, sin embargo el informe oficial dijo que había sido a causa de un balazo en la frente, la agente Scully vio en el cadáver la marca del disparo y rra imposible darse cuenta que ésta había sido hecha después de él haber muerto.
- ¿Por qué debo creerle?
- Le contaré todo, por favor guarde silencio y escúcheme. Sé que confiará en mí.Usted sabrá sobre aquel sindicato que existió, que gracias a sus padres y un grupo de extraterrestres rebeldes pudo ser eliminado, supuestamente, en su totalidad. Sin embargo los agentes Mulder y Scully nunca pudieron sacar totalmente al descubierto la conspiración del gobierno. La muerte y destrucción de los participantes en esta conspiración sucedió en absolutosilencio. 9 años después cuando todo parecía en paz se empezaron a notar situaciones que hacían pensar que alguien no se había rendido y el proyecto de colonización iba a seguir, su padre se dio cuenta y trató de volver para detenerlo pero lo mataron y no sólo a él, mucha gente tuvo que morir para tener la seguridad de que el proyecto continuaría.
Pocos conocen esta verdad, entre ellos usted, agente Mulder.
- ¿Entonces por qué no me han matado?
- Porque la necesitan, usted posee algo que ellos han estado buscando por 15 años y sólo usted puede averiguar. Pero apenas tengan lo que usted sabe no dudaran en matarla y también a su mamá. La agente Scully ha vivido para protegerla y sin usted a ella ya no le importará gritar todo lo que sabe. Ante el mundo, usted y su grupo anti – alien parecerían sólo un grupo de fanáticos, en cambio los conspiradores reconocen el peligro que usted representa. Cuídese está peleando contra alguien más poderoso que ya ha aprendido de experiencias pasadas, que conoció a Fox Mulder y moverá sus fichas con nuevas estrategias. Señorita Mulder no espere llegar y ver su apartamento revolcado ni su unidad violada buscando algo, lo harán con mucha cautela, esté pendiente.
- Lo sé. ¿Y los rebeldes?
El informante, un hombre calvo, viejo, con rastros en su cara de alguna grave enfermedad, miró hacia el cielo estrellado.
- No sé que batallas se estén librando, pero quien esté tratando de invadir la tierra también quiere poseer Marte y pasará por encima de todos los rebeldes que existan aquí y allá.

APARTAMENTO DE EMILY MULDER
00:45

Caminó por el pasillo conmocionada, asustada, sabía que el nuevo sindicato volvería a hacer todo igual que la vez pasada. Anteriormente ella, su compañera Maggie White y sus seguidores ya habían lanzado una voz de alerta al planeta pero nunca fueron escuchados y ahora no sería distinto si lo volviera a hacer.
Miraba la tenue sombra de su figura que se reflejaba en la baldosa del pasillo, se sentía igual, sola, borrosa y casi a punto de desvanecerse.
Al entrar a su apartamento vió la silueta de tres sujetos sentados en su sofá.
- ¡Luz!
La luz se encendió obedeciendo la orden de Emily. Eran Bayers, Frohikie y un Punk sentado con ellos. Byers se levantó con dificultad del sofá hacia Emily y señaló al Punk
- Te presentamos a James Loughrey, es un amigo que ha estado trabajando con nosotros últimamente, es de total confianza. Te lo aseguro.
- James es nuestro joven aprendiz de Brujo.
- Se nota. ¿recibieron mi mensaje? Lo hice como me dijeron.
- Claro
- ¿Y ese sistema si es seguro?
- Niña, nosotros lo creamos. James tomó la Palabra.
- Terraform Inc. Quedaba en Roosvelt Nuevo Mexico, exactamente al lado de este restaurante de hamburguesas.
- Esperen no hablemos de eso aquí, sé que nos están oyendo.
- Tranquila Emily, ya revisamos y no hay nada por que preocuparse.
- Como te decía Terraform fue creado para adaptar vida terrestre a la superficie marciana, más o menos en el año 1998. Lógicamente, en el año en que los marcianos hicieron contacto, la compañía cerró pues ya no tenían que investigar.
- ¿Era del Gobierno?
- No, era privada pero el gobierno creó un decreto para ayudar a muchas compañías como estas para la realización de experimentos e investigaciones de este tipo – dijo Frohikie mientras sacaba pistachos de la bombonera encima de la mesa.
- Sus creadores desaparecieron, no se ha sabido nada de ellos desde entonces. Sus nombres eran: Robert Lazar y Jon Farhat.
- Bueno les agradezco su ayuda y les recomiendo que no vuelvan a San Miguel, escóndanse y no vuelvan a contactarme, si los ven conmigo corren peligro de que los maten.
Los tres pistoleros salieron del apartamento de Emily.
- ¿Qué piensas hacer ahora Emily?
- No lo sé aún Byers.

Junio 3
6:15 am

- Robert Lazar y Jon Farhat. Sí los conocí. Comandaban un proyecto para implantar vida en Marte.
- ¿Qué más sabe?
- ¿Cómo consiguió el nombre de ellos dos?
- Sabe que no le diré como. ¿Qué más sabe?
- Ellos pidieron patrocinio del gobierno para su causa. La recibieron, claro; pero le obligaron a realizar otra clase de experimentos, cuando se dieron cuenta de que se trataba, desaparecieron.- ¿Cómo lo sabe?
- Tampoco le diré como lo sé
El informante hizo una pausa mientras frotaba sus manos como queriendo calmar un dolor.
Emily notó una gran cantidad de algo así como hematomas en el rostro, cuello y manos de aquel hombre.
- Terraform Inc. – dijo el informante reanudando su conversación – ese era el nombre de la compañía y creo que es la razón por la que pueden matarla Emily.
Él se alejó y ella se quedó sentada en la acera, muy asustada, pensando.

Junio 8
Cuartel General del FBI
7:05 am

Un holograma del agente Anderson se proyectó enfrente de Emily cuando ella entraba a su oficina.
- Buenos días Mulder.
- Hola, buenos días
- Te ves algo cansada, Kane te busca como loco.
- Lo sé, gracias
El holograma desapareció como un fantasma y en seguida entró Kane por la puerta.
- Por que te desapareces así. Te busqué toda la noche, no pude rastrear tu unidad.
Emily se colocó las gafas de su computador y las conectó a su unidad.
- Trabajaba en el caso de Jane Holland, no quería que nadie me molestara.
- Pero no estabas ni en tu apartamento ni en casa de tú mamá.
- Tengo un lugar especial para concentrarme. Y te advierto, no me controles. Sin embargo perdóname por no llamarte.
- Y que has encontrado
- Comparé lo que encontraste en los expedientes X con este testimonio. Jane fue encontrada totalmente muerta por su hermana, según el exámen toxicológico no se encontraron rastros de algún veneno o sustancia que le haya causado una muerte tan repentina, de igual manera pasó con las otros cadáveres que se encontraron.
- Entonces que sugieres Emily
- Vampirismo. Mi padre aquí reporta un caso parecido al que a un inmigrante italiano llamado Giovany Zanetti, le fue absorbida toda su energía inexplicablemente cuando trabajaba en una estación del metro.
Eso fue muy cerca del lugar donde encontramos a las otras personas.
- ¿Y cómo explicas eso?
- No lo sé a ciencia cierta, pero creo que de igual manera fue muerta esta mujer, alguien absorbió toda su energía, alguien o algo que necesita de energía humana como un murciélago de sangre.
Quiero investigar esto más a fondo, Albert, necesito que me des más tiempo.
Pero antes de seguir investigando quiero que me acompañes esta noche, vamos a viajar.
- ¿A dónde?
- La encontré
- ¿Qué?
- La verdad.

11: 42 pm

El carro de Kane parqueó silenciosamente enfrente del edifico de apartamentos donde vivía Emily.
Al llegar a la puerta golpeó y no le abrieron. Puso su huella en el lector y la puerta se abrió. Entró mirando hacia todos lados, encendió la luz con su voz, la unidad también se encendió y en la pantalla apareció una niña. La niña le entregó un mensaje:
Roosvelt, 6:00a,m salida a la carretera 66.

Kane llegó a las 6:05, y vio a Emily en su auto, parqueó el suyo y se dirigió hacia ella, la saludó con un beso en la boca, subió y se fueron.
- ¿A dónde vamos?
- No muy lejos de aquí
En media hora llegaron a un lugar en la mitad del desierto. Abandonada, se veían las ruinas de una estación de servicio de la época en la que los carros usaban gasolina y del restaurante de hamburguesas, La gran hamburguesa roja que decía “cómeme” aún sonreía.
- ¿qué vamos a hacer?
- Entrar ahí – dijo Emily señalando lo que parecía la entrada a un bunker.
- ¿Cómo lo haremos?
- No sé
La puerta era muy grande para tumbarla, así que decidieron buscar un ducto del aire que los llevara directamente al interior. Al fin lograron entrar a una oficina, encima de un escritorio había una placa que decía: Robert Lazar.
Bajaron tres pisos y pasaron un pasillo alumbrándose con sus linternas hasta que llegaron a un lugar inmenso lleno de vegetación muerta.
- ¿Qué es esto. Emily?
- Debes saberlo, ¿no?
- No, ¿por qué debería yo saberlo?
- Es lo que quedó del proyecto Terraform. Pretendían simular el medio ambiente de Marte, sigamos por acá
- Parece que conoces el lugar
- ¡Inercia!
Llegaron frente a un muro, Emily lo empujó y se abrió paso a un largo pasillo, caminaron por largo rato, Emily trataba de evitar las miles de preguntas que Kane le realizaba con su silencio, pero aún así el no paraba.
- ¿Sabes a dónde nos conduce este tunel? Emily, contesta por favor.
Ya has venido aquí, las noches en que te llamaba y no me contestabas, verdad?
Emily se detuvo y lo miró fríamente.
- ¿Y que vas a hacer?, ¿me vas matar como lo hiciste con mi padre?
Ella sacó su arma y la apuntó directo a la frente de Kane, con la otra mano sacó la de él y se la guardó.
- ¡Alex Kraycek! Ese es tu nombre real, verdad maldito bastardo?
Kraycek se quedó mirándola fijamente, su mirada de miedo fingido cambió a una de crueldad.
- No fui yo, yo intenté ayudarlo, advertirlo del peligro que corría si seguía destruyendo los experimentos. Lo mató el fumador, yo lo presencié.
- ¡Miente!. Usted también mató al fumador y a todo el sindicato en un puro acto de traición, para ser usted el único dueño del proyecto de colonización, para que los rebeldes no lo mataran a usted y hacerles creer que usted estaba de su parte y también acabó con ellos. Usted ha estado mintiendo todo el tiempo, desde el cuadro de Las Meninas hasta el supuesto contacto extraterrestre.
Emily lo hizo caminar unos metros apuntándole la cabeza y ante ellos apareció un inmenso laboratorio.
- Pues aquí está lo que tanto buscó Kraycek.. Purity, aceite negro, detrás de esa puerta. Todo el que necesita para volver a iniciar todo mientras distrae a la humanidad con los supuestos amigables marcianos que hicieron contacto. Frente a sus ojos, señor Kraycek, tiene la razón por la que mató a mi papá, a Maggie y me engañó a mí. Sé que entre sus planes también quería apoderarse de Marte, pienso que usted es demasiado pretencioso para ser un humano tan miserable
- No le servirá de nada dispararme, el nuevo sindicato sabe donde estoy y vienen en camino a recuperar el aceite y a la vez usted será acusada por matar a un agente federal.
- Ya eso lo arreglé, no me subestime Kraycek,
- Entonces dispare de una vez. ¿o es que todavía me ama?
Emily sintió como un puñal en el corazón sus ojos se llenaron de agua y apuntó muy decida a matar a Kraycek, pero un golpe repentino la hizo caer; Kraycek tomó el arma.
- ¡FBI! ¡al suelo ambos!
Una unidad del FBI había llegado al lugar. Kraycek salió corriendo sin antes dispararle a Emily, pero el rayo sólo logró darle en una pierna.
Los agentes salieron detrás de Kraycek y otros fueron a atender a Emily
- Soy la agente Mulder, yo solicité los refuerzos.
- Tranquila agente, la llevaremos a un hospital
- Tengan cuidado con la puerta de allá. Hay una substancia muy peligrosa.
Quiero que toda la evidencia que hay en este laboratorio sea tratada con cuidado.- Sí agente, por el momento usted descanse
Fue llevada a la ambulancia, estaba perdiendo mucha sangre. Sin embargo ella se sentía feliz, había descubierto la verdad y lo podría mostrar a la luz pública, por fin le iban a creer y el mundo ya no correría peligro. De repente, Emily, perdió el conocimiento.

Hospital Unversitario
Washington D.C.

Emily abrió sus ojos, Dana estaba a su lado.
- Hija, como te sientes
- Todo me da vueltas, ¿qué día es hoy?
- Junio 11
Su madre le tomó la mano y sonrió.
- ¿Kraycek?
Dana se quedó callada y su expresión cambió totalmente.
- ¿Ya divulgaron lo del laboratorio?
Un hombre llegó al cuarto de Emily, ella lo reconoció era el agente Jackson.
- ¿Cómo se siente agente?
- Muy bien, gracias – dijo Emily mientras se acomodaba en su cama esperando noticias.
- Agente le ruego que por ahora deje descansar a mi hija
- No mamá, quiero saber que pasó.
- Señora se podría retirar, gracias.
- ¿Y el laboratorio? – preguntó Emily.
- En el lugar que la encontramos señorita, no se encontró nada.
- ¿Está loco? ¡Allá estaba todo lo que evidenciaba que Kraycek quería iniciar una colonización!
- Le repito que no encontramos nada de lo que usted dice.
- Habían bastantes agentes en aquel lugar que vieron todos los experimentos que yo vi.
- Ya les preguntamos a todos, y todos dicen lo mismo. No había más que algunas sustancias de un laboratorio químico común y corriente de la época. Señorita Mulder, el agente Kraycek fue muerto y se comprobó que él fue quien mató a su padre y a su compañera Maggie White. Además se le encontraron antecedentes de otros delitos.
Emily quedó consternada por un momento, pero de nuevo su rostro se llenó de ira.
- ¿Y creen que con eso voy a quedar satisfecha? Creo que usted está encubriendo lo del laboratorio, usted trabajaba para él.
- Agente está haciendo acusaciones muy graves, mejor descanse, entiendo su ofuscación pero tenga cuidado con lo que dice.
- Déjeme por favor. Dígale a mi mamá que entre.
Scully entró y vio a su hija desecha, se sentó a su lado y tomó su mano.
Emily Mulder sólo pudo sentir decepción, el esfuerzo de tanto tiempo no había servido para nada.
Además, de que servía que ella supiera la verdad si el mundo seguía engañado, confiando en la protección de un país poderoso. De que le servía volver a gritar peligro, si las gentes prefieren vivir la mentira antes que luchar o tener que sufrir un segundo para basar sus opiniones con la verdad, era muy difícil convencer a todo el planeta para que tuviesen un pensamiento autónomo y quitarles la costumbre de dejarse guiar por la masa. Sabía que no era seguro que con la muerte de Kraycek todo hubiera acabado. Si el plan continuaba algo estaba muy claro, igualmente ella no se detendría hasta ponerle fin.

Septiembre 24 del 2028

Estamos muy emocionados, Joe. Miles de personas se han acercado hasta Cabo Cañaveral esperando la llegada de los Huéspedes de Honor. Se ha notado una gran cordialidad de toda la gente, no faltan los grupos que no están de acuerdo con esto, pero estos ya fueron desalojados del lugar….
…Ahí se ven, es una nave inmensa, no se vivía algo tan emocionante desde el descubrimiento de América y la llegada del hombre a la Luna, se acercan en son de paz. ¡Es fantástico!.

FIN

Cosas dificiles

•julio 21, 2009 • Dejar un comentario

Titulo: Cosas Difíciles I
Autor: Franmulder
E-mail: franmulder@yahoo.com
Spoilers: Emily, algo de Alpha .
Disclamers: Este fanfic no tiene intencion de lucro; los personajes son de Chris Carter y de la Fox. Feedback: Necesito comentarios para seguir escribiendo, malos o buenos.
Dedicado a la gran masa que dominara al mundo en poco tiempo= los x-philos.

COSAS DIICILES
FBI HEADQUARTERS
XFILES’s OFFICE
20:15 PM
Habia pasado ya media hora contemplando su poster de I WANT TO BELIEVE, aquel que aquella mujer le diera antes de morir. De vez en cuando desviaba su mirada hacia Scully, quien yacia imperturbable frente a la pantalla del computador, que por cierto no era el suyo, sino el de su compañero, ya que el de ella tenia un desperfecto. No era su costumbre dejarla trabajando sola, pero pareciera que no necesitara su ayuda. A pesar de verla cansada y algo triste (no sabia porqué), ella no daba señales de querer un descanso.
- Quieres un café? – ofreció Mulder, tratando de atraer la atención de su compañera.
- No, gracias. – contestó, sin girar la vista.
- Tal vez un cono de yogurt dietético descremado?- sonrió.
Negó con la cabeza, sonriendo hacia si misma.
- Suero intravenoso?- insistió, con la misma sonrisa.
Scully volvió su rostro hacia él, y le sonrió ella esta vez, modulando sin sonido un “No, gracias”.
- Bien.. veo que no necesitas mi ayuda, por lo que mejor me iré a casa. – Scully iba a decir algo para obligarlo a quedarse cuando un pito chirriante la hizo saltar. Venia del computador.
- Qué fue eso?! – gritó.
- No te agites.. supongo que esta máquina es bastante bulliciosa para decir “You’ve got a mail”.
- Es tu computador, Mulder.. debiste haberme avisado de esto – le encaró
- “Correo electronico”, bah.. – dijo, indiferente – revisalo pronto, quieres? Tengo que terminar este informe.. Mientras no sea de otra “Loca amiga de los lobos”.. – murmuró, maliciosa.
- No te burles de los muertos.. – comentó Mulder. Scully se sintió mal por lo que habia dicho, pero como Mulder no volvió a tocar el tema, ella tampoco. Es más; el que Mulder se acercara tanto a ella frente al computador hizo que se olvidara de todo su entorno por unos momentos
- Es de Frohike.
- Que dice? Mulder, al comenzar a leer, abrió los ojos de la impresión. Miró a Scully con algo de miedo, pero se obligó a si mismo a hablar.
- Byers encontró otro supuesto “Hogar de Ancianas”… aquel en que…
- No tienes que decirmelo, Mulder. Recuerdo muy bien ese momento de mi vida..
- dijo, con los ojos brillantes. Mulder no queria que Scully pasara de nuevo por esto, pero sabia que no sacaria nada con decirle que se quedara.
- Estas segura que quieres acompañarme a investigar?
- Sí. Hay varias cosas que quiero aclarar.
Mulder no se opuso. Tomó su abrigo y salieron al estacionamiento.

WASHINGTON D.C.
HOGAR SAINT ANN
20:59 PM
Todo parecia normal. No volaba ni una mosca. Entraron cautelosamente por la puerta de atrás, con sus armas listas para ser usadas. Caminaron unos cuantos pasos y se encontraron con un ambiente desolado y yermo. Habian limpiado todo ya; debieron interceptar el mensaje de Frohike y desidieron no dejar huellas.
Mulder estaba desepcionado; nuevamente estuvieron asi de cerca, y luego todo vuelve al principio sin nada. Revisaron los cuartos en caso de que hayan dejado algo que los delatara.. y fue en ese momento cuando una silueta que no fueron capaces de identificar corrió de una habitación a otra. Mulder se apresuró a perseguirla, consiguiendo tomarla de un brazo. Con fuerza, la arrastró hacia una puerta y encendió el interruptor.
- Diana?! Tú..? – dijo, impresionado por encontrarla ahi. Vio entonces que ella llevaba una caja pequeña.
- Qué hace usted aquí?
- preguntó Scully, quien se acercaba a ella con suave desagrado en la expresión de su rostro.
- La pregunta es qué hacen USTEDES aquí..
- evadió Diana.
- Seguro que no lo mismo que tú – murmuró Mulder. Diana miró fijamente a Fox, dejando en claro que de su boca no saldría ni una sola palabra. En eso, el sonido de un auto en movimiento quebró el ambiente.
- Me parece que la agente Fowley no piensa quedarse..
.- inquirió Scully, mirandola desafiante. Diana la miró con el mismo desprecio, aprovechando el momento para correr hacia la salida. Los excelentes reflejos de Scully le permitieron alcanzarla rapidamente, pero ella logró safarse, no sin antes dejar caer la cajita que tenia en las manos. Scully iria tras ella, pero Mulder la detuvo.
- No vale la pena – dijo, agachandose para comprobar el contenido de aquella caja, que desde el principio le sonó muy familiar. Un extraño líquido verde escurria con velocidad sobre el suelo, proveniente de varios frasquitos envueltos en una etiqueta, todos con el mismo apellido: Scully. Ella se sorprendió en demasia por lo que estaba presenciando…
- Son.. acaso son…
- Tus óvulos, Scully. Y me atreveria a decir que son los últimos..
- Pero se han roto todos.. no hay forma de recuperarlos.. – sollozó, mirando de reojo a su compañero. Él asintió, a lo que Scully no pudo evitar estallar en llanto. Pero era demasiado orgulloza para dejar que Mulder presenciara aquella escena, aunque ya lo habia hecho varias veces, por lo que salió intempestivamente hacia afuera. Mulder se levantó con lentitud, y pensó si habia llegado el momento de revelar a Scully un pequeño secreto… uno de los tantos secretos que, algun dia, tendria la obligación de revelar.

MULDER’s APARTMENT
22:09 PM
Permaneció ella asi, junto a la ventana, al menos unos minutos. Mulder escuchó atento los continuos e inconcientes suspiros de su compañera, mientras tomaba un sorbo de café. Pensó que no seria buena idea dejar que pasara por esto sola, asi que la convenció a quedarse un momento en su departamento. Se levantó entonces de su sofá, y se situó junto a ella.
- Estás bien? – preguntó. Scully movió la cabeza. Sin quitar la vista del tráfico en la calle, tomó aire para comenzar a hablar.
- Recibí esta mañana una.. llamada de Bill – dijo, para luego dar paso al más grande de los suspiros. Entonces su voz se quebró, y sus ojos volvieron a llenarse de lagrimas
- Queria contarme que… Tara está embarazada. Mulder entendió ahora el porqué de la tristeza de su compañera, como pudo notarlo en la mañana. Se acercó a ella y la abrazó, dejando que llorara. Murmuró algo de que se sentia culpable y egoista por no estar feliz por su hermano, pero es que todo esto la lastimaba. Mulder le dijo que no se culpara.. que entendia por lo que estaba pasando. Le tomó el rostro con las manos, mirandola con ternura.
Pensó algo en particular.. Y se alejó un poco en ese segundo. Caminó hasta su habitación, y al volver, hizo que Scully se sentara frente a él. Respiro hondo.. queria adquirir la mayor serenidad para lo que iba a decir…
- Ya no quiero verte sufrir por esto.. no más..
- Scully lo miró confusa, a lo que Mulder reaccionó extendiendo su mano, y tomando la de Scully. Dejó sobre su palma un frasquito verde idéntico a los que tenia Diana Fowley en su poder, y cerró su puño
-Toma, esto te pertenece. Si quieres tener un bebe, tal vez sea ésta tu única posibilidad. Sólo quiero que seas feliz.. tú te lo mereces más que nadie. Scully no supo qué decir. Estaba tan conmocionada con este asunto que no era capaz de razonar con claridad. Buscó en su mente algo que decir, mientras palpaba con delicadeza lo que tenia entre sus manos. No preguntó a Mulder de dónde lo habia sacado; tal vez no quisiera saber.
- Gracias – fue lo único que atinó a decir, al tiempo que las lagrimas que caian por sus mejillas se agolpaban suavemente sobre sus labios.
- No me lo agradezcas – dijo, con amargura en su voz
-Sólo lo hago por tí.. aun sabiendo que ese bebe nos separará..
- Separarnos..? – pensó Scully en voz alta, inquieta por lo que acababa de escuchar. No entendía porqué un bebe inofensivo, que nisiquiera sabia si tendria posibilidad de nacer, podria separarlos. Y no tuvo tiempo para preguntar a su compañero el porqué de su conclusión, pues reaccionó algo tarde y Mulder ya se habia levantado, caminando hacia la salida. Antes de verlo desaparecer en el pasillo, captó como él secaba de un manotazo una solitaria lagrima en su mejilla…

A LITTLE PARK WASHINGTON D.C.
23:34 PM
Mulder estaba concentrado en sus pensamientos, sentado en un banco cerca de una pileta. Habia dejado a Scully con una frase a medio decir y ella no se lo merecia. Pero.. como decirle que, si el consorcio se entera que ella posee algunos de sus ovulos robados, los separaran? Enterarse de ello seria una derrota para los conspiradores, pero no correrian el riesgo de matar a Scully. A cambio, y estaba seguro de ello, lo chantajearian para que trabajara con ellos y dejara los expedientes x, con tal de salvaguardar la vida de Scully.
Si le decia a ella lo que pasaria si se somete a la fertilización, seria capaz de desechar su felicidad. Y se prometió a si mismo no dar jamas a Sculy ese frasquito.. pero ver su tristeza lo conmovió. No se pudo resistir ante esa mirada…
- Las cosas que se hacen por amor son las mas dificiles, Sr. Mulder. Esa voz le sonó muy familiar. Volvió su cuerpo hacia atrás, y se encontró con el rostro de una persona que no veia hace mucho: Garganta Profunda.
- Usted?! Que hace aquí? – preguntó Mulder, bastante sorprendido.
- Siempre estoy pendiente de sus movimientos, Sr.Mulder. Pensé que ya lo sabia.
- Tiene razón; que me haya seguido no me sorprende.- disimuló.
- Lo veo angustiado.. – dijo, sentandose junto a Mulder.
- Supongo que ya sabe lo que hice, no tengo que repetirselo.
- Hizo lo correcto, Agente Mulder, se lo aseguro. Sepa que admiro su capacidad de poner a su compañera antes que cualquier cosa.
- Siempre ha sido asi. Pero si le sucede algo, yo…
- Sea inteligente.. confio en su intelecto. Hay muchas formas de burlar a una gran organización como la que conocemos…
- Burlarla? A que se refiere..? – preguntó, confundido.
- Adios, Sr. Mulder. Pronto tendrá noticias de mi. Y asi, sin mas ni mas, desapareció entre unos arbustos tan pronto llegó. Mulder no sabia que pensar; la extraña visita de su antiguo informante le dejó con una sensación particular. Burlar a la organización… sugirió Garganta Profunda, y tal vez esa era la única solución.

MULDER’s APARTMENT
23:56 PM
Scully seguia ahi. No queria marcharse.. no sin antes hablar con Mulder. Estuvo sentada en el sofa por bastante tiempo, pensando en el maravilloso regalo que tenia entre sus manos. Mulder se lo habia dado; él, siempre junto a ella, velando por su seguridad y felicidad.. Porqué este bebe podria separarnos..!, se preguntaba angustiada, al no encontrar una respuesta lógica. Entonces se quedó dormida, aferrandose a un cojin. Mulder, al llegar, podia sentir la presencia de Scully en el departamento. Abrió y cerró la puerta con sutileza, para no despertarla. Se agachó junto a ella, acariciandole el rostro, y sonriendo al ver que dormia con uno de sus cojines entre los brazos. Una gran tristeza le invadió al comprender que ella debia enterarse; no podia ocultarle la verdad.
- Mulder..? – dijo, soñolienta, agarrando su mano.
- Aquí estoy – susurró Mulder, sentandose junto a ella
- Tenemos que hablar. Scully escuchó atenta todo lo que su compañero decia, y cada vez predecía más lo que Mulder concluiria. Se sintió derrumbada..
- Quieres decirme que si llego a someterme a una fecundación, ellos nos separaran?
- Recuerda que fueron ELLOS los que te asignaron a mi, Scully – contestó.
- No lo permitiré, Mulder. Si ser madre significa que van a trasladarme, prefiero renunciar a la posibilidad de…
- Lo sabia! – dijo, angustiado
- Es por esto que dudé mucho si decirte la verdad o no. Sabia que te negarias a…
- Mulder – murmuró, acercandose a él y tomandole la mano -
No dejaré que ellos me aparten de ti, jamás… A Mulder le sorprendieron esas palabras. Estaba dejando a un lado su propia felicidad por permanecer junto a él. Lo hacía acaso por su compromiso con  el FBI? O por la verdad que por siete años han buscado intensamente? .. o por una razón aún más fuerte que eso, pero que guardaba en el lugar más escondido de su corazón..?!
- No hagas que me sienta más culpable de lo que ya estoy… – pidió, mirandola profundamente a los ojos.
- Esto lo hago por mi, Mulder. – afirmó, con los ojos llenos de lagrimas
- Jamás imaginé cuanto deseaba ser madre hasta cuando supe que no podia concebir. Pero si esa opción de vida me aleja de la gente que quiero, entonces no sé si valga la pena. Mulder la miró con ternura y sorpresa.
- Estas diciendo que me quieres, Scully..? Ella se sonrojó. No se detuvo a pensar en lo que habia dicho, ya que las palabras brotaron directamente desde su corazón. Pero Mulder queria escucharlo de su boca; decir que lo amaba.
- Perdona.. ya no sé lo que digo…-
- No tienes a donde huir, Scully. No esta vez. – la encaró. – Ya me has hecho esto un par de veces, y no dejaré que lo vuelvas a hacer. Terminemos con esta horrible tensión que nos acosa cada vez que estamos solos. La seguridad de las palabras de su compañero la asustaron. Él tenia razón, ya no podia escapar. Tendria que ser valiente, y dejar a un lado el miedo a decir sus sentimientos.
- Que quieres que diga.. – murmuró, como rogandole que no la pusiera en esa situación.
- Lo que sientes. Dilo como quieras.. usa tu ciencia, por último.
- Lo que siento por tí escapa al campo que manejo, Mulder.. y es eso lo que me asusta..
- Entonces mírame – dijo, quedando sólo a unos centimetros de su rostro
- y dime que te soy completamente indeferente.. Sentia su respiración tan cerca de él que fue incapaz de resistir. Tomó impulsivamente su rostro y lo besó con tanta intensidad como si el mundo se fuera a acabar en cualquier momento. Mulder contestó a ese beso lo mejor que pudo, sintiendo cómo de a poco se liberaba la pasión que los consumia por dentro.
Se olvidaron por unas horas de sus problemas y preocupaciones, centrandose sólo en el otro, y en expresar con los labios todo lo que con palabras no eran capaces de decir. (….)

01:03 AM
- Burlar a la organización.. – pensaba Mulder, mientras veía dormir a su compañera. Jamás imaginó que en una mujer como ella existiera tanta pasión y dulzura entremezcladas. Sentirla como la había sentido fue espectacular, casi conmovedor, pero seguia preocupado. Las palabras de Garganta Profunda giraban sin cesar en su cabeza, sin que llegara a alguna conclusión.
- Esta gente no comete errores…
- Deja de pensar en eso, Mulder – dijo Scully, quien se habia despertado sin querer
- No hay forma de que ellos sepan lo que tengo en mi poder…
- Yo no me confiaria – comentó – vigilan nuestros movimientos en todo momento…
- Schhh.. – susurró, poniendo su mano sobre la boca de Mulder
- por primera vez siento que tengo la oportunidad de ser plenamente feliz..
.- Mulder le sonrió. Era cierto; queria aprovechar las pocas horas que quedaban hasta el amanecer… mañana se preocuparia de solucionar lo que tanto le aquejaba. Mientras tanto, preferia estar junto a la persona que amaba más que nadie, y a la cual no abandonaria jamás. Scully podia adivinar los pensamientos de su compañero, por lo que comenzó a besarlo apasionadamente, abrazandolo con fuerza. Ya habría tiempo para pensar en los demas…

MEMORIAL HOSPITAL
19:27 PM
No fue sino hasta muy tarde al dia siguiente cuando Scully se decidió a ir al hospital para hablar con un medico pertinente. Sabia que no podia operarse, para no perder a Mulder, pero pensó que tal vez cuando toda la conspiracion se sepa ante el mundo, ella podria someterse a una operación y asi cumplir su sueño… no todo estaba perdido. Mulder insistió en acompañarla; no queria dejarla sola ni un momento. Estaban esperando que el doctor volviera con los examenes que Scully acababa de hacerse. Ella estaba nerviosa.. Recordaba como si fuera ayer cuando vino aquí después de lo de Leonard Betts y le diagnosticaron cáncer. Además, sabía que las oportunidades de éxito en una fertilización eran muy pocas.
Mulder le advirtió que debia estar preparada para todo… En ese momento, el doctor apareció. Estaba pálido, muy serio. Scully se asustó, pensando lo peor.
- Dana – comenzó a decir, al sentarse tras su escritorio, frente a los agentes
- Escuchame. Quiero que tengas calma, por favor. – se quitó los anteojos con pesadumbre y tragó saliva
- Esto es muy extraño… tan extraño que no sé por dónde empezar..
- Qué sucede, doctor..? – preguntó Mulder, con más nerviosismo que la propia Dana.
- Tengo.. dos noticias: una extremadamente mala y… una extremadamente buena. Las dos son igualmente importantes.. y decisivas..
- Sea franco y directo, doctor. Digamelas juntas, al unísono.
- Scully trató que su voz sonara lo más tranquila posible, para no delatar que se estaba muriendo de la angustia por dentro.
- Bien.. – el doctor tomó aire y se armó de valor
- Dana, hay signos de cáncer en tu cuerpo otra vez… – dibujó en su rostro una leve sonrisa
- .. y, milagrosamente, estás embarazada.
- QUÉ..????!!!!!!!

———————-
Titulo: Cosas Difíciles II
Autor: Franmulder
E-mail: franmulder@yahoo.com
Spoilers: Figth the future, One son. Disclamers:
Los personajes son de Chris Carter y la Fox.
Feedback: No hay primera sin segunda.
“That you should know my heart,as I have come to trust no other..” Fox Mulder.

COSAS DIFICILES II

- Qué..??!!!! – gritaron Mulder y Scully a coro.
- Es cierto. No sé como explicarlo, de verdad.. el virus apareció prácticamente de la nada.. y bueno, para que decir lo del óvulo…
- No logro comprender, doctor – sollozó, shockeada, mientras Mulder le tomaba la mano en signo de apoyo
-Se supone que soy estéril.. y que no tendría una cáncer otra vez…
- Así es, pero no tengo una respuesta lógica que darte. Sólo puedo decirte lo que sale ahí – dijo resignado, dándole los papeles de los exámenes para que ella misma los corroborara
- te fijas..?
- Sí.. todo parece estar correcto Mulder – dijo, mirándolo con tanta tristeza que él tuvo que morderse la lengua para no llorar
- No sé si saltar de felicidad o llorar de amargura…
- Al parecer – interrumpió sin querer el doctor – ese óvulo que jamás detectamos y que siempre estuvo ahí, estaba infectado con el virus.. pero éste no se manifestó sino hasta que fue fecundado, hace varias horas, según el examen… La mente ágil de Mulder comenzó rápidamente a atar cabos. Una espantosa idea pasó fugaz por su cabeza.. y su cuerpo tembló al pensar en ello.
Se levantó de la silla con apuro, no sin antes tomar a Scully del rostro y besarla con toda la ternura que le fue posible, para demostrarle que ella siempre contaría con él, y que jamás la dejaría sola, menos ahora.
- Tengo que irme, Dana – aclaró, sorprendiéndose inconscientemente por haberla llamado por su nombre – estoy empezando a entender todo esto…

A LITTLE PARK WASHINGTON D.C.
20:09 PM
- Vamos, salga de donde quiera que esté! – gritaba Mulder, dando vueltas por el parque más enojado de lo que había estado jamás.
- Me estaba buscando, Señor Mulder? – dijo Garganta Profunda, mientras aparecía tras unos arbustos.
- Usted! Desgraciado.! – gritó, tomándolo de la solapa de la chaqueta y encarándolo contra un árbol – Por qué hicieron todo esto..?!
- A qué se refiere..?? – preguntó. Su voz parecía sincera.
- Sabe muy bien a qué me refiero – dijo – lo que hicieron con Scully! No es justo!
Garganta Profunda seguía sin entender, a pesar de las acusaciones de Mulder. El agente del FBI intuía que él no sabia nada de lo que le estaba diciendo, por lo que empezó a relatar los hechos uno por uno, logrando cada vez más el asombro de su informante.
- Lamentablemente no tengo sus respuestas – comentó, algo consternado – me temo que estoy tan sorprendido por esto como usted. Y créame: si quiere información, pídala al Señor Spender. Es él quien seguramente está detrás de todo esto…
En ese momento, un elegante auto negro se estacionó muy cerca de ellos. El chofer bajó rápidamente del él, y abrió la puerta trasera. Fue entonces cuando una figura conocida se hizo presente.
- Gusto en verlo, Agente Mulder – dijo Well Mancured Man, con la solemnidad que siempre lo ha caracterizado, enfatizando su acento británico.
- Veo que está bien acompañado… Garganta Profunda no demostó sentimiento alguno en su rostro. Mulder, en cambio, expresó sorpresa. La última vez que lo vio fue cuando él le dio la vacuna para salvar a Scully, y poco después su auto explotó. Al fin y al cabo, la ley se cumplió al pie de la letra: en los expedientes X nadie muere. De pronto comenzó a sentirse muy incómodo…
- Puede que yo tenga sus respuestas – aclaró, mirando a Mulder con curiosidad
- Señores.. – dijo, haciendo un ademán para que subieran al auto. Mulder pensó que nada sacaría con oponerse, por lo que se resignó y se acercó a la puerta con lentitud, seguido de Garganta Profunda. Pensaba en Scully… y en lo que les depararía el destino esta vez.

WHEREVER THAT NOBODY KNOWS
21:27 PM
- Podrían dejarse de juegos tontos? – pidió Mulder con dureza. Estaba sentado en una incómoda silla al centro de una comprimida habitación, bastante oscura, y obviamente contra su voluntad. Well Manicured Man había permanecido frente a él desde que llegaron, y no había dicho ni una palabra.
- Esperamos a alguien – dijo por fin.
- A quién? A Spender?!.. Tal vez murió de cáncer pulmonar en algún callejón- comentó, con mala ironía. Esta situación le ponía muy nervioso.. Y fue cuando alguien entró. En efecto, era Cancer Man. Pero no venía solo; Diana Fowley apareció tras él, cerrando la puerta. Spender se acercó a Mulder con su habitual cortina de humo, y le habló.
- Siento ser aguafiestas – comenzó a decir
- La maternidad no es algo seguro, sabe?  – A dónde quiere llegar, Spender?! – le encaró, con mucho terror detrás. Sabía que toda esta conversación llevaba a una sola palabra: Scully.
- Recuerda el secuestro de Allentown? – dijo, de repente.
- Claro que sí.. conozco bien las consecuencias. Scully sufrió mucho por eso, y ahora que tenía la posibilidad de dejar todo atrás, vuelve al principio con más dolor aun!! Por lo que ustedes le hicieron..!!
- Pronto dejará de sufrir – dijo Diana, metiéndose en la conversación. Esa frase dejó helado a Mulder. Siempre se negó a creer que Diana estaba involucrada con el consorcio…pero Scully se lo advirtió tantas veces…
- No sólo robaron todos sus óvulos, sino que le inyectaron uno.. infectado con el virus…
- Usted hace que todo esto parezca macabro. Yo lo llamaría.. un exitoso experimento genético – opinó CancerMan , exhalando el humo de su  cigarrillo.
- Maldito..!! – gritó, con los ojos llenos de lágrimas, lanzándolo contra la pared
- Va a darme la vacuna contra eso o lo mataré ahora mismo con mis propias manos!!!
- Queremos algo a cambio, Agente Mulder – dijo Well Manicured Man, en un tono extremadamente serio, obligando a Mulder a soltar al viejo fumador.
- Los colonizadores nos están presionando para que les entreguemos a uno de nosotros, como muestra sólida de nuestra fidelidad en el proyecto- pronunció Diana, mirando a Mulder directamente. Él entendió en el acto a qué se refería ella con eso, y no pudo dejar de sentir miedo.
- Quieren que me ofrezca como “voluntario” para no sé cuantos experimentos genéticos?!
- Sólo van a estudiarte, Fox. No te harán daño.. – murmuró, acercándose a él.
- No me toques! – le gritó, con un tono entre el dolor y la rabia.
- Es su decisión, Agente Mulder – concluyó Cancer Man, arreglándose su chaqueta
- Tendrá tiempo para pensarlo.. aunque no mucho, en verdad. En ese momento, unos hombres lo tomaron de los brazos y lo llevaron a otra habitación, más pequeña y oscura, donde lo dejaron a su suerte. Ahora él tenia la vida de Scully entre sus manos, y no sabia qué hacer. “Las cosas que se hacen por amor son siempre las más difíciles” había dicho Garganta Profunda, y tenía razón. Scully siempre estaba antes que su propia vida,y hoy era el momento para demostrarlo. De lo contrario, la vería morir poco a poco consumida nuevamente por un cáncer incurable…
- NO!! – gritó, llorando esta vez – Prefiero morir yo.

BASE MILITAR “EL RICO”
22: 30 PM
Se encontraba ahí, como un acusado esperando su sentencia de muerte. Ya había estado aquí antes con Scully, recordó Mulder, y muchas personas murieron calcinadas a manos de los rebeldes. Hoy, frente a los mismos escurridizos inescrupulosos del consorcio, escribía el punto final a una historia de siete años, entregándose a voluntad de los conspiradores.. sólo por Scully. Las brillantes y gigantescas puertas metálicas se alzaban desafiantes frente a él, como si quisieran comunicarle que se abrirían en cualquier momento,saliendo a la luz la prueba fehaciente de todas sus suposiciones y poco ortodoxas convicciones: Un ente extraterrestre en todo su esplendor.
- Es la hora – dijo uno de ellos, fijando la vista en las puertas. Un sonido angustiante se apoderó de todo el sitio en unos segundos, y el metal comenzó a moverse hacia los lados, dejando entre las puertas una luz cegadora y fulminante. Mulder no quería perderse ni un minuto de este espectáculo.. Una parte de él estaba emocionado, expectante.. pero la otra arte quería llorar a gritos por tener que irse, sin ni siquiera haberse despedido de Scully…  Cancer Man le hizo un gesto para que se adelantara un poco. Mulder obedeció, algo indignado por estar siguiendo instrucciones del fumador. Cuando ya comenzaba a divisar vagamente unas siluetas de baja estatura y extraña contextura, sintió una presencia. Sólo tenía esa sensación cuando una persona estaba cerca…
- MULDER..!!!!!!!!!!- Era Scully. Tenía los ojos hinchados y estaba pálida, pero eso no le impedía correr con todas sus fuerzas por entre los viejos amargados acercándose más a Mulder. Él se volvió hacia ella, y una lagrima rodó por su mejilla. Scully se detuvo a unos metros de él.
- No te vayas, Mulder.. – rogó, tratando de recuperar el aliento
- No mereces pagar por algo que sólo a mí me concierne… La figura de Marita Cuvarrubias apareció de pronto tras Scully, entendiéndose que fue ella la que avisó a su compañera de lo que estaba sucediendo. Su rostro estaba desfigurado y demacrado por las secuelas del cáncer negro que también la infectó, pero sonreía al ver que daba a Mulder la oportunidad de despedirse de Scully.
Well Manicured Man y Diana la miraron perplejos.. nunca se sabía cuando se podía confiar en ella.
- No digas nada, Scully.. por favor..sólo déjame hacerlo.. – tartamudeó.
- Vas a sacrificarte.. a rendirte frente a las personas contra las que hemos luchado por siete años..? – dijo, acercándose lo suficiente a él como para mirarlo a los ojos.
- Debo hacerlo.. – Ni siquiera te quedarías.. por tu hijo? – preguntó, rogándole, casi a punto de explotar en llanto.
- Es por él que estoy haciendo esto.. y por tí. Sé que si me voy, aseguro tu vida, y la del bebé… y eso es lo único que me importa. Saber que voy a ser padre sólo me da más fuerzas para regresar algún día… La ternura y generosidad de Mulder la emocionaban… pero más aún su amor por ella. Lo abrazó con toda la fuerza que le fue posible, derramando las lágrimas que ya no podía contener. En eso, divisó que una figura entre la luz refulgente se destacaba entre las demás, que seguramente eran los extraterrestres que ella siempre se negó a aceptar como reales. Era una figura femenina…
- Mulder.. – susurró Scully, logrando que su compañero se diera vuelta y viera lo que ella estaba viendo. Mulder ahogó un grito de sorpresa.. la reconoció de inmediato.
- Fox..? – dijo la figura a la lejanía, extendiendo los brazos hacia el agente federal. Mulder se alejó un momento de Scully, y caminó cauteloso hacia la mujer.
- Samantha..? – preguntó, aunque en realidad ya sabía la respuesta.
- Vámonos, Fox. Hace mucho que espero por este momento… Él sintió un halo de alegría al escuchar la voz de su hermana, después de tantos años sin saber nada de ella. Quería preguntarle tantas cosas; dónde había estado todo este tiempo, qué fue de ella. Pero pronto recordó a Scully… Se volvió hacia ella… La hora del adiós era inevitable. Se miraron un momento, profundamente, amargamente.. y entonces Scully no pudo más; corrió hacia él con desesperación, le tomó el rostro con las manos y lo besó con toda la pasión que lograba liberar. Mulder comenzó a llorar en silencio, respondiendo al beso de Scully lo mejor que podía, presionándola más contra él.
La escena era conmovedora para algunos conspiradores… indiferente para CancerMan.. repugnante para Diana, quien fruncía la frente en señal de repudio. Marita se alegraba de haber hecho algo bueno en su vida, después de haber hecho tanto daño en el anonimato.
Entonces Mulder se echó hacia atrás, enjugando las lágrimas de su rostro. Antes de irse, había algo más que debía hacer. Mulder miró a Well Manicured Man con severidad, y él comprendió inmediatamente. Pasó a Marita un pañuelo rojo de terciopelo, que envolvía algo en su interior. Ella caminó hasta los agentes, y pasó a Scully el pañuelo, quien lo abrió y descubrió un pequeño frasquito con un líquido viscoso amarillento, y una jeringa.
- Un trato es un trato – aclaró Marita, antes de retroceder
- El viejo británico es un hombre de palabra. Mulder siempre sintió un cierto respeto por aquel elegante e imponente inglés, o alguna vez algo de confianza, y hoy no había elección. Debía confiar en que aquel antídoto era el correcto. Scully, en un acto deliberado, sacó de su cuello el crucifijo que le regaló su madre y se erguió ante Mulder, poniéndoselo. No era la primera vez que él lo tenía; recordaba que lo conservó todo el tiempo en que Scully estaba desaparecida, y mientras lo tuviera sabía que ella estaría bien donde quiera que se encontrara. Mulder tomó la cruz con su puño y la apretó fuertemente. No quería irse… de eso estaba seguro, pero la vida de ella estaba primero. Scully lo abrazó por última vez, pero no fue capaz de mirarlo a los ojos.
Él tampoco se atrevía, pero se obligó a hacerlo. Le dijo adiós con la mirada… sin palabras.Se separó de ella lentamente, sin perderla de vista, caminando hacia atrás…Samantha lo tomó de la mano. Él sintió un ligero escalofrío ante ese contacto, pero se calmó al encontrarse con la tranquilidad y dulzura del rostro de su hermana. Avanzó hasta las puertas metálicas, al tiempo que muchos seres de baja estatura los rodeaban…Scully vio cómo la figura de su compañero se desvanecía entre la luz…
- Ya está hecho – dijo Diana en voz alta.
- Sí. Sabrá Dios si volverá… – suspiró Well Manicured Man.
- Lo hará – dijo Scully, con la garganta atragantada de tantas lágrimas pero con un tono de gran decisión – Lo hará, pues ustedes tan sólo han ganado una batalla, pero no la guerra… una guerra que Mulder y yo siete años luchamos por vencer, y así me tome otros siete, ganaré a costa de quien sea…

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Titulo: Cosas Difíciles III
Autor: Franmulder
Spoilers: One Son, FTF
Disclamers: Los personajes son (creo yo) propiedad de David y Gillian. The X Files es de Chris Carter, 1013 y la Fox.
Feedback: Tercera parte y final. Gracias a todos por sus comentarios, juro que los contestaré. Pero por sobre todo, gracias a todos los fieles fanáticos que dan vida a esta gran serie.

TRUST NO ONE TRUST NO ONE TRUST NO ONE TRUST NO ONE TRUST NO ONE TRUST NO
El aroma marino llegaba hasta su nariz como una suave brisa. Estaba vestida con un veraniego ensamble de maternidad, que combinaba a la perfección con sus ojos. Sentada en una silla playera sobre la terraza,leía una carpeta que parecía ser un expediente X, mientras acariciaba tiernamente su vientre abultado. Arregló sus gafas torpemente, cuando una sombra le cubrió un momento.
- Hay lugar para mi? – dijo Fox sonriente, señalando la ancha silla.Llevaba unos pantalones cortos y una camisa casual, y estaba descalzo.Dana lo miró de arriba a abajo, y le sonrió.
- Tú que dices? – dijo, dirigiendose a su vientre
- Qué..? Oh, ya veo.
- Qué dice? – Lo siento, Fox. Emily dice que has sido un padre desconsiderado y que no mereces sentarte junto a nosotras.
- Hey! Estás poniendo a mi hija en contra mía. Eso no es justo – levantó las cejas
- Crees que pueda hacerla cambiar de opinión?
- Porqué no lo averiguas? – Fox no se hizo esperar y se sentó cómodamente a un lado de Dana. La miró con ternura, y luego se acercó a su vientre.
- Escuchame bien, Emily Ann Mulder – sonrió – sé que he sido un mal padre, pero es que estoy bajo muchas presiones. Pero no te preocupes; todo está bajo control. Trata de entenderme..
- Te entendemos, Fox – murmuró Dana, con algo de seriedad – pero no lo aceptamos. Ya no soporto más estos sueños..
- Crees que es fácil para mi visitarte sólo cuando estás dormida? Lucho con todas mis fuerzas para…
- Volverás? – preguntó interrumpiendolo, con tanto miedo y angustia que esa palabra sonó como veneno en su boca.
- Qué más quisiera.. – respondió, mientras una lágrima bajaba por su mejilla..Despertó llorando. Otra noche más él se había aparecido en sus sueños sólo para mostrarle que se encontraba bien. Ya se cumplían dos meses de la desaparición de Mulder en aquella base militar, y desde entonces no ha tenido noticias de él mas que estos continuos <escapes nocturnos de su inconciente>, como ella le llamaba. Miró su reloj = 6:20 am. Se levantó sutilmente de la cama, y se detuvo frente al espejo. Cerró los ojos, evocó en su mente el rostro de Fox, y sonrió amargamente.
- Buenos Días, Mulder – murmuró, casi corriendo al baño a ver si detenía esas lágrimas que constantemente se agolpaban en sus ojos y que ya no podía disimular.

7:30 AM
MARZO 6, 2000
FBI HEADQUARTERS
- Como se siente hoy, Agente Scully? – preguntó Skinner, mientras cerraba la puerta de su despacho y comprobaba que las otras también estuvieran con llave. Dijo a Scully que se sentara en uno de los sillones y no en la silla frente a su escritorio. Se sentía muy preocupado por su inesperado embarazo.
- Estoy bien, Señor – sonrió Scully, levemente. El director le devolvió la sonrisa.
- No quiero que me cuente los detalles de su repentino embarazo. Sólo.. si se encuentra bien.
- Agradezco su preocupación. Ya le dije que estoy bien
- Scully sabía que Skinner se refería a Mulder, pero no quería hablar de ello
- Lo noto nervioso. Pasa algo? Era cierto. El director Skinner dejaba a relucir un nerviosismo extraño, y no paraba de caminar a través de la oficina. Frotaba sus manos constantemente, y se secaba el sudor de la frente con un pañuelo. Entonces se sentó, mirando a Dana con algo de miedo. Bajó la mirada, como buscando las palabras exactas a decir.
- Usted es la única que puede ayudarlo..
- hizo una pausa, para que Scully terminara de procesar aquello que había oído
- Ellos quieren regresarlo, pero la organización no dejará que eso pase. Necesita su ayuda.
- Ellos? Se refiere a ..
- Sus “hombrecillos verdes”, agente Scully. Nada saca con negarse a creerlo después de todo lo que ha visto.
- No sé cómo ayudarlo – sollozó.
- Yo le diré cómo – dijo, clavando su mirada en ella
- Mi vida terminará cuando ellos se enteren que le he contado esto, pero ya no importa. Ya no seré un títere.. no más. Se asustó un momento sólo de pensar en lo que iba a escuchar. Respiró profundo.. Skinner estaba arriesgando su vida, una vez más, para el bien de sus agentes predilectos.
- Escucho. – Vuelva lo antes posible a la base EL RICO.
- Ya lo había pensado, Señor, pero es muy obvio.
- Ellos pensaron lo mismo; saben que usted es demasiado inteligente para buscar a Mulder en el lugar más evidente. Es por eso que ahí está la respuesta. Lo dicho por Skinner sonaba comprensible.
- Y qué puedo encontrar ahí.. – dijo, aún no entendiendo a dónde quería llegar.
- El camino que la llevará hacia su compañero. La puerta hacia el otro mundo.. Los ojos de Scully se abrieron anonadados. <Al otro mundo?!> pensó, creyendo que haría la peor de las locuras. Skinner siguió relatando una por una las cosas que ella debía hacer, pero Scully no estaba convencida. Aún así, era la única, o tal vez, la última salida.

10:13 P.M.
BASE EL RICO
Dejó su auto en un lugar desolado cercano, y anduvo a pie el resto del camino. Quería pasar lo más desapercibida posible. Tuvo que detenerse a descansar varias veces, pues comenzaba a sufrir dolor de espalda.
- Sólo tengo dos meses y ya estoy en éstas. Cómo será a los nueve – murmuró, en una sonrisa fugaz. Entonces divisó la gran edificación, que se alzaba misteriosa y desafinaste. Se acercó a paso lento, tratando de ser lo suficientemente valiente para entrar y atenerse a lo que sea que presenciaría. Entró por un pequeño hueco en la reja, y contempló asustada las altas puertas de latón. Se escondió tras unas cajas, y se sentó a esperar un ruido ensordecedor, como le había dicho Skinner, a las 10:30 en punto. -

- – - – - – - – - – - – - – - – - – - – -
Unos pasos la despertaron. El cansancio y tristeza acumulados no la habían dejado dormir en esos dos meses de angustia, por lo que sentía mucho sueño la mayor parte del tiempo. Alzó la vista rápidamente, y se encontró con un auto elegantísimo estacionado muy cerca de ella. Dio gracias a Dios por no haber sido descubierta. Se ubicó lo mejor que pudo frente a las puertas, pero siempre exitosamente camuflada. CancerMan, Well Manicured Man y Strughold se hallaban erguidos uno junto al otro, en un insoportable silencio. Hasta que aquello cambió. Las puertas se iluminaron repentinamente, y comenzaron a moverse hacia los lados con velocidad. De entre la luz, una silueta conocida comenzaba a hacerse presente. Una figura que Scully reconocería en cualquier momento o circunstancia: Su Mulder.
Él se acercó con solemnidad hasta los conspiradores, caminando sin apuros. Traía en sus manos una cajita azul metálico, que sabrá Dios qué contenía. La pasó a Well Manicured Man, intercambiando luego una mirada de pseudo pesimismo. <Al menos se ve bien> pensó Scully, al verlo sano y salvo, ocupando la misma ropa con la que lo vio la última vez. Strughold dijo algo a Mulder que ella no alcanzó a oír; sólo captó cómo su compañero asentía pesadamente. Y fue entonces cuando los tres hombres retrocedieron sobre sus pasos, dejando a Mulder estático mientras ellos se alejaban. Bajó la cabeza, y a Scully le pareció que él sonreía. < Sería posible?> El motor del auto comenzó su marcha.
El destello de luz proveniente del encerado vehículo se perdió tras la reja, dejando una oleada de polvo tras de si. Scully sintió que era su oportunidad, y salió de su escondite hasta hacerse notar. Mulder ya había dado media vuelta y caminado hacia las puertas, pero se detuvo. Sintió una presencia tras de él. Cerró los ojos para comprobar su sensación, y le pareció tan real que quiso salir de dudas. Volteó lentamente su rostro, y se encontró con los ojos de Scully bordeando en llanto. No se dijeron nada. Simplemente corrieron hasta unirse en un abrazo desesperado y agonizante.
Scully no paraba de llorar, y Mulder trataba de tranquilizarla. Se sonrieron el uno al otro, y él tomó la palabra.
- Qué haces aquí.. – susurró tiernamente, secando sus lágrimas
- Si ellos te hubieran visto..
- Vine por ti – aclaró
- Skinner me dijo que vendrías hoy. Por eso estoy aquí; me dijo que estabas en peligro, y lo mismo creo yo. Qué te han hecho..? Estás bien?
- Sí, sí.. – rió, a lo que Scully se extrañó
- No estoy en peligro; ya no. No sabes lo que he descubierto, Scully.. Es increíble… Dana lo miró pidiendo explicaciones, y Mulder acarició su mejilla.
- Garganta Profunda dijo “Burlar a la organización”, recuerdas? Pues ahora lo entiendo! Él lo sabía todo, pero quería que yo lo descubriera..! – Saber qué?! Qué has descubierto?! – preguntó, intrigada.
- La cura – pronunció, y Scully abrió sus ojos de perplejidad – La inmunidad científicamente respaldada al cáncer negro, no el “intento” de salvación que por años estos viejos decrépitos han creído poseer.. – Pero cómo..? Mulder hizo que se sentara. La veía muy nerviosa, y no había porqué estarlo, aunque él miraba constantemente hacia las puertas esperando que algún “hombrecillo verde” viniera en su búsqueda.
- Samantha – sonrió – Sam ha estado trabajando en la cura durante todo este tiempo.. por eso no podía comunicarse conmigo; temía que los conspiradores se enterasen de sus experimentos. Les ha hecho creer que trabaja para ellos, pero en realidad sólo se estaba ganando su confianza, para que no interfirieran en su proyecto personal. Allá afuera he descubierto una altísima organización de vida, Scully. Y Sam ha trabajado a sus espaldas desde siempre.. La inteligencia la heredó de mi – bromeó.
- A espaldas de los colonizadores..?
- Y también de los conspiradores. Sólo ella y yo sabemos de esto. Ahora tú..
- le sonrió.
- Cómo es posible..?
- Scully, a pesar de las palabras de Mulder, estaba muy confundida.
- Yo tampoco lo creí al principio, hasta que Sam me mostró su laboratorio. Trabaja en experimentos genéticos para la colonización. Ha elaborado en secreto la supuesta cura para ellos, trabajando en contacto directo con el virus. Pero sólo les ha dado pinceladas de un gran cuadro.. Ella sabía que algún día yo la encontraría y entonces..
- Esto es muy importante, Mulder – comentó, como demostrandole que la hazaña de su hermana era más crucial de lo que había pensado
- Si ese descubrimiento es cierto, entonces muchas vidas se salvarán.. Mulder asintió. Saco de su bolsillo un frasquito con un líquido blanquecino, y lo puso sobre la mano de Scully.
- La sustancia milagrosa, Dra. Scully.. – sonrió satisfecho
- Sam ha probado los prototipos.. todos en ella misma, lo que la ha dejado muy mal, aunque no quiera decírmelo. Ella es.. un híbrido real, Scully – se enserió – ahora sufre síntomas parecidos a los provocados por nanocritters defectuosos.. o manipulados – dijo, aludiendo a Skinner sin disimular.
- Pero halló la cura definitiva – concluyó Scully, palpando el frasquito.
- Esa es su excusa – suspiró – pero yo quiero sacarla de ahí. Ya cumplió su objetivo.. puede irse si se lo propone, al igual que yo. Pero no podemos precipitarnos.. No alcanzó a decir más, ya que varios seres aparecieron entre la luz. Mulder se reincorporó lentamente y comenzó a caminar hasta ellos.
- Mulder..? – murmuró a la lejanía
- Cómo puedo sacarte de ahí..?!
- Yo iré hasta ti.. – gritó. Se detuvo un momento, la observó cuidadosamente y sonrió, mientras la luz que se reflejaba en sus lágrimas hacía brillar toda su cara
- Feliz Aniversario.. Scully también le sonrió. Se levantó e inconscientemente quiso caminar hasta él, pero una presencia tras de ella la hizo detenerse.
- No tan rápido, Agente Scully! Se volteó con suavidad y no le gustó mucho a quien se encontró en frente. Diana Fowley.. tan desagradable e inoportuna.. Dana jamás se alegró de odiar a nadie, pero la Agente Fowley era la gran excepción. Estaba parada ahí, apuntándole sin dudas a la cabeza.
- Diana! Qué haces aquí?! – grito Mulder, al ver que la vida de Scully peligraba. Los extraños seres permanecían quietos tras de él, como simples espectadores.
- No dejaré que lo hagas, Fox! Un trato es un trato.. – decía, mientras se acercaba a Scully con cautela. – No pretendo nada, Diana! Sabes bien a qué vine hasta acá hoy.. estoy regresando ahora!
- La Agente Scully vino para salvarte, lo sé. No puedes engañarme.
- Diana.. – Mulder trato de hablar más pausadamente
- No hagas una locura..
- Lo siento, Fox. Lamento que no haya otro destino para tu compañera.. Estaba dispuesta a apretar el gatillo cuando Scully se le acercó lo suficiente para lograr un pequeño forcejeo. Las dos eran muy fuertes, y no se dejarían vencer tan fácilmente.. Hasta que se oyó un disparo. Quedaron frente a frente en una mirada penetrante y llena de pánico. Mulder ahogó un grito de angustia al pensar cual de las dos fue herida. Pero su respuesta no se hizo esperar: Diana cayó de rodillas al suelo, y luego de bruces, arrojando el arma unos cuantos metros lejos de su cuerpo. Scully estaba pálida, sin habla. Cayó de rodillas también, y Mulder corrió hasta ella.
- Te encuentras bien..?! Estás herida..?!
- Estoy bien, Mulder – balbuceó, tratando de recuperar el aliento, apoyandose en Mulder para levantarse. Él se agachó un segundo ante el cuerpo de Diana, y comprobó sus signos vitales.
- Esta muerta – concluyó seriamente.
- Perdóname.. yo no quería..
- Schhh.. – Mulder la abrazó – no fue tu culpa. En eso, Scully diviso que el número de seres había aumentado considerablemente. Mulder entendió que algo malo estaba sucediendo, cuando  descubrió que algunos de ellos cargaban a alguien sobre sus espaldas, caminando hasta él. Palideció al comprender que se trataba de Samantha, quien se encontraba en pésimas condiciones.
Ellos corrieron hasta ella, mientras los seres la dejaban sobre el piso. Mulder miró fijamente a uno de ellos, que se veía más grande e imponente que los demás. Un especie de líder, según Scully. Al parecer se comunicaban por telepatía, lo que dejó a Dana aún más absorta.
- Qué sucede..?! – preguntó Scully.
- Hay que sacarla de aquí. Me está pidiendo que nos la llevemos… que salgamos de este lugar lo antes posible. No sé que está sucediendo, Scully.. pero no me gusta nada. Scully estaba confundida, pero no había tiempo para reflexiones. Tomaron a Samantha entre los dos, y corrieron despavoridos. No muy lejos, encontraron el auto de Scully. Subieron rápidamente, pero la maniobra automovilística de escape de Mulder se vio interrumpida por una gran explosión tras de ellos. Ante sus consternados ojos, la base EL RICO era historia.

12:52 P.M.
MULDER’s APARTMENT
Mulder estaba esperando, sentado en la sala, a que Scully saliera de su habitación y le dijera algo sobre el estado de su hermana. Estaba nervioso.. la alfombra comenzaba a llenarse poco a poco de miles de cáscaras de semillas.. hasta que Scully apareció.
- Cómo está?! – preguntó Mulder, levantándose en el acto.
- No voy a ocultartelo, Mulder – susurró – Creo que.. no pasará de esta noche. No podemos llevarla a un hospital; sabes bien que ni el mejor médico del mundo puede contra esto. A pesar de que supuestamente debería ser inmune al virus, su estado de hibridez mezclado con la innumerable cantidad de prototipos autoinyectados organizó un caos en su sistema. Temo que.. – subió el tono de voz – esos bastardos sabían todo acerca de sus experimentos desde un principio, pero también sabían que el cuerpo de Samantha, al probar la cura en ella misma, no sobreviviría para contártelo.
- Pero lo hizo – dijo, quebrando su voz – y juro que esto no se va a quedar así..
- Quiere verte. Entraron a la habitación a oscuras, ya que uno de sus síntomas es una extrema sensibilidad a la luz. Mulder, desesperadamente triste y serio, se sentó en una silla junto a ella, tomándole la mano. Dana se sentó a los pies de la cama, arrugando su frente por un repentino dolor en su abdomen. Trató que Mulder no lo notara; ya eran demasiadas preocupaciones.
- Fox..?
- Aquí estoy – sollozó.
- Te extrañé tanto.. – dijo, comenzando a llorar.
- Y yo a ti.. – lloró, abrazandola como tantos años quiso hacerlo.
- Tienes que dejarme morir, Fox.. Ya hice todo lo que debía hacer..
- No.. no puedo. Después de tantos años ahora te encuentro.. y no quiero dejarte ir.. Por favor, no me dejes solo..
- Nunca has estado solo, Fox.. – dijo, tomando la mano de Scully y poniendola sobre la mano de Mulder
- Tienes una vida ahora, como la que siempre soñaste. Tú debes terminar este camino por mí.. y dejarme ir..
- No..! Samantha..!
- No son tan malos como parecen, Dana.. – balbuceó, con una voz cada vez más débil, aludiendo a los extraterrestres
- Ahora tienes la cura en tus manos. Sabes bien qué hacer con ella. De ti depende que la raza humana permanezca..Dana sintió que un peso muy grande caía sobre ella.
- Haré lo que pueda.. – Tienes que prometerme que.. vas a cuidar a Fox..
- Lo prometo – murmuró.
- Sam, no te duermas.. te lo ruego..!
Pero ya era tarde. La vida de Samantha se escapaba entre sus frágiles manos, dando una última mirada de ternura a su único hermano. Mulder la abrazó más fuerte contra él, llorando desconsoladamente. Scully se le acercó sutilmente, y lo separó de su hermana.
- Déjala ir, Mulder – sollozó
- Ya ha sufrido bastante.. Mulder la apartó con suavidad, besándole la frente, para luego salir con rapidez de la habitación. Scully salió poco después, y lo encontró sentado en el sofá, tomandose la cabeza con las manos.
- Acaban de llamar. Skinner está muerto – balbuceó Mulder, buscando algo de tranquilidad en su interior. Scully lo miró consternada, pero en el ondo sabía que eso sucedería. Se sentó en silencio, y tomó una de las manos de Mulder, llevándola hacia su vientre abultado.
- Puedes sentirlo? – dijo, tratando que las lágrimas no salieran esta vez
- Es cierto: tenemos una vida ahora. Es tiempo que todo esto termine, para poder vivir en paz.. La miró profundamente. Se llevó un momento las manos al cuello, y se quitó la cruz que Scully le había dado antes de irse. Se acercó a ella y se la puso, besándole la frente.
- Ya no la necesito.. Desde hoy, siempre estarás conmigo, pase lo que pase..Iba a decir algo más.. pero le fue imposible, pues una luz cegadora entró por la ventana con violencia. Se acercaron a ésta con lentitud, y no podían creer lo que estaban presenciando. Una nave de gigantescas magnitudes se posaba sigilosa sobre la ciudad, abarcando varios kilómetros, según Mulder. Era idéntica a la nave que vieron en la Antártida, y que luego desapareció.
- Ha comenzado.. la colonización? – dijo Scully, con temblor en su voz. Mulder permaneció en silencio, y luego abrió los ojos de espanto al comprender lo que sucedía.
- Lo saben! Lo descubrieron todo, maldita sea!
- A qué te refieres?!!
- Los experimentos secretos de Samantha. Los colonizadores lo descubrieron, por eso vimos explotar la base militar. Se sintieron amenazados.. traicionados. Adelantaron el proceso como una simple venganza.. Scully sintió cómo sus piernas comenzaban a tambalearse, impidiéndole permanecer de pie. Retrocedió en busca del sofá, y al sentarse, el dolor en su vientre comenzó otra vez, pero ahora con más fuerza. Mulder se asustó al verla así, y al preguntarle por aquello, ella no supo qué decir.
- No lo sé, Mulder. Supongo que he estado muy nerviosa últimamente.. Los gritos provenientes de la calle llamaban a un gran pánico colectivo. Muchas sirenas se encendieron simultáneamente, y Scully tuvo que tapar sus oídos para que no estallara su cabeza. <Es el fin>, pensó Mulder, al notar que varias naves más pequeñas se aglomeraban en torno a la nave nodriza. De pronto tuvo una idea. Saco del bolsillo de Scully el frasquito con la cura y se la inyectó aprovechando su debilidad. Ella, al sentir una extraña sensación en su brazo, y al ver el frasco vacío en la mano de su compañero, lo miró con miedo.
- Pero.. Mulder.. qué pasara contigo? No tuve tiempo de reproducir la sustancia..
- No pienses en eso. Lo importante es que tú y la bebé sobrevivan. Ya veremos como salgo de este lío.. – sonrió tan forzadamente que Scully supuso que Mulder tenía tanto miedo como ella
- Vamonos. Dentro o afuera nos encontrarán de todos modos. Salgamos de aquí. La tomó de la mano y se levantaron. Miró por última vez hacia su cuarto dónde yacía el cuerpo inerte de Samantha, y suspiró. Caminaron fuera del departamento, y una vez en la calle, se sumaron inconscientemente a la confusión global. En el horizonte visible, se podía apreciar un sin número de personas que se acercaban a paso ligero. Casi al mismo tiempo, las naves comenzaron a desaparecer tan pronto como aparecieron, como si escaparan..
Mulder no necesitó de mucho para develar la identidad de aquellas personas. Casualmente no tenían rostro.. Exacto. Los Rebeldes.
- Mulder, tengo miedo..
- También yo. Uno de los rebeldes se les acercó, y dirigió su cabeza hacia la gente de los alrededores. Tomó el aspecto de uno de ellos, y con una mirada de furia, provocó fuego en cada centímetro del pavimento. Los agentes trataron de alejarse de las llamas, pero los paralizó una fuerte luz, como la que atestó el departamento hace unos minutos. Pudieron ver ahora que ésta provenía de una nave extraña, no como las otras, que se posó justo sobre ellos. Aquel destello los envolvía, mientras mucha gente moría calcinada frente a sus narices..
- Esa luz.. – susurró Scully
- Mulder, recuerdo esa luz.. la luz que vi momentos antes de ser secuestrada..
- Se apegó lo más que pudo a su compañero
- No me dejes..
- Jamás.. Cerraron los ojos. Un silencio aterrador inundó su entorno en ese momento, y se abrazaron en un inservible acto de protección, mientras sus pies se despegaban lentamente del suelo tibio..
Presente: Confuso. Futuro: Incierto. Sería un viaje largo..

THREE YEARS LATER FBI HEADQUARTERS
WASHINGTON D.C.
Al centro del oscuro despacho, Blevins se retorcía tras su escritorio encontrando una cómoda posición. A su lado, CancerMan aplastaba una colilla de cigarrillo, sin despegar la vista de aquel nuevo agente, de unos 35 años, sentado frente a él visiblemente nervioso.
- A quien esperamos? – preguntó el novato.
- A su compañera – contestó CancerMan. <COMPAÑERA> pensó, <Sigo pensando que es innecesario. Las mujeres creen cualquier cosa que se les pone por delante.. Espero que no se convierta en un estorbo>. Sus pensamientos volátiles se vieron interrumpidos por unos cuantos golpes a la puerta. Ésta se abrió, dando paso a una chica con traje ejecutivo, de unos 30 años, poseedora de un rostro suave e impasible. Blevins le dijo que se sentara junto al otro agente, quienes intercambiaron una sonrisa cortés.- Iré directo al punto sin rodeos. Como ya sabrán, se les ha asignado la sección de los “Expedientes X”. Debo suponer que no necesito detallarles de qué se trata.
- Esa sección es bastante renombrada entre la academia, Señor. Es un honor para mí que me la hayan asignado.
- Pienso igual – sonrió el agente.
- Bien. Quiero un informe completo, y racional – enfatizó esa palabra – de cada caso.. Y ya que es la primera vez que se ven, haré las presentaciones: Agente Special Simon Dexther.. Agente Special Marion Faraday..Se miraron con curiosidad, estrechandose la mano.
En ese momento Blevins recibió una llamada, y se excusó por tener que salir unos minutos. CancerMan le siguió, quedandose los dos agentes frente a frente.
- Ya que seremos compañeros, Faraday.. – comenzó a decir Dexther, tras un suspiro – me gustaría saber algo de ti.
- Claro – sonrió.
- Dime si me equivoco: Psicóloga, doctorado en Yale de Parapsicología, egresada con méritos de la academia del FBI.
- Yo no pude decirlo mejor – murmuró, y luego lo miró a los ojos – Doctor en Medicina, master en Oxford de Física Cuántica, primero de su clase en la academia del FBI.Dexther asintió, conforme.
- Somos un buen equipo. Supongo que trabajaremos lo mejor posible con tal de solucionar la mayoría de casos y, así, cerrar esta sección de charlatanería.
- Disculpa?- pronunció Faraday, algo dolida – Estar en los Expedientes X ha sido el sueño de mi vida, luego de la desaparición de los agentes Mulder y Scully.
- Si, conozco la historia. Se le relaciona con el gran supuesto aviamiento OVNI de hace tres años. Nunca más los volvieron a ver. Mucha gente dice que están entre los varios cuerpos calcinados que encontraron aquella vez.
- Otros dicen que simplemente escaparon y se refugiaron fuera del país, ya que el FBI los separaría al enterarse de su relación. Deben haber sido una hermosa pareja..
- Sí, sí.. basta de romanticismo. Esto de las “Ciencias Ocultas” o lo paranormal son nada más que ociosidades. No hay nada que la biología o a física no pueda explicar.
Faraday no pudo evitar soltar una carcajada, lo que irritó un poco a su compañero.
- No puedo esperar a mi primer caso – le encaró sonriendo, caminando hasta la puerta – me encantará ver cómo se lleva más de una sorpresa, agente Dexther..
Dexther le devolvió la sonrisa, aunque un poco más amarga, admirando por primera vez la belleza de su compañera.
- Ya lo veremos.. Salieron al pasillo caminando con soltura, uno al lado del otro, pensando en la nueva vida que comienza. En dirección al ascensor, Dexther captó en el maletín de Faraday una carpeta sobresaliente. Leyó disimuladamente la inscripción, y no se sorprendió al enterarse del contenido. “Expediente n-07738/ Agentes Especiales Dana Scully y Fox Mulder”
- Veo que ya conozco el primer caso. Muy interesante.. – comentó cerca de su oído, adivinando su reacción – Porqué creo que nos está prohibido investigar ESE caso en particular..? Deberíamos seguir el protocolo..
Faraday suspiró, como si reconociera que aquella carpeta la “robó” del material confidencial del FBI. Era un tópico en ella desobedecer a sus superiores, y tentar constantemente a su suerte.
- No confíes en nadie, Dexther.. sólo en tu compañera..
THE END

Cuidado con lo que deseas

•julio 20, 2009 • Dejar un comentario

Titulo:Cuidado con lo que deseas 1/2
Autor:Lorena
E-mai:mgag0010@enebro.pntic.mec.es
Rating:PG-13
Spoilers: No creo que tengas ningún problema, a menos que lleves seis temporadas y una película de retraso Summary:¿Y si (por una vez) pidieras un deseo a una estrella fugaz y se te concediera?
Disclaimer (¿Realmente alguien le presta atención a esto?) Aunque haya sido la que me haya estrujado los sesos para hacer esta historia, los personajes son propiedad de CC, la 1013 y DD y GA, yo solo los he cogido prestados un ratito.
Dedicado a -Isma, por no huir cuando no paro de hablar de Mulder y Scully y animarme a seguir escribiendo -todos los shippers del planeta, si seguimos unidos ¡triunfaremos! -a CC, por haber nacido y haber conseguido lo que ha conseguido -a los exterminadores de abejas, por la responsabilidad de su cargo ¡seguid así y puede que en la segunda película podamos acabar la escena del pasillo!

CUIDADO CON LO QUE DESEAS 1/2

Cada uno en su casa 12:53 p.m.
Es tan humillante.. y yo soy tan estúpida. Si lo sabía, yo lo sabía. ¿Pero como pude ir con él? Es que no aprendo, oye. -Una mujer dice haber sido violada por nadie. Nos vamos a Virginia dentro de una hora. ¿te recogeré como a las ocho, ¿vale? Y se va sin esperar una respuesta mía. Y yo voy y le acompaño. Y examino a la mujer. Y asisto al interrogatorio. Y soporto las burlas de los policías que allí había y la del inspector al decirnos que Sarah –así es como se llamaba la mujer– se había escapado de un manicomio y que se enarcarían de llevarla a donde tiene que estar.
Entonces ya no puedo más y le digo a Mulder que esto a sido una pérdida de tiempo, como tantas otras veces, y que me marcho a Washington por la mañana. Durante el viaje en avión ninguno de los dos habla. Mulder se pasa todo el rato mirando expediente viejos y yo reviso las notas de este caso. Cuando llegamos a Washington Mulder se ofrece a llevarme a casa y yo acepto. Hablamos del tiempo y de lo diferente que es Virginia a Washington. Ahora, acabo de salir de la ducha y miro por la ventana a la inmensa ciudad pensando ¿qué estará haciendo Mulder ahora? ¿qué le estará rodando por la cabeza? Como me gustaría ser él para saber como piensa. (en ese momento, y sin que ella se diera cuenta, una estrella fugaz cruzó el cielo) Creo que me iré a la cama, no se por que pero creo que mañana no va a ser un buen día.

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Bueno, la verdad es que ese policía rubio-teñido se pasó un poco con ella. Pero no tenía por que ponerse así con migo. ¿Cómo iba a saber yo que la mujer se había escapado de un manicomio? Parecía un clásico Expediente X. No tenía por que enfadarse tanto. Fue a mí a quien llamaron. Y yo hice el interrogatorio. Y le suplique para que la examinara. Pero ¡hay como se puso cuando supo que era mentira! Que si todo es por mi culpa, que si es una perdida de tiempo y bla, bla, bla, y que se iba a Washington por la mañana. Durante el viaje en avión ninguno de los dos habla. Scully se pasa todo el rato mirando las notas de este caso y yo revisando expediente viejos.
Cuando llegamos a Washington me ofrezco llevarla a casa y ella acepta, claro. Hablamos del tiempo y de lo diferente que es Virginia a Washington. Ahora, estoy comiendo pipas mirando por la ventana a la inmensa ciudad pensando ¿qué estará haciendo Scully ahora? ¿qué le estará rodando por la cabeza? Como me gustaría ser ella para saber como piensa. (en ese momento, y sin que él se percatase, una estrella fugaz surcó la ciudad) Creo que me iré a la cama, no se por que pero creo que mañana no va a ser un buen día

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7:45 a.m. Pi, pi, pi, pi, pi, Maldito despertador. Como odio ese sonido. Ya ahora tengo que ir al trabajo a un despacho sin ventanas repleto de expedientes que no me interesan lo mas mínimo y donde esta la única persona en el mundo que siempre consigue sorprenderme con una nueva estupidez. Mulder! Me levantaré (vaya, recordaba esta cama más alta), me pondré las zapatillas ( y mis zapatillas han debido de encoger, por que casi no me entran los pies) y me lavaré la cara. Voy a coger la pinza para recogerme mi pelo pelirojo. Marrón y corto! ¡Mi pelo es marrón y corto! Me miro al espejo (que por cierto está más abajo que ayer) y veo la cara de Mulder mirándome! Vale, cálmate. Es una un sueño. O una pesadilla. Pero no, vuelvo mirarme y es la cara de Mulder la que veo, no la mía. Y vaya cara. Todos esos pequeños defectos que tiene hace que se resalten más sus virtudes. Sus pequeños ojos hundidos hacen que su mirada sea más intensa y hacen que cuando me mira desee tener un par (bueno, seamos sinceras, unos cuantos pares) de centímetros más de piernas, una talla más de sujetador y una mamola menos prominente; sus labios de no-se-de-que- demosnios-estás-hablando que pone cuando no sabe que decir me dan unas ganas irrefrenables de morderlos y bueno, tengo extrañas fantasía con su monumental nariz.
Pero por lo demás podría pasar perfectamente por un modelo de Armani. Es alto, musculoso, elegante Alto. Muy alto. Ahora puedo ver el tercer estante de mi armario ¡mi pinza azul! Sabía que la había dejado en alguna parte. Esto de ser Mulder no está tan mal. ¿Pero que estoy diciendo? Hasta a se me esta pegando su humor negro. ¡Quiero recuperar mi cuerpo! Oh, dios. ¿lo tendrá Mulder? Lo mejor ser que me encuentre con él en la oficina para aclarar las cosas. ¡Es el mejor momento para que tenga estropeado el teléfono móvil!
Desayunare, me vestiré.. ¿Con que? No tengo ninguna ropa adecuada con la que vestir un cuerpo tan grande, no puedo usar uno de mis trajes por que no le entraría. Y ahora que lo piensa tampoco tengo calzado apropiado. ¡Bueno Dana, ardua tarea la que te espera!

——————- –
Buenos días, DC. Aquí estamos para intentar alegrar las mañanas de lo que tenemos que trabajar Ya era hora de que sonaras. La próxima vez creo que me comprare uno de esos que se programan electrónicamente. Si. Voy a levantarme ( la cama es más alta que ayer o me lo parece a mi), voy a lavarme la cara. Pero antes me retirare el pelo por que me molesta ( vaya, nunca me había fijado que tuviera el pelo tan largo) Pero ¡es rojo! ¡Mi pelo es rojo! Intento mirarme en el espejo (con un poco de dificulta por que está más alto que ayer) y veo a *Scully* con el pelo despeinado. Me miro a *mi mismo* y veo que la camisa con la que me acosté anoche esta abultada en el pecho y que tengo las piernas más suaves que jamas he tocado ¡ni un solo pelo! ¿Pero es posible? Intento razonar las cosas. Yo estoy en el cuerpo de Scully, a sí que supongo que Scully ocupa ahora el mío (OH, DIOS MIO) ¿pero es que siempre tienen que ocurrirme a mí estas cosas? Si no es un fallo en el sistemas de propulsión de una nave será una alienación planetaria, o una plaga de cucarachas asesinas. En cualquier caso siempre acabo en el cuerpo de otra persona. Aunque este no esta tan mal (comparado con el de Morris ¿o qué os pensabais?) Será mejor que me vista y vaya a la oficina. ¿y que me pongo? (eso no habrá sonado a chica verdad ¡¡Tengo que volver a mi cuerpo inmediatamente!!!)

———————-
Oficina central del FBI.
8:32 a.m.
Bueno, no creo que vaya tan horrible. La camisa que Mulder se dejo olvidada en mi casa aquella vez que llovió tanto no esta tan estropeada, y los pantalones que Bill me presto cuando pinté mi apartamento no han quedado tan mal después de plancharlos. Lo que no sé si da un poco el cante son las zapatillas de deporte. No es el traje reglamentario del FBI pero.
-Vaya Mulder, como Dana te vea así vestido no querrá ir a la cuarta dimensión
-¡Dana. La agente Scully y yo no vamos a ninguna dimensión, listo! -Le digo al extraño personaje que se me había acercado. Pense que sería uno de esos extraños personajes que aún se atreven a saludar a Mulder en el FBI. Iba pulcramente vestido y me miraba divertido.
-Eh, tranquilo, eras tú el que querías ligar con ella, ¿recuerdas? Vamos, ¿no paras de hablarme de ella y ahora la llamas agente Scully? Que hablas conmigo, Spooky, no le voy a ir con el cuento a nadie. Aunque si ya no te interesa, un servidor se ofrece voluntario.
-¿Quieres decir que yo te- ella te interesa?
-No contestare a menos que sea en presencia de un abogado. No quiero que peligre mi integridad física. Y hablando de físico, ahí llega tu agente Scully. Bye.
Seguí el brazo del extraño personaje que señalaba el pasillo y *me* vi llegar. Casi me caigo de impresión. Si no lo has vivido nunca verte venir hacia ti no es una experiencia agradable. Creedme.
Demasiado bajita. Bajita y pelirroja. Esa es la primera impresión. Y el andar, brusco y sin movimiento de caderas. Más propio de un tío que de una señorita. Pero claro, es Mulder que el que esta caminando. Entonces me pregunto si habré estado andando como una chica ( pobre Mulder, siniestro y gay) Creo que Mulder había tenido el mismo problema que yo al tener que vestir un cuerpo que no es el suyo.
Y Mulder no es precisamente un buen modisto. Venia vestido, perdón , vestida, con una camisa arremangada que se notaba a primera vista que era cinco tallas más grandes, y el bajo de los pantalones metido desastrosamente sobresalía por encima de las zapatillas de deporte. Menuda coincidencia. Se acerca a mí y me agarra del brazo, como cuando va a decirme algo confidencial, solo que esta vez es algo extraño por que soy yo la que estoy más alta.
-hola ¿Scully?
-Si, ¿Mulder? El asiente y me conduce hasta nuestro despacho.
En aquellos momentos ( y nunca pense que yo llegara alguna vez a pensar esto) me alegré de que estuviera en el sótano y que no tuviera ventanas.

———————
Oooooggggghhhhh!!!! Es asqueroso. ¿Cómo consigue soportarlo Scully? Cuando salí de mi coche y me proponía entrar el las oficinas unos tipos que estaban en la puerta se me quedaron mirando mientras me acercaba hacia ellos, me abrieron la puerta ‘educadamente’ mientras me hacían un repaso de arriba abajo y se quedaron babeando cuando entré en el edificio. No les di un puñetazo a cada uno por que me sacaban una cabeza. Luego, cuando me dirigía hacia el ascensor, había unos jefazos del departamento antiterrorista hablando sobre el uniforme de las agentes, que debía ser una falta muy corta ‘a juego’ con una camiseta ajustada con un escote muy generoso.
Se callaron cuando entre en el ascensor mientras ahogaban unas risitas de complicidad cuando vieron my atuendo. Idiotas. Me preguntaron a que piso iba, a lo que yo respondí marcando un número en el ascensor. Volvieron a reír. Me sentía indefenso entre sus lascivas miradas. Cuando el ascenso paró en mi piso salí de allí tan rápido como pude y sin saludar. Ellos si me dijeron adiós y reo que uno me tocó el trasero. Oooooooggghhhhh!!. Solo de pensarlo me da nauseas. Entonces *me* veo en el pasillo hablando con Ed Pink. Mi corazón multiplicó por tres el ritmo de sus pulsaciones.
No estaba preparado para ver*me* así, de sopetón. Veo que Ed se marcha cuando me ha visto llegar. Mejor, a saber que le habrá dicho a Scully creyendo que era yo. Ed es una de las pocas personas con la que tengo una especie de ‘amistad’. Lo conocí el día que su novia, una ambiciosa periodista, lo dejo por un tío que ganaba 5ooo al mes. Desde entonces compartimos una extraña relación de confianzas: el me lo cuenta todo y yo se lo cuento todo, pero si nos preguntan no nos conocemos.
Camino hacia Scully sin saber muy bien que decir y me acerco a ella.. él, o lo que sea. (vaya, pues si soy alto, demasiado, y tengo unos hombros demasiado anchos)
-Hola ¿Scully? Aventuro a decir. Ella asiente mientras me susurra
-¿Mulder? Yo asiento también y la conduzco hasta nuestro despacho. Nunca me alegre tanto de que estuviera en el abandonado sótano y que no tuviera ninguna ventana. Pero casi no nos da tiempo a llegar por que Skinner nos intercepta justo cuando íbamos a entrar y nos dice que quiere hablar con nosotros en su despacho por lo del caso de Sarah McGregor.
Scully me mira con esa cara que pongo cuando quiero decir todo-es-culpa-tuya, y yo le respondo con una de sus sonrisas pícaras, de esas que tanto me gustan. Skinner, ajeno a nuestro juego de gestos nos condice a su despacho y nos indica que nos sentemos.
-¿Han cambiado los uniformes de los agentes?
-Es que venimos de correr Es lo primero que se me ocurre decir. Yo creo que no lo hice tan mal teniendo en cuenta la situación, pero Scully bajo la cabeza como pensando Tierra, trágame.
-¿A las ocho y media de la mañana?
-Somos madrugadores. Supongo que Skinner no se lo tragaba, pero no creo que quisiera saber realmente lo que ocurría.
-Lo que he venido a decirles es que la oficina de Virginia nos ha comunicado que ha aparecido una testigo de la supuesta violación de la señirota McGregor al decir supuesta está mirando a Scully, que me lanza una mirada tan aterradora que no vuelvo a abrir la boca durante toda la reunión. Nunca pensé que yo pudiera hacer gestos tan terroríficos.
-y los agente encargados del caso agradecerías que la interrogaran con el fin de determinar si su testimonio es viable. Se encuentran en la sala de interrogatorios del departamento. -Si, claro señor -Se apresura a decir Scully, se levanta y me arrastra fuera -Pero antes será mejor que se cambien de ropa
-Por supuesto, señor. Adios, señor.
-¿agente Mulder, se encuentra bien?
-Si, si, señor. Scully me conduce a una esquina del pasillo, parece alterada.
-¿Pero se puede saber que te pasa, Scull…; Mulder?
-¿Qué que me pasa? ¡¿Qué que me pasa?! Me pasa que esta mañana se me han quemado las tostadas, mi coche no arrancaba por que la última vez que lo lleve al taller me atendió un mecánico que no tenía ni idea y ahora soy otra persona ¿qué te parece?
-Para mi tampoco ha sido el mejor día de mi vida, ahora mido poco más de metro y medio, he sido objeto de burlonas insinuaciones y me han tocado el culo
-¡¡¿Qué?!! ¿Qué te han tocado el culo?!! ¿¿MI culo!! -Sssshhh, habla más bajo. Lo mejor sea que nos calmemos, nos cambiemos de ropa y terminemos con el interrogatorio lo antes posible para hablar de cosas más importantes. Veo que Scully baja la cabeza sin atreverse a mirarme. Entonces, algo compungida me dice -Antes tengo que hacer algo

————————-
¿Pero por que me tiene que pasar esto a mí? ¿No es suficiente con que haya sido objeto de experimentos, haya estado a punto de morir infinidad de veces, haya salido bien parada de decenas de cuarentenas, me haya despertando de montones de comas, haya superado un cáncer terminal, haya perdido a una hija que no recordaba haber tenido y la posibilidad de tener mas; que me las tenga que ver todos los días con vampiros, monstruos, mutantes, aliens, chicas poseídas, tatuajes parlanchines, gorditos que cambian de apariencia, entomólogas en pantalones cortos y detectives rubias? ¿También tengo que ser la víctima de la naturaleza?
-Tengo que ir al servicio
-¿Que?
-Si, créeme, no me lo estoy inventando, y preferiría no tener que hacerlo, pero es una gran necesidad. Tarda unos segundos en contestar.
-Yo te esperare en el coche. El tuyo, quiero decir el mío. Y se aleja lentamente por el pasillo. Yo me encamino hacia los servicios rezando para que estuvieran vacíos. Entro y está todo normal: los lavabos los espejos hasta que me doy cuanta de que es el servicio de chicas. Salgo precipitadamente de allí esperando que nadie me haya visto (Siniestro, gay y pervertido, sería demasiado para Mulder) pero ya es demasiado tarde. Un hombre viejo y gordo me ve salir de allí y me dice riéndose
-Qué, hoy no ha habido suerte ¿eh?
-Yo no..; ( creo que por mucho que le dijera no cambiaría de idea, así que voy a seguirle el juego) No, no había nadie. Dejó que entre el primero y se ‘acomode’. Yo me voy al más alejado de él, bajo la cremallera lentamente y Oooooooooooohhhhhhhh! Lo que vi me dejo…. alucinada. Nunca pense que pudiera ser tan… grande. Los tajes de Armani no le hacen justicia, ni los pantalones cortos cuando va a jugar al baloncesto los domingos tampoco. Sentí un gran alivio mientras vaciaba mi…. la vejiga de Mulder.
El hombre gordo y viejo ya se había ido, yo terminé ‘mi pequeño asuntillo’ y volví a subir la cremallera. Que a gusto me sentía ahora. Me acerqué al espejo para retocarme el pelo (aunque no soy yo, sigo manteniendo pequeñas costumbres) y me atusé un poco el pelo. Me fijé en que al lado del espejo había garabateados unos nombres, eran de agentes que yo conocía seguidos de un corazon con el nombre de su amada -la mayoría de las veces, no correspondido- leí los nombres recordando sus caras, hasta que uno me dejo de piedra. Spooky AMA DIana Lo leí tres veces para ver que no me equivocaba. Mulder -por que Spooky solo podía ser él- y Diana Fowley. ¡Esa p….;., g….;z…! Esta bien, cálmate. Respira. Mi parte racional me decía que eso lo debió escribir cuando él y ‘esa’ ERAN novios, y eran era la palabra clave, por que ya NO lo son -por algo la “i” estaba tachada-; pero mi parte menos racional me decía que cogiera mi pistola y me pegara un tiro para matar a Mulder después de haber torturado, asesinado y escondido los cachitos de Diana muerete-de-envidia- que-nosotros-fuimos-novios-y-a-mi-SI-me-deja-que-lo-llame-Fox Fowley Decidí salir de ese servicio antes de que tuviera ganas de llevar a cabo alguna de las cosas que estaban pasando por mi mente.
Me dirigí al coche de Mulder, donde me estaba esperando en el asiento del copiloto (es que siempre tiene que conducir él, aún cuando no esta en su cuerpo). Me siento delante del volante y arranco, aún un poco mosqueada.
-A donde? -Lo mejor será pasar por mi casa para que te cambies y después pasar por la tuya, que nos pilla de camino a la sala de interrogatorios.
-Esta bien. No hablamos mucho durante el viaje, y yo disfrutaba de ese silencio. Dios mío, que gusto conducir con esas piernas, no tenía que empinarme para poder ver todos los ángulos y no tuve que arrimar el asiento. Pero siempre que esas disfrutando el tiempo pasa más deprisa, y pronto tuvimos que bajarnos para entrar en el apartamento de Mulder.
El sacó sus llaves del pantalón y abrió la puerta con cuidado. Entramos y Mulder me conduce hasta su dormitorio, donde solo había una cama de agua, un armario antiguo y una pequeña cómoda. Me sorprendió que estuviera tan limpio. Mulder me indico el armario
-Ahí encontrarás todos los trajes, escoge el que más te guste, y en el segundo cajón de la cómoda está lo demás.
-Esta bien, no tardare mucho. Abrí el armario y vi que ‘todos los trajes’ no era más que dos chaquetas azules oscuras colgadas en sendas pechas y un pantalón cuidadosamente doblado debajo al lado de unos calcetines blancos. “Mucho donde elegir”. Me quité la ropa que llevaba puesta y la dejé encima de la cama, entonces me dispuse a abrir el cajón de la cómoda para buscar ‘lo demás’ mientras oía a Mulder en la cocina.
———————-
10 minutos.
Tardó 10 minutos. ¿Pero que demonios estaría haciendo? Nadie tarda 10 minutos, ni siquiera yo. Aunque puede que fuera como ella dijo, una gran necesidad
-Esta bien, no tardare mucho. Asiento y dejo que Scully entre en mi dormitorio. Me dirijo a la cocina para preparar algo fuerte, pero creo que eso va a ser imposible. Hace semanas que no hago la compra, si aún sé lo que eso significa. Abro el frigorífico para comprobarlo: una caja de leche caducada, una botella vacía de Brandy, tres aceitunas arrugadas y una lata de te helado abierta. Lo cerré. Oigo que Scully está cerrando el armario. Probablemente ya ha visto que ese ‘elige el que quieras’ no es más que un eufemismo ‘de el azul o el azul ¿cuál prefieres?’ Bueno, será mejor que digas algo, no te vas a quedar callado, que ella va a pensar que esto te está afectando más que a ella.
-Esto.. Scully ¿quieres beber algo?
-No, gracias. Además tenemos que darnos prisa. ¿qué, me encuentras atractivo? Apareció delante de mi vestida con el traje azul (que casualidad) y se puso a dar vueltas delante de mi haciendo gestos raros, como si estuviera en una pasarela. Al ver*me* así, haciendo el payaso, se me paso el medio-enfado que tenía y empecé a disfrutar un poco de la situación. Por que si Scully se lo estaba pasando bien, a mí ya me llegará el turno, por que yo también tenía que cambiarme de ropa
-Guapísimo, Mulder. Estoy loca de deseo
-No te pases Mulder.
-Esta bien, ¿Qué, nos vamos? Le dije sonriendo maliciosamente ante la idea de hacer sufrir un poco a Scully
-Claro. Nos dirigimos al coche apresuradamente, aún riéndonos del andar que yo tenía que poner para aparentar una chica. Me senté en el asiento del copiloto para dejarla a ella conducir, pero casi me mata con la mirada cuando le dije:
-Tú conduces Desde que volvimos de Comity me censura cada vez que me pongo al volante, y también cuando dejo que ella conduzca. Aunque ahora creo que no tiene razón de ser, por que esa *ella* la que está conduciendo. Bueno, alienaciones planetarias a parte, llegamos a su apartamento en seguida, aparcamos el coche y nos dirigimos su puerta. Yo iba a sacar mi copia de llaves para abrir la puerta, puesto que ahora era *mi* casa, pero, supongo que por la fuerza de la costumbre, Scully sacó sus llaves y la abrió. Yo me quede gratamente sorprendido al encontrarme el llavero de ApoloXI que yo le regalé en su cumpleaños en su mano. Me miró y creo que se dio cuanta de lo que estaba pensando, por que se puso colorada (nunca me había visto con la cara tan roja), como si hubiera descubierto un pequeño secreto que no debía. Entramos y yo me dirigí deprisa a su dormitorio
-Vaya, veo que te sabes el camino
-Ya sabes, la costumbre. Scully entonces se acerca, abre el armario y me empieza a dar explicaciones sobre que traje combina mejor que este color o que camisa queda mejor con que zapatos. Yo me limito a mirarla pensando que esto no me está pasando a mi.
-No me voy a poner falda.
-¿Qué?
-Lo que has oído. Me niego a ponerme medias y falda.
-Mulder, no seas crío, por favor.
-Vamos, tienes más trajes, escoge uno de pantalón.
-No puedo, por que esos trajes son de invierno y, a menos que quiera asarte como un pollo tendrás que ponerte esa falda.
-Ooooggggg, te odio.
-Yo también te quiero. Y ahora vístete.
-Lo que usted diga. Cierro la puerta de la habitación dejando a Scully fuera.
-Mulder, que estás haciendo
-Necesito intimidad
-¿Olvidas que es MI cuerpo? Su voz se notaba un poco nerviosa.
-Ya, pero ahora es el MIO.
-Mulder… Pero yo ya no la escuchaba. Me quito la ropa que llevaba puesta y la dejo encima de la cama, al lado de la que Scully había escogido para mi. Una falda, una horrible falda. Si Frohike supiera esto. creo que le encantaría estar en esta situación. Pobre Scully, lo que él haría con su cuerpo. Abro el cajón donde estaba la ropa interior, Scully no me ha dicho donde está, pero yo se donde está, no es la primera vez que lo abro para hacerle una precipitada maleta. Aunque si es la primera que Scully no está en el hospital.
Mmm! ¿Por que Scully no se pone esto para ir a la oficina? Así nunca volvería a llegar tarde. El cajón estaba cuidadosamente ordenado (tipical-Scully), y en un lado había unos conjuntos negros de encaje (¡mis preferidos!) que me fui probando delante del espejo mientras hacia sensuales poses, las mismas que había visto en mi colección de revistas. La verdad es que esto es mucho mejor que las fantasías que había tenido con Scully, muchísimo mejor. Si Scully supiera lo que estoy haciendo Nunca pense que un cuerpo tan pequeño pudiera ser tan… Perfecto. Estaría mirandolo todo el día. Pero no tenemos todo el día a si que acabo poniéndome las estúpidas medias ( bueno, exactamente rompí un par, las terceras parecieron resistir mis torpes dedos y mis uñas mordidas) y la estúpida falda. No se cuanto tiempo tarde, pero creo que el suficiente para que Scully se impacientara. Salí de su dormitorio siguiendo el olor a café y entre en el cocina, dnde Scully tomaba una taza de espaldas a mi.
-Me siento muy extraño vestido así. No se como los escoceses pueden soportarlo. Me siento ridículo
-Bueno, es normal. Es la primera vez que te pones tacones Se gira y me mira divertida
-¿Verdad?
-Ja, ja, muy graciosa. No olvidare esto Scully, que cuando estuvimos en una situación difícil escogiste la ironía en vez de la frialdad científica.
-Oye, no te enfades. Solo era una broma. Además creo que estas muy bien
-No, si ya me he dado cuanta de que buena si estas. Y ahora si me disculpas tengo que usar tu cuarto de baño. Me doy la vuelta e intento no reírme ante la cara de estupefacción que le había dejado a Scully. ——————–
¿Qué demonios a querido decir con lo de buena sí estas ? Me dirijo a mi dormitorio temiendo lo pero y veo la ropa de Mulder tirada en mi cama y mi armario abierto. Pero no es eso lo que me preocupa. Abro el cajón donde estaba mi ropa interior
–que antes estaba perfectamente colocado y ahora parece un puesto de los moros- y me doy cuenta de que falta uno de mis conjuntos negros de encaje, los que solo me he puesto una o dos veces.
Mulder..!!
-¡¡Oh, Dios!! Scully, Scully ven rápido ¿¿pero que demonios es esto?!! Scully!! Me dirijo corriendo al servicio pistola en mano para hacer frente a cualquier monstruo o mutante asesino que le estuviera molestando, paro lo único que veo es a Mulder con una cara compungida y con una cosa negra en la mano. Sin mirarme, alarga la mano y me la enseña, es mi braguita de encaje, manchada de algo oscuro. -Scully, me duele mucho la tripa, desde que me levanté, y ahora esto.. ¿qué tienes? No puedo por menos que echarme a reír.
-No tengo nada, Mulder, tranquilo. Es… es algo natural Le digo entre risas. Él asiente lentamente comprendiéndolo, y también se hecha a reír.
-La verdad es que me tenía que haber venido la semana que viene, pero..
-Pero es una forma más de tortura-a-Mulder-por-favor. Voy a mi cuarto a por una muda limpia y le enseño como poner la compresa –creo que un tampón sería demasiado para él–. Ya, un poco más calmados, le digo que deberíamos irnos a la sala de interrogatorios por que es bastante tarde. El asiente y los dos nos dirigimos al coche para hacer la última parada antes de poder encontrar una solución a nuestro problemilla, si es que la había.

——————
Titulo:Cuidado con lo que deseas 2/2
Sala de interrogatorios B.
12:53 a.m.
Aunque la gente quiera pensar que no, hay muchas diferencias entre ser un hombre y una mujer, y al decir esto me estoy refiriendo a las actuaciones de la persona y de los demás hacia la persona. Por ejemplo, cuando entramos en una habitación él siempre me abre la puerta para dejar que pase yo primero, por eso me pareció lo mas natural del mundo cuando Mulder me abrió la puerta de la sala de interrogatorios. Pero me di cuenta de que algo habíamos hecho mal cuando todos -y cuando digo todos me estoy refriendo al estúpido policía rubio-teñido que nos encontramos en Virginia y a su estúpido ayudante- me miran como si hubiera cometido alguna falta al entrar en la sala de interrogatorios. Por que entonces me di cuenta e que era *yo* la que debería haberle abierto la puerta.
O también en la forma de saludar. Cuando un hombre saluda a otro hombre hay una especie de complicidad entre machos, como si midieran la fuerza del otro, mientras se estrechan las manos intentando quedar por encima, pero cuando saluda a una mujer lo hace finamente, con delicadeza, como esperando que ella se vaya a romper. Que estúpidos pueden llegar a ser, ¿verdad?
-Agente Mulder, (me estrecha la mano vigorosamente) Scully (hace un pequeño gesto mirando a Mulder) me alegro de volver a verles.
-¿Dónde esta la testigo? Dice Mulder pasando a la acción.
-La supuesta testigo (y me mira cuando dice esto) se encuentra en esa sala Señaló a una gran ventana que mostraba una pequeña sala con una mujer bastante mayor dentro sentada en una silla al lado de una mesa.
-¿La han interrogado?
-Si
-¿Y que les ha dicho?
-Que solo hablara con ustedes. Mulder y yo nos miramos y sin decir nada más entramos en la sala para interrogar a la supuesta testigo.
-¿Señora… Carter? Le pregunta Mulder después de leer su nombre en el informe del detective -Señorita, a veces las apariencias engañan.
-Lo siento, señorita Carter, somos los agentes Mul…
-Se quienes son, aunque no creo que ustedes tengan la misma suerte. Mulder me mira sorprendido, yo le lanzo un gesto de Ni-se-te-ocurra-empezar-a-pensar-cosas-raras, pero la verdad es que yo también he sentido algo extraño cuando he oído esas palabras, es como si ella supiera lo que nos esta ocurriendo. Nos sentamos enfrente de ella y yo comienzo el interrogatorio.
-Bien ¿puede contarnos lo que sucedió esa noche?
-Si, por supuesto. Yo me encontraba en la sala de enfermeras viendo una película, los jueves no suele haber mucho ajetreo en el centro, cuando oí un ruido y…
-¿Qué clase de ruido? Dice Mulder muy interesado, sin dejarla continuar.
-Pues como el de una ventana al abrirse.. pero me pareció bastante extraño por que a esas horas nadie suele estar despierto. Nos mira como si hubiera alguna otra pregunta, pero Mulder se apresura en decir
-continue
-Apagué el volumen de la tele y me dirigí hacia donde había oído el ruido, la habitación de la señorita McGregor. La puerta estaba entreabierta y entraba una brisa del exterior. Me asuste por que pense que Sarah se había marchado otra vez, no era la primera vez lo hacía, pero cuando entre lo vi
-¿Qué vio?
-Vi algo en la ventana
-¿Puede describírnoslo?
-Era transparente, emanaba una luz brillante y parecía que estaba levitando.
-¿Usted cree que era un fantasma?
-No lo se, pero ¿qué otra cosa podría ser?
-Como me gustaría haberlo visto -dijo Mulder para sí
-Tiene que tener cuidado con lo que desea, señorita Scully, debería saberlo. Mulder se queda pensativo un momento, entonces yo, no pudiendo soportar el oír tantas tonterías juntas, le pregunto:
-Señorita Carter, ¿puede decirme que película estaba viendo la noche en cuestión?
-Pues… déjeme recordar… si, si, era viernes XIII, una de mis películas preferidas. Primero miro a Mulder poniendo un gesto de si-ya-lo-sabía mientras él me mira con su cara de no entender nada, luego me despido de la señorita Carter y salgo de la habitación. Al entrar en la sala de interrogatorios veo que los dos policías me estaban mirando bastante perplejos. El rubio-teñido se acerca a mí.
-Agente Mulder, estoy… estoy un poco confundido, en nuestro anterior encuentro parecía que usted estaba interesado en estas cosas que creía en ellas.
-Claro que creo en ellas, Inspector Dawson, pero no cuando la principal testigo es una enfermera a punto de jubilarse propensa a fantasear que la noche del supuesto incidente había estado viendo una película de terror que la sugestiono de tal modo que cualquier ruido o reflejo de una luz podía ser mal interpretado por ella. Ahora, si me disculpan tengo que atender asuntos muchos más importantes para el FBI.
Salgo de la habitación sonriendo para mis adentros, satisfecha con migo misma, es bueno saber que, aun cuando no estoy en tu mejor momento, puedo contar con mi rapidez mental. Y lo más gracioso es el haber podido oír por fin a Mulder, (si bien no es del todo Mulder ) hablar con un poco de sentido común y rechazar un caso claro de aparición de fantasmas. Mulder sale al poco rato, y sin dirigirme la palabra se dirige al coche y se sienta en el asiento del conductor.
-Esta vez *yo* conduzco. Se me ocurrieron millones de respuestas sarcásticas para contestar a eso, pero preferí usar la frialdad científica.
-¿A dónde vamos? -Si no te hubieras marchado antes de que terminara el interrogatorio, lo sabrías.
-El interrogatorio ya había terminado
-No para mí Silencio.
-Está bien, ¿qué quieres que te diga? ¿Qué lo siento? Pues vale, lo siento, pero creo que ni siquiera tú podrías creer a esa mujer. Silencio.
-Mulder Silencio
-¡Mulder!
-Cállate, Scully.
-Vale, muy bien, como quieras.

**********
La verdad es que no sé por que no quiero hablar con ella, pero es que me saca de quicio. ¿No habría podido esperar? No le hubiera costado nada. Pero no, ella tenía que dar por finalizado el interrogatorio. Como siempre la señorita ni-siquiera-tu-podrías-haberte-tragado-esa-historia tiene que tener la razón. Aunque puede que sea verdad lo que dice ( y no lo estoy admitiendo, solo creo que puede haber algunas ‘lagunas’ en la historia de la testigo) y no viera un fantasma realmente, lo que me interesaba de ella era que parecía conocer nuestro ‘secreto’.
No se, quizá sea intuición, o que estoy terminando de perder la cabeza, pero me miraba de una forma rara, y al salir me dijo algo a lo que no le encuentro sentido: “la única forma de arreglar las cosas es terminar de estropearlas”. Tal vez se refiera a…
-¿A dónde vamos Mulder? -Tenemos que hablar, Scully, deberíamos ir a mi apartamento.
-Mulder, ¿desde cuando no tienes nada comestible en tu apartamento?
-Define comestible Scully me mira con mi cara de pocos amigos.
-Será mejor que vayamos a mi casa, quiero decir la tuya.
-Si insistes Yo le miro con una de sus escasas pero encantadoras medio-sonrisas y ella me lanza una de mis miradas conciliadoras. La verdad es que no puedo estar enfadada con ella mucho tiempo, siempre acabo pensando que la culpa ha sido mía y que ella solo ha hecho lo que tenía que hacer. Ah, será l´amour (¿Pero yo he pensado eso?)

apartamento de Scully
8:35pm -¿Doble de queso?
-Si, por favor. Y sin champiñones
-A mí me gustan los champiñones Entonces la miro arqueando la ceja, en un gesto suyo que me encanta.
-¿Mitad y mitad entonces?
-Me has leído el pensamiento. Se va al hall para coger el teléfono y pedir nuestra cena.
Tenemos que averiguar como volver a ser los de antes, y para ello tenemos que saber como hemos llegado a estar así, algo complicado, por que el día anterior a nuestro, como podríamos llamarlo, pequeño problemilla sin importancia, Scully estaba bastante furiosa conmigo. ¿Por qué? Sinceramente no me acuerdo, creo que tenia algo que ver con el caso de Virginia.
Por que será que cuando Scully se enfada conmigo siempre es por el trabajo, me gustaría poder discutir con ella de algo que no tuviera que ver con extraterrestres, conspiraciones gubernamentales, o amenazas de cucarachas asesinas. Por que no simplemente discutir por que llegué tarde a recogerla para ir al teatro, o me olvidé de su cumpleaños (cosa que, aunque ella no lo sepa, nunca ha pasado) o ..
-¿En que piensas, Mulder?
-No, en nada. Oye, Scully, tenemos que arreglar está situación.
-Vale, Einstein, ahora dime cómo.
-Si te hubieras quedado al interrogatorio
-¡Otra vez vas a volver con eso, Mulder! La supuesta testigo no es testigo de nada, no intentes encontrar fantasmas donde no los hay.
-No iba a decirte eso, Scully, pero claro, tú nunca me escuchas.
-¿Cómo que nunca te escucho?
-Nunca prestas atención a lo que digo, siempre lo rebates sin ni siquiera tenerlo en cuenta
-¿¡¡Que!!? -Si, Scully, no intentes negarlo, por que es verdad. Pero yo, en cambio, siempre te escucho y valoro tus opiniones
-¿Qué las valoras? Mulder, tú nunca haces caso de lo que te digo.
-¡¡¿Cómo que no?!! ¿Cuándo no te he prestado atención?
-¿Lo quieres por orden alfabético o cronológico? Te avisé de que no subieras a un tren donde había una bomba, te dije que no
-Está bien, puede que no siempre haga lo que me dices, pero al menos cuanto contigo.
-¿Tú? ¿Fox te-vengo-a-buscar-dentro-de-una-hora-estés-lista-o-no Mulder?
-¡Yo no hago eso! -Mulder, ¡lo haces siempre! Incluso lo hiciste en el último caso, el del supuesto avistamieno de un fantasma
-¡Ni siquiera me interesaba ese estúpido caso, solo quería estar contigo! Dios, espero no haber dicho eso en voz alta. (silencio) Creo que si lo he dicho en voz alta.
-Mulder.. No me atrevo a levantar la vista, pero o hago un acopio de valor sobrehumano y la miro o dejo que me salga una chepa como la de Quasimodo. Creo que lo último no sería bueno para la poca reputación que me queda, asi que levanto la mirada poco a poco y *me* miro (¡¡DIOS!!, que susto, me había olvidado de que estoy en el cuerpo de Scully).
-Mulder…

————————–
-¡Ni siquiera me interesaba ese estúpido caso, solo quería estar contigo! Vale. Es otro sueño. O una pesadilla. (Silencio) Pero creo que esto también es real. Mulder me ha dicho que no era por el caso, ¡¡sino por mi!! Oh, Dios ¡¡¡Y no podía haberme invitado a cenar como todo el mundo!! O al cine, o al teatro, o simplemente a su casa. Pero no, Mulder no se podía rebajar a eso, Mulder me invita a pasar otro “bonito paseo por el bosque” en el estado de Virginia buscando fantasmas.
-Mulder… La verdad es que no sé que demonios decir. ¿Qué se dice en un momento como este? Si fuera cualquier otra persona sabría que responderle, pero con Mulder es diferente. Él piensa de una forma diferente, su cerebro funciona de un modo diferente, y por más que intento no creo que nunca llegue a saber que está pasando por su mente en cada momento.
-Mulder… Seguramente se arrepiente de lo que ha dicho. Ha levantado *su* cabeza y me está mirando fijamente (que ojos más bonitos tengo, oye, creo que debería usar una sombra verde para resaltarlos, te estás saliendo del tema, Dana). Yo intento no tartamudear.
-¿Por que simplemente no me lo dijiste, Mulder?
-¿El que? ¿qué quería pasar el día contigo sin hablar, ni pensar, ni mencionar el trabajo a menos que fuera un asunto de seguridad nacional? Te hubieras reído de mí.
-No, Mulder, no me hubiera reído.
-Claro que si, te habrías pensado que era otra de mis bromas y habrías acabado echándome de tu casa. Lo del trabajo era una forma segura de estar contigo. ¿No os pasa que a veces desearías abrazar tanto a alguien que tenéis que respirar un par de veces para poder contenerte? Por que es lo que yo siento ahora mismo. ¿De verdad es Fox Mulder el que está sentado en mi sofá delante de mí ahora? A ver si han soltado a Eddie
-Es muy halagador, Mulder, pero deberías haberme dicho algo. Estoy *segura* de que no te habría echado.
-Como me gustaría saber que está pasando por tu cabecita.. bueno ahora cabezota. Sonrío. No puedo evitarlo. Ha levantado la mano y me acaricia el pelo. Debe resultarle raro el acariciarse a si mismo la cabeza, tanto como a mi ser acariciada por mi misma. Pero es agradable.
-Es curioso, por que yo pensé lo mismo.
-¿Cuándo? Se apresura a decir, poniéndose serio y apartando la mano.
-Pues el día que volvimos de Virginia, creo. Estaba bastante furiosa e intentaba en vano entender que extrañas motivaciones te hacían arrastrarme cada día a investigar un nuevo caso. Pero creo que no me concedieron el deseo.
-Te equivocas, Scully. Yo creo que, por una vez, una estrella fugaz nos ha concedido lo que pedíamos.
-¿Qué? ¿Una estrella fugaz? ?¿de que estás hablando? En ese momento un pequeño repartidor de pizzas llamaba a mi casa para traer nuestra cena. (El último intento de CC de estropearme el final) Pero, ¿A quien demonios le importaba la estúpida pizza en un momento como este? Mulder se levantó raudo como el viento y pagó al perplejo chaval el doble de lo que valía la pizza por que no tenía monedas.
-Quédate con el cambio. Volvió al salón, dejó la pizza en la mesa, y se volvió a sentar, para mi sorpresa y agrado, más cerca que antes de mí.
-¿Dónde estábamos?
-Desvariabas sobre estrellas fugaces y deseos. No puede evitar sonreír.
-Ja. No estoy desvariando, Scully. Yo también deseé poder saber que estaba pasando por tu cabeza esa noche. Fue el 15 de Septiembre, una noche donde se produjo una lluvia de estrellas, más de 35 estrellas fugaces en menos de 15 minutos, según los periódicos. Yo lo miraba con la misma cara que cuando tenía 16 años y mi profesor de matemáticas intentó explicarnos el seno, coseno y la tangente de un triángulo. Creo que él se dio cuenta.
-¿Pero es que no lo entiendes? Los dos deseamos lo mismo a la vez, y una estrella fugaz debió de pasar justamente en ese momento. Mulder se está acercando peligrosamente.
-¿Estas diciendo que una estrella fugaz nos ha cambiado de cuerpo para que sepamos como piensa el otro? Ha clavado mis pupilas azules en las suyas verdes.
-Mmm. No es tan descabellado Scully. Piénsalo, todo el mundo pide un deseo cuando ve una estrella fugaz en el cielo confiando en que se cumpla, nosotros hemos sido los afortunados a los que se lo han concedido. Su mano roza ya la mía.
-¿Crees que “esto” es ser afortunados? Mi mano está presa entre las suyas.
-Si. Por que ahora tengo el valor de hacer esto Cierra los ojos lentamente y acerca mis labios a los suyos hasta que se funden (¡¡por fin!!!) en un profundo (muy, muy profundo) beso. Cuando por fin vuelvo a abrir los ojos, aún con el corazón palpitándome a mil por hora, me desconcierta el ver que mis ojos ya no son azules, sino verdes. Y que mi pelo ya no es una preciosa melena pelirroja, sino un revoltijo de pelo marrón. Entonces me doy cuanta de que ya no soy Mulder, por que él se aleja lentamente de mi tan perplejo como yo, y se mira para cerciorarse. Me mira y comprendo que las cosas han vuelto a su estado natural, y, como en un impulso, nos abrazamos tan fuerte que creo que dejaré de respirar en cualquier momento. Pero Mulder se separa a tiempo.

******************
Cuando era pequeño solía jugar con una pequeña ranita que cogí con mis amigos en una lago cercano a los viñedos. La llamé Lucky. Siempre la llevaba a clase en mi mochila hasta que un día se me escapó y la profesora se la llevó. No volví a saber de ella. ¿Por qué demonios estoy pensando esto mientras beso a Scully? Es muy agradable y no quiero que acabe, pero creo que como no cojamos aire vamos a empezar atener problemas. Scully es la primera en separarse (yo puedo aguantar más de dos minutos sin respirar, para algo bueno tenía que servir las clases de natación que tomé). Yo la sigo y abro los ojos, y me encuentro a unos profundos ojos azules mirándome.
En ese momento me asusté, por que siempre pensé que yo tenia los ojos verdes, pero al separarme noto, ( y no os voy decir donde) que vuelvo a ser un tío. Vuelvo a ser Mulder. Pero me miro para cerciorarme, por que nunca se sabe. Miro a Scully ( también me está mirando) y ambos nos abrazamos como nunca lo habíamos hecho. Espero no hacerlo muy fuerte, pero es que no puedo soltarla. ¡Todo vuelve a la normalidad! Tengo una mezcla de decepción y de alegría en el cuerpo. Me alegro por que vuelvo a tener, bueno, digamos que puedo volver a mear de pies, y ya no me duele la tripa, pero también estoy un poco triste por que ya todo acabó y todo volverá a ser como antes. Ya se lo que quiso decir la señorita Carter con lo de : “la única forma de arreglar las cosas es terminar de estropearlas”, quería decir que para volver a ser los que éramos era preciso decirnos aquello que no nos atrevíamos decir, aunque pensáramos que eso lo iba a estropear aún mas.
-Lo conseguimos, Mulder.
-Si
-¿No te alegras?
-Si, claro que me alegro.
-Pues no lo parece.
-Solo es que.., no importa
-Eh, nada de secretos ¿lo recuerdas?
-¿Qué va a pasar a partir de ahora? ¿Quiero decir que lo de antes.?
-Bueno, no sé tú, pero a mí me encantan estas noches estrelladas. ¿Pero que de que está hablando? ¿Noches estrelladas? ¿Yo intentando declararme y ella me salta con estrellas?
-por que puede que pase alguna estrella fugaz,Scully ¿qué intentas decirme?
-¿sabes lo que deseo ahora mismo? No pero me lo imagino. Scully se acerca a mí, ante mi perpleja mirada me tumba en su sofá y se tiende encima con mucho cuidado.
-Scully, tienes que tener cuidado con lo que deseas, ¿recuerdas?.
-Creo que por esta noche haré una excepción

————————
7:13 am
-Centro de salud mental de Virginia, ¿dígame?
-Si, soy el agente Mulder, del FBI, me gustaría hablar con la señorita Carter, una de las enfermeras
-¿Algún problema señor?
-No, no, solo es que. Tengo que hablar con ella para agradecerle una cosa.
-¿Cómo ha dicho que se llama?
-Carter, Maggie Carter
-Lo siento señor, pero en nuestro personal no figura ninguna Maggie Carter
-¿Esta segura?
-Si, completamente
-Esta bien. Gracias.
-Adiós
-¿Quién era, Mulder?
-Nadie, no te preocupes. Vuelve a dormirte.
-Mmmm Mulder acarició retiró un mechón de pelo cobrizo de la cara de Scully mientras dejaba el teléfono y se volvía a acurrucar junto a ella. Aún era pronto para irse a trabajar. Ah! que a gusto se está al lado de Scully, tan calentito. Espero tener más cuidado la próxima vez que me decida a pedir un deseo ¿FIN?.

Nigthmare

•julio 15, 2009 • Dejar un comentario

Titulo: Nigthmare
Autor:Alone Gunwoman (a.k.a X_Phile_MAC)
E-Mail:mitzy_mac@yahoo.com
Rating:PG-13
Disclamers:Los personajes Mulder y Scully así como el nombre “The x – files” son propiedad de la Twenty Century Fox y Ten Thirteen. Pero me gusta escribir sobre ellos, porque “The x-files” es mi obsesión, mi vida, mi todo … ( además no tengo otra cosa mejor que hacer ).
Feedback:Gracias a los x-philes que me han escrito (no dejen de hacerlo). Y los que no han escrito ¿Que esperan? Recuerden,basta escribir un número del 1 al 10 (calificación). También pueden escribir preguntas y comentarios sobre la serie “Todo aquel que no sepa leer mejor no lo lea”
Gracias a los x-philes que me han escrito (no dejen de hacerlo). Y los que no han escrito ¿Que esperan? Recuerden, basta escribir un número del 1 al 10 (calificación).

NIGTMARE
Es una noche lluviosa, algunas ramas golpean la ventana del pequeño William, él se asusta al ver una silueta en la ventana, es el monstruo de todas las noches, el temible, el voraz y horripilante…coco.
-¡ Maaaamiiiiii! ¡Paaapiiiiii!
Fox y Dana (a quienes nosotros conocemos mejor como Mulder y Scully) acuden a la habitación de William. -¿Que pasa dulzura?- Pregunta Scully, sentandose junto a William en la cama. Mulder se dirige hacia la ventana, buscando algún indicio o alguna pista de lo que había provocado aquella reacción en William, pero no vio nada, más que el moverse de las ramas del árbol de durazno y el golpear de las gotas de lluvia contra el vidrio.
-Es el coco mami, viene por mi, el coco me quiere comer- responde William sujetando las sábanas con fuerza.
- Oh, Willam…Ya te he dicho más de mil veces que el coco no existe… Scully voltea a ver a Mulder como pidiendo que la apoye, pero él solo levanta los hombros y sigue buscando por la habitación alguna pista. William los mira y luego voltea hacia la ventana.
- Mami, ¿Porqué eres tan escéptica? Scully comienza a perder la paciencia.
- ¡Comprénde William! ¡El coco no existe, no hay testimonios fidedignos de su existencia, no hay pruebas científicas que respalden su existencia, el FBI tiene documentados casos acerca del famoso “coco” desde los años en que Hoover era el director del FBI, pero todos han resultado ser falsos, todos han sido casos de pesadillas mal interpretadas, casos de niños que comen demasiado antes de dormir, alucinaciones, fantasías, sueños, nada de eso existió, nada de eso pasó…¿Entiendes?
Mulder por fin habló, pero no para defender a Scully, sino para contradecirla…
- Bueno Dana ¿Porqué cerrarnos a esa posibilidad? Hay miles de millones de niños que afirman haberlo visto, tenemos miles de millones de testigos. Además el coco ha sido el personaje principal de una gran cantidad de leyendas que han pasado de generación en generación…
- ¡ Ahí lo tienes ! ¡ Son solo leyendas!
- ¡ Pero esas leyendas tuvieron que basarse en algo!
- ¡ Claro que están basadas en algo! ¡ En fantasías e imaginación de los niños!
- Entonces ¿Tratas de decir que nuestro hijo miente?
- No Fox, lo que digo es que tiene demasiada imaginación… igual que su Padre…
William cae rendido por el sueño y duerme otra vez, mientras sus padres discuten y difieren como lo han hecho desde hace años, entonces Scully mira a William y le hace una seña a Mulder para que guarde silencio, entonces salen con cuidado de la habitación para no despertarlo.
Mientras caminan de nuevo hacia su habitación Mulder mira a Scully y le habla con voz muy baja, para que William no logre escuchar.
- Pues no sé Dana, yo por si acaso dormiré esta noche con mi arma a la mano…
* * * * *
APARTAMENTO DE MULDER
ALEXANDRIA VIRGINIA
7:15 a.m.
Mulder esta dormido en su sofá, cubierto con una manta demasiado pequeña para cubrirlo por completo, se sobresalta al escuchar el teléfono. Aun medio dormido logra alcanzarlo.
- ¿Sí? – Mulder, soy yo. – Ah, Scully…lo sé, se me hizo tarde. – No, en realidad no hay muchos asuntos pendientes aquí, así que tomate todo el tiempo que quieras…
- ¿En serio? – ¡Claro que nó! ¡ Estamos hasta el cuello de trabajo y tu ni en cuenta!
- Lo siento, pero me costó mucho trabajo dormir… ¿Alguna vez has oído hablar del “coco”?
- Mulder ¿Tratas de decirme que no dormiste bien porque por la noche te asustó el coco?
- No, claro que no, es solo que tuve en sueño muy raro.
- ¿Una pesadilla?
- No, no una pesadilla (porque tú y yo estábamos casados y eso no puede ser interpretado como una pesadilla). Ahora que lo analizo bien se trató en realidad de un juego de mi subconsciente, creo que trataba de revelarme que no importa cual sea nuestra situación, hay cosas que nunca cambian, en cierto modo, porque resulta que a veces en el destino de las personas hay ciertas cosas que…
- ¿Mulder?
- ¿Sí?
- Olvída tu pesadilla o lo que sea y ven aquí de inmediato…
- De acuerdo.
Mulder cuelga el teléfono y se dirige a la oficina, sabiendo que al llegar se encontraría con algún caso que necesitaría alguna explicación sobrenatural y sabiendo de paso que Scully estaría ahí para contradecirlo y anteponer alguna teoría científica… Pero en fin, las cosas eran así y, de acuerdo a la revelación que tuvo Mulder esa noche, tal vez seguirían siendo así por mucho tiempo.
Fin
Opiniones, Comentarios y Sugerencias : mitzi_mac@yahoo.com

 
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